acto de apoyo al rescate del hospital de alzira

Sánchez arropa a Puig por la financiación del PSPV pero le pide despejar dudas

Ferraz expulsará a los implicados en las campañas de 2007 si la comisión interna montada por los socialistas valencianos concluye que hubo financiación irregular con Crespo Gomar

Foto: Pedro Sánchez (c), con Mercedes Caballero y Ximo Puig, este 12 de abril en Alzira. (EFE)
Pedro Sánchez (c), con Mercedes Caballero y Ximo Puig, este 12 de abril en Alzira. (EFE)

Una de cal y otra de arena en la gestión por parte de Ferraz de las presuntas irregularidades en las campañas del PSPV-PSOE. El líder socialista, Pedro Sánchez, arropó este jueves al ‘president’ valenciano, Ximo Puig, en un acto de respaldo a su política de rescate de hospitales públicos privatizados. Lo hizo en un momento de fuerte confusión en las filas de los socialistas valencianos ante a la aparición de informaciones y acciones de la Fiscalía Anticorrupción que apuntan posibles delitos electorales, ya prescritos, en 2007 y a la existencia de vínculos con contratos con Administraciones Públicas como departamentos del que fue Gobierno de José Luis Rodríguez Zapatero con la agencia Crespo Gomar, que colaboró en las campañas electorales.

La titular del Juzgado de Instrucción 21 de Valencia ha remitido una causa sobre las relaciones de Crespo Gomar con el PSPV y el Bloc Nacionalista Valencià a juzgados de Benidorm, Gandia y Madrid al entender que no hay delitos en su partido judicial (donde están las sedes de estas formaciones políticas) y que la financiación ilegal habría prescrito. Sin embargo, las incógnitas sobre el recorrido judicial de los informes policiales y las diligencias practicadas por la Fiscalía tienen de los nervios a socialistas y nacionalistas.

La visita a Alzira busca respaldar el rescate de los hospitales privatizados, pero llega en medio del lío del PSOE por las campañas y por Alicante

En este contexto y en el de la crisis de los socialistas en Alicante, donde ha dejado el cargo de alcalde Gabriel Echávarri y el PSOE negocia in extremis para no perder la vara de mando, tuvo lugar este jueves un acto de Sánchez en la Casa de la Cultura de Alzira con militantes y simpatizantes socialistas en el que quiso respaldar la gestión del Consell presidido por Puig en la Comunidad Valenciana, en especial en materia de prestación de servicios públicos básicos.

Ximo Puig y Pedro Sánchez, en el acto de apoyo al rescate del Hospital de Alzira.
Ximo Puig y Pedro Sánchez, en el acto de apoyo al rescate del Hospital de Alzira.

"Tenía ganas de venir a Alzira para recuperar para todos el Hospital de La Ribera. Es el símbolo de la palabra dada y de la coherencia histórica de un partido, el PSOE, que fue quien puso en pie el Estado del bienestar”, señaló para recordar la Ley General de Sanidad del socialista asesinado por ETA, Ernest Lluch, que garantizó la gratuidad y la universalidad de la atención.

Sánchez insistió en marcar diferencias entre las políticas socialdemócratas y las conservadoras. “No somos todos iguales. No somos iguales aquellos que abrimos hospitales y otros que los cierran. Ahora hay muchos partidos que intentan dar lecciones de patriotismo. Para los socialistas la patria es el colegio público que abrimos, defender la igualdad de oportunidad entre hombres y mujeres y dar oportunidades a nuestros hijos”, afirmaba. “A lo mejor este Gobierno no te quiere dar más recursos para evitar que se revierten muchos de esos hospitales”, se dirigió al barón valenciano, recordando el bloqueo en el modelo de financiación. "Política y decencia. Eso es todo lo que ha unido Ximo Puig", asestó en favor del 'president'.

En un ambiente de cordialidad entre el líder del PSOE y el barón valenciano, Ximo Puig acusó al Partido Popular de “embarrar” la política del país. Defendió que su Ejecutivo está “intentando devolver la credibilidad a la política” y trasladó a los populares los reproches sobre falta de “decencia" como gestores poniendo como ejemplo el caso del máster de Cristina Cifuentes. En una comparecencia previa ante los medios insistió en que el PSPV no ha recibido ninguna petición de información por parte de la justicia y que su partido pondrá a su disposición todo aquello que solicite sobre hechos que, según señaló, habría ocurrido “hace once años”.

Ximo Puig acusa al PP de "embarrar" la política y afirma que pondrá a disposición de la Justicia toda la información que solicite a su partido

A la vez que en público se dan muestras de apoyo a la gestión de Puig, Ferraz ha encendido la luz roja y se ha puesto en modo de vigilancia. Entiende que son hechos pasados que no cabe atribuir a la actual dirección autonómica. Está a la espera de que la comisión de investigación interna montada por el PSPV y en la que participan, entre otros el vicesecretario general, Manolo Mata, y el secretario de Organización, José Muñoz, presente unas conclusiones. Muñoz tuvo una reunión la semana pasada con el número dos de Sánchez, el secretario federal de Organización, José Luis Ábalos, también valenciano, para establecer el mecanismo de trabajo. El mensaje de que hay que ser contundentes y despejar dudas si se destapan irregularidades ya ha sido trasladado por los hombres de Sánchez a los de Puig.

Si de esa investigación interna se desprende cualquier tipo de irregularidad, Ferraz actuará con contundencia a través de expulsiones o suspensiones de militancia, según ha podido saber El Confidencial de fuentes de la dirección federal. “Si hay hechos irregulares y que no se hicieron bien a nosotros nos trae sin cuidado que hayan prescrito o no. Tenemos que ser claros en eso”, señalan las mismas fuentes.

De momento, el PSPV se ha limitado a señalar que los gastos de campañas de pagaron correctamente. Pero está a la espera de que ver qué surge de las diligencias judiciales. No quiere adelantar acontecimientos o señalar a personas en la organización a partir de informaciones periodísticas sin conocer antes si esas sospechas se van a sustanciar en alguna imputación (por ahora no hay ningún cargo socialista citado como investigado).

Temor a señalar nombres antes de tiempo

Lo cierto es que algunos de los nombres que han aparecido en los documentos que ha manejado la Policía Nacional o la Fiscalía siguen estando en nómina de las Administraciones públicas gobernadas por los socialistas. Es el caso de José Ramón Tíller, responsable de expansión de la empresa Egevasa compartida por la Diputación de Valencia y Aguas de Valencia. Este asesor socialista, un clásico en la fontanería del partido en Gando, fue socio de Crespo Gomar y participó, a través de su filial Opinomedia, en contrataciones con varios ayutamientos, entre ellos del de Benidorm cuando estaba en manos de socialista Agustín Navarro.

También cobra mensualmente de la Generalitat valenciana José Manuel Orengo. Lo hace como asesor del ‘president’ Ximo Puig, del que es amigo personal desde hace años. Orengo era alcalde de Gandia cuando Crespo Gomar obtuvo varios contratos con el municipio, en el que Antonio Gomar, padre del dueño de la agencia de comunicación Alberto Gomar, era concejal. En 2007, Crespo Gomar había participado en la campaña autonómica del entonces secretario general del PSPV-PSOE, Joan Ignasi Pla; en la de Benidorm y en la de Alicante, con Etelvina Andreu de candidata. El Ministerio de Sanidad, donde Andreu ejercía de directora general de Consumo, adjudicó posteriormente a Crespo Gomar la creatividad de una campaña de medios de dos millones de euros.

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