el cis marca el arranque de la campaña

El subidón de Arrimadas refuerza a Rivera y complica formar Gobierno tras el 21-D

Albert Rivera es contrario a la reforma constitucional a la que aspiraban el PSC y los socialistas. Y ahora el líder de Ciudadanos puede vetar cualquier cambio de la Carta Magna

Foto: El presidente de Ciudadanos, Albert Rivera, y la candidata a la presidencia de la Generalitat, Inés Arrimadas. (EFE)
El presidente de Ciudadanos, Albert Rivera, y la candidata a la presidencia de la Generalitat, Inés Arrimadas. (EFE)

Inés Arrimadas ha sido la estrella revelación de la precampaña, y la campaña arrancó la pasada noche con muy buenas perspectivas para Cs. El CIS la da como ganadora de las elecciones del 21-D y además venció por KO en el debate con la secretaria general de ERC, Marta Rovira, en La Sexta, más por los errores ajenos que por los éxitos propios. Pero es igual. Tras estos últimos cinco años, el constitucionalismo no va sobrado de victorias en Cataluña. El buen momento de Arrimadas implica un refuerzo para el presidente de la formación naranja, Albert Rivera, que puede presentarse en el resto de España como la fuerza política que ha frenado el soberanismo y alejar cualquier esperanza de que la comisión para la Reforma Constitucional afronte un verdadero cambio de la Carta Magna.

Rivera se refuerza gracias a Arrimadas y a la política basada en el frentismo en Cataluña. Una mala noticia para Miquel Iceta y para los socialistas, que sí querían que la comisión sirviese para dar una salida a la crisis catalana. Victoria para Rivera que apunta en dos sentidos: enquistamiento de la situación catalana con un país partido en dos mitades y perspectiva de que ningún grupo pueda constituir una mayoría clara, tal y como arroja la encuesta del CIS, que podría llegar a los 32 diputados, los mismos que obtendría ERC. Una remontada desde los 25 diputados que tiene ahora en la Cámara catalana hasta los 32, lo que sería un resultado magnífico para el partido naranja.

Este fortalecimiento de Rivera implicará que Rajoy no podrá hacer cesiones al independentismo, para evitar que el PP tenga más fuga de votos hacia Ciudadanos. Albert Rivera refuerza su línea dura de ni un paso atrás y de intervención decidida en los sectores más sensibles: educación, TV3 y ayudas a los medios de comunicación. Sectores en los que habrá más margen para operar si durante meses se sigue sin Gobierno en Cataluña y, por tanto, la Generalitat continúa con la autonomía suspendida.

El subidón de Arrimadas refuerza a Rivera y complica formar Gobierno tras el 21-D

Analistas políticos consultados aseguran que más allá de la cocina de las encuestas, lo que ha resultado determinante para este buen resultado de Cs en el CIS han sido tres factores: una movilización del españolismo en Cataluña sin precedentes para unas autonómicas, la candidatura de Carles Puigdemont, con mucho tirón y buenas perspectivas, y la suplencia de Marta Rovira en ERC que, desde el principio —cuando habló de los muertos sobre la mesa sin aportar prueba ninguna—, ha sumado intervenciones desafortunadas ante unos votantes que no están tan movilizados como antes de que la DUI fuera un fiasco.

Junqueras sigue en la cárcel

Al mantener a Oriol Junqueras entre rejas, el juez Pablo Llarena está facilitando que Puigdemont con su candidatura presidencialista pueda seguir robando votos a ERC durante la campaña. Junqueras ha recurrido la decisión, ya que recordemos que se trata de prisión provisional y que no hay una sentencia firme contra el presidente de los republicanos. Si esta tendencia continúa, Cs puede seguir viéndose beneficiado de esta dinámica de enfrentamiento entre ERC y JxCAT, formaciones que ni siquiera han podido pactar un programa común de mínimos antes de la campaña que empezó la pasada noche.

La campaña más atípica empezó anoche con dos de sus principales líderes ausentes: Oriol Junqueras en prisión y Carles Puigdemont refugiado en Bruselas

En ERC han tocado a rebato para arropar a Marta Rovira durante la campaña, explican fuentes de esta formación. El problema es que será difícil. Rovira es prácticamente la única cara conocida. Junqueras y Jordi Sànchez (ANC) siguen en la cárcel. Y la número cuatro de su lista, Carme Forcadell, acató el 155 para poder salir de prisión y no se encuentra con muchos ánimos para implicarse a fondo en una campaña tan dura como la que arrancó anoche. Contarán con un importante refuerzo, eso sí, el mediático Raül Romeva.

El subidón de Arrimadas refuerza a Rivera y complica formar Gobierno tras el 21-D

Mientras, Puigdemont sigue su campaña hiperactiva en medios de comunicación desde Bruselas. En su candidatura ambicionan ser la más votada, aunque el CIS los sigue colocando como terceros, 26 diputados como máximo, lo que hace que su objetivo de acabar como primera fuerza resulte muy difícil. Pero no imposible. En estas elecciones tan atípicas, puede pasar cualquier cosa.

Reservas del PDeCAT

El principal problema de Puigdemont no son los rivales, sino el fuego amigo. El PDeCAT quiere controlar el grupo parlamentario de JxCAT. Y la excarcelación de algunos 'exconsellers' le ayudaría a ello, ya que cuenta con los apoyos de Jordi Turull y Josep Rull, dos buenos conocedores de la vida parlamentaria, mientras que, por ejemplo, Elsa Artadi, la cara más visible de la candidatura del 'expresident', carece de cualquier experiencia en la Cámara.

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