LAS TRIPAS DEL MACROSONDEO PREELECTORAL CATALÁN DEL CIS

PP y 'comuns' se desangran: sus electores emigran hacia Cs y hacia PSC y ERC

Son más los votantes que en 2015 apostaron por Albiol que ahora vuelan hacia Arrimadas que los que se quedan en casa. La coalición de Domènech sufre fugas en varias direcciones

Foto: El candidato del PP, Xavier García Albiol, presenta su imagen de campaña junto a los dos y tres, Andrea Levy y Santi Rodríguez, el pasado 3 de diciembre en Barcelona. (EFE)
El candidato del PP, Xavier García Albiol, presenta su imagen de campaña junto a los dos y tres, Andrea Levy y Santi Rodríguez, el pasado 3 de diciembre en Barcelona. (EFE)

PP y 'comuns' tienen un problema. Serio. Buena parte de los que apostaron por el partido de Mariano Rajoy o por Catalunya Sí que es Pot en las elecciones autonómicas de 2015 no repetirán papeleta en los comicios del 21-D. En el primer caso, muchos de los que confiaron hace dos años en Xavier García Albiol marcharán con Inés Arrimadas, mientras que en el segundo, una porción de los antiguos electores emigrará hacia el PSC, otra recalará en ERC y otra más incluso en Ciudadanos, prueba de que los equilibrismos de la formación patrocinada por la alcaldesa de Barcelona, Ada Colau, no convencen a sus feligreses en una cita con las urnas tan polarizada como esta.

Las transferencias de voto de cara al 21-D son apreciables en la macroencuesta electoral del Centro de Investigaciones Sociológicas (CIS), elaborada a partir de 3.000 entrevistas entre los pasados 23 y 27 de noviembre —el trabajo de campo fue encargado a la empresa Imop—, cuando ya se habían cerrado las candidaturas y se sabía ya, en consecuencia, cómo concurriría el bloque independentista y con qué cabezas de cartel.

El sondeo [aquí en PDF] sitúa a Ciudadanos como la primera formación en votos (22,5%), pero no en escaños: el CIS le atribuye entre 31 y 32 actas, por las 32 que tendría consolidadas ERC, con su 20,8% de papeletas. La tercera plaza es para Junts per Catalunya, la lista del ‘president’ cesado, Carles Puigdemont, y que sustenta el PDeCAT (25-26 diputados y un 16,9% de los sufragios). Le sigue (y cae por tanto de la tercera a la cuarta posición) el PSC, con un 16% y 21 representantes en la Cámara catalana. En la cola quedan, ya muy lejos, Catalunya en Comú-Podem y CUP, empatadas en parlamentarios (nueve), pero con los primeros por delante en número de votos (8,6% frente a 6,7%), y el PP, última formación en el hemiciclo, con un magro 5,8% de los sufragios y siete escaños.

Cs el que más amarrados tiene a sus electores. El 73,3% de los que dicen que apoyaron a Arrimadas en 2015 pretende repetir papeleta este 21-D


Crecerían, en consecuencia, Cs (de 25 asientos actuales a 31-32) y PSC (de 16 a 21), y menguarían su representación los comunes (de 11 a nueve), PP (de 11 a siete), CUP (de 10 a nueve) y las dos grandes fuerzas separatistas, que en 2015 sumaban 62 escaños bajo el paraguas de Junts pel Sí y que ahora, en el mejor de los casos, aglutinan 58 actas. Así, las tres formaciones independentistas se quedan a uno o dos diputados de la mayoría absoluta del Parlament (fijada en 68 miembros) y más lejos de la mayoría en votos (44,4%).

Flujo de ida y vuelta PSC-Cs

Esas son las grandes cifras del macrosondeo del CIS. Pero para explicar las variaciones respecto a 2015 ayuda tener en cuenta las tripas de la encuesta, los cruces de la intención declarada de voto con el recuerdo de voto [aquí en PDF]. Así, es Ciudadanos el que más amarrados tiene a sus electores. El 73,3% de los que dicen que apoyaron a Inés Arrimadas en 2015 pretende repetir papeleta este 21-D. Un 10,8% (unos 79.500 electores de la bolsa total de 736.364 de los comicios del 27-S) quiere irse esta vez con el PSC, y apenas un 0,8% baraja respaldar al PP. Otro 2,1% optará en estas autonómicas por Catalunya en Comú-Podem.

Un 10,8% de los que votaron a Cs en 2015 se marcha ahora hacia el PSC, pero a Iceta a su vez también se le escapa un 11,8% hacia Arrimadas

Ese 10,8% que fluctúa de Cs al PSC se compensa por el movimiento de vuelta, porcentualmente casi calcado, de los exvotantes socialistas que sin embargo ahora quieren apoyar a Arrimadas (11,8%, unos 61.700 apoyos de los 523.283 que cosechó Miquel Iceta el 27-S). Es decir, que en ambos casos sale lo comido por lo servido, más o menos. El PSC sufre otras dos fugas de voto, pero más pequeñas: un 6% se le marcha a los ‘comuns’ de Ada Colau y otro 5,5% emigra hacia ERC. Hacia el PP se transfiere un inapreciable 0,1% de sus electores de 2015, y otro 0,1% corre hacia Junts per Catalunya. Que se le escapen simpatizantes hacia los naranjas explica el tono duro de Iceta (y del PSOE) con Albert Rivera.

Sin embargo, las mayores sangrías las sufren PP y ‘comuns’. Es muy sintomático que García Albiol, siempre según el CIS, solo retenga al 31,7% de los que metieron su papeleta en la urna hace dos años. Son más, el 45,8%, los que se van a Ciudadanos, su principal competidor en el espectro del centro-derecha. La formación naranja, por tanto, es vista como el voto útil para parte de los votantes constitucionalistas. En esta ocasión, el mayor granero de donde chupa Cs no es el PSC, sino el PP.

PP y 'comuns' se desangran: sus electores emigran hacia Cs y hacia PSC y ERC

Correctivo a la CUP

Los 'comuns' sufren varias fugas de agua. Para empezar, de los que en 2015 votaron a Catalunya Sí que es Pot —la marca que encabezó Lluís Rabell, y que agrupaba a Podemos, ICV y EUiA, pero no al partido de Colau—, solo un 39,1% confiesa que apostará por Catalunya en Comú-Podem, que lidera Xavi Domènech. Pero un 17,9% se inclina por irse al PSC. Otro 8,6% vuela hacia ERC; otro 7%, hacia Cs, y hasta un 3,5% se pierde hacia JxCAT. Otro 3,3% se escapa hacia la CUP.

Solo un 39% de los que eligieron a Rabell se queda con Domènech. Un 17,9% se va al PSC. Otro 8,6% vuela a ERC; otro 7%, a Cs, y un 3,5% huye a JxCAT

Los anticapitalistas también padecen cierto castigo. Se queda con la lista que hoy capitanea Carles Riera un 53,1%, pero un 21,8% se va hacia ERC y otro 8,4% hacia Puigdemont. El flujo hacia los 'comuns' (5,6%) y hacia el PSC (2,5%) es menor.

¿Cómo se comportan los antiguos electores de Junts pel Sí? Como era esperable, se reparten entre las dos fuerzas que conformaban la coalición, aunque con una pequeña prima de los de Oriol Junqueras. Así, el 39,7% opta por emigrar hacia ERC y el 35,3% prefiere seguir al 'expresident'. Apenas un 4,1% de las papeletas se transfiere hacia la CUP, y un 3,1%, hacia el PSC. Es decir, que los movimientos de electores se producen dentro de cada uno de los bloques —independentista y constitucionalista—, pero no hay un trasvase significativo de apoyos entre esas dos orillas. Eso hace que las fuerzas de cada 'ejército' estén bastante equilibradas, con una ligera ventaja de los independentistas, que no obstante pueden no revalidar su mayoría absoluta. En esa circunstancia, los 'comuns', pese a su caída, pueden ser decisivos.

También es interesante ver quién capitaliza la abstención. Así, el 15,6% de los que no votaron en los comicios del 27-S de 2015 afirma que en dos semanas cogerá la papeleta de Arrimadas, y otro 10,9% se inclina por la de Iceta. Otro 5,6% iría al PP, porcentaje idéntico al de los que declaran que apoyarán a Domènech. En cambio, son muchos menos los que confiesan que, no habiendo acudido a las urnas hace dos años, respaldarán a ERC (3,8%), JxCAT (3,1%) o la CUP (2,2%). Conclusión evidente: el bloque secesionista ya estaba muy movilizado en los anteriores comicios. Ahora parece estarlo el unionista. En cambio, entre los nuevos votantes (o sea, los que en 2015 no habían cumplido los 18 años), salen ganando los separatistas: a un 17,5% le seduce ERC; a un 13,8%, los 'comuns'; a un 13%, Puigdemont; a un 10,7%, Ciudadanos, y a un despreciable 1%, el PSC. El porcentaje de los jóvenes que se incorporan a las urnas que quiere PP es exactamente este: 0%.

La decisión de voto

Estos datos también se pueden poner en relación con la decisión de voto. El 90,9% de los encuestados afirma que irá a votar el 21-D, lo que ya apunta a una alta participación, que por otra parte han detectado otros sondeos. El 70,9% tiene decidido a quién apoyará, pero otro 29,1% aún duda. Los que lo tienen más claro son los que avalarán a listas 'indepes' (el 79,2% de los que eligieron JxS en 2015 y el 75,8% de los que optaron por el CUP ya han determinado qué papeleta cogerán), a Cs (82,1%) o al PP (78,2%). En cambio, hay más indecisión entre los que votaron al PSC (70%) o a Catalunya Sí que es Pot (63,4%).

Ya tienen clara su papeleta los que en 2015 escogieron a los 'indepes', a Cs y a la CUP. Hay más indecisión entre los que votaron al PSC o a 'comuns'

El CIS ofrece también el cuadro de las transferencias de voto teniendo en cuenta la opción escogida en las generales de 2016, las últimas celebradas en Cataluña. De nuevo, se comprueba cómo sufren PP y 'comuns'. El 52,5% de los que apoyaron a Mariano Rajoy se va ahora con Arrimadas, y solo un 23,4% se queda con el popular García Albiol. El 31,1% de los que respaldaron el 26-J a En Comú Podem, que también encabezaba Domènech (y que ganó aquellos comicios en Cataluña), revalidan su apuesta el 21-D. Otro 20,8% se va a ERC y un 11,3% cae en la casilla del PSC. Los socialistas retienen al 56,8% de los que eligieron a Pedro Sánchez, y otro 15,6% se les escapa a Ciudadanos. A la inversa, el 11,4% de los que prefirieron a Albert Rivera en las generales afirma que votará a Iceta el 21-D, frente al otro 72,4% que sí se quedará con Arrimadas.

También es muy ilustrativo analizar el cuadro de las preferencias de organización del Estado y cruzarlas con el recuerdo de voto. En Cataluña, a diferencia de lo que ocurre en el resto de España, una mayoría del 44% defiende un Estado que reconozca a las comunidades la posibilidad de convertirse en Estados independientes. Pero ese porcentaje es aplastante entre los antiguos electores de Junts pel Sí (81,9%) y de la CUP (89,8%), pero es residual entre los que dicen haber elegido a Cs (2,9%) o a PP (4,8%), y algo más alto entre los exvotantes del PSC (11,3%). Incluso entre los 'comunes' la opción de la segregación de España no triunfa: alcanza el 26,7%. En el granero socialista (54,1%) y en el de Colau (61.3%), la alternativa más aplaudida es la de un modelo que conceda mayor autonomía a las CCAA.

En la clientela de Arrimadas, se prefiere mantener la arquitectura actual, con los mismos poderes para los territorios (34,5%), o bien descentralizar un poco más (26,2%). Los parroquianos del PP, en cambio, se inclinan por que las CCAA tengan menos competencias que en la actualidad (28,8%), opción seguida por la de preservar el 'statu quo' (27,7%).

Entre los socialistas, hay más apoyo a un Estado que dé más poder a las CCAA, como ocurre con los de Colau. En Cs prima preservar el 'statu quo'

¿Y qué problemas identifican los catalanes? El 27,6% cita el paro en primer lugar y el segundo, el separatismo y la declaración de independencia (14,6%). Pero aquí se observan igualmente diferencias entre electorados. Así, para los que votaron a Cs la primera preocupación es esta, el independentismo (44,6%), como ocurre con los del PP (37,9%). Para izquierda de PSC y 'comuns', la inquietud principal es el desempleo (34,7% y 33,6%). Pero en el siguiente escalón los socialistas citan la DUI (29,6%) y los de Domènech, la ausencia de diálogo entre la Generalitat y el Estado (19,6%). Si se pregunta a la clientela de Junts pel Sí, el primer problema es el paro, sí (25,3%), pero seguido de la falta de autogobierno (23,1%) y la aplicación del 155 (21,7%). Misma ordenación de inquietudes que dibujan los simpatizantes de la CUP.

La radiografía de los electores

¿Y cómo son los votantes de cada partido? Aquí hay que acudir a la tabulación de los resultados por variables sociodemográficas [en PDF]. Los hombres prefieren a ERC (20%) y a Cs (12,9%) y las mujeres, a Junts per Catalunya (14,8%) y ERC (14,4%). Desde los 18 a los 54 años, la lista preferida es la de Oriol Junqueras y Marta Rovira. Solo entre los mayores tiene mayor aceptación JxCAT y, como segundo, el PSC. La mayor diferencia a favor de ERC se aprecia en el colectivo de los más jóvenes (18-24 años), pues el 23% señala que la elegirá el 21-D.

Los independentistas son la opción prioritaria para los dos sexos, los que viven en localidades más pequeñas y los que cuentan con más cualificación

En las localidades más pequeñas, la tarta se reparte entre Puigdemont y Junqueras. Pero según se va ampliando el tamaño del municipio, las opciones se diversifican. Así, en los ayuntamientos de entre 10.001 y 50.000 habitantes, se sitúan en cabeza, con entre un 14% y un 15%, JxCAT, ERC y Cs. Hasta 100.000 vecinos, triunfan los republicanos, pero les siguen los socialistas, y después Cs. Entre 100.001 y 400.000 habitantes, hay empate entre ERC y Cs y más distanciado el PSC. Y finalmente en las grandes poblaciones tiene mejor entrada Junqueras (16,6%), seguido de Iceta (14,7%), Puigdemont (13,1%) y Arrimadas (12,6%).

PP y 'comuns' se desangran: sus electores emigran hacia Cs y hacia PSC y ERC

Los partidos constitucionalistas, asimismo, gozan de mayor aceptación en los catalanes con menor cualificación. El PSC es el preferido entre los que no tienen estudios, y Cs, entre los que cuentan con el título de Primaria o la primera etapa de Secundaria. Entre los que tienen completada la segunda etapa de ESO, o han cursado FP o estudios superiores, se impone ERC.

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