encuesta del cis para cataluña

Cs ganaría el 21-D y los independentistas no llegan a la mayoría absoluta

Ciudadanos sería hoy la fuerza más votada el 21-D y el bloque constitucional lograría la mayoría absoluta con los nueve escaños de los comunes

Foto: La candidata de Ciudadanos a la Generalitat, Inés Arrimadas. (EFE)
La candidata de Ciudadanos a la Generalitat, Inés Arrimadas. (EFE)

Ciudadanos ganaría las elecciones catalanas con un 22,5% del voto frente al 20,8% de ERC, aunque en escaños se disputarían ambos el primer puesto: 32 para los republicanos frente a los 31-32 de la candidatura de Inés Arrimadas. Por su parte, el bloque independentista no lograría la mayoría absoluta de 68 escaños y, en el mejor de los escenarios, la suma de ERC, Junts pel Catalunya (JxCAT) y la CUP obtendría 67. Catalunya en Comú-Podem pasa de 11 a nueve, pero esos escaños darían la mayoría absoluta al bloque constitucionalista con 69 (60 de Cs, PSC y PP).

La encuesta preelectoral del CIS, realizada entre el 23 y el 27 de noviembre con 3.000 entrevistas en Cataluña, da la victoria a Ciudadanos con una subida de casi cinco puntos con respecto a las elecciones de 2015 (entonces, la formación naranja logró 736.364 votos y un 17,90% del voto emitido). La gran subida de Ciudadanos se cimenta en Barcelona, donde lograría 21 escaños y el 23,4% del voto, más de cuatro puntos y cuatro escaños más que ERC, que sería la segunda fuerza en la provincia barcelonesa. El PSC de Iceta sería tercero en escaños allí (15, con un 16,8% del voto) y la gran perdedora sería la lista de Carles Puigdemont, JxCAT, que se quedaría en cuarta posición con un 15,1% y 13 escaños.

Precisamente en Barcelona, la 'tierra' de Ada Colau, Catalunya en Comú-Podem se quedaría en una discreta quinta posición, con ocho escaños y un 9,6% de la intención de voto. En 2015, la formación de Colau logró un 10,13% y un escaño más. De confirmarse estos resultados, sería un fiasco para la posición de Colau en el 'procés', aunque los 'comuns' seguirían teniendo la clave —pese a su descenso de 11 escaños a nueve— para dar la mayoría absoluta al bloque constitucionalista y permitir la formación de un Gobierno de ese color o, por el contrario, inclinar la balanza hacia el bloque independentista.

Separados, peor que JxS

Con las predicciones del CIS, la suma de ERC (20,8% y 32 escaños) más la lista de Puigdemont (16,9% y 25-26 escaños) y la CUP (6,7% y nueve escaños) arrojaría un total de 67 escaños en el mejor de los escenarios para los partidos secesionistas, a uno de la mayoría absoluta de 68 escaños. Dos años después de las elecciones de noviembre, la suma de ERC y JxCAT pierde cuatro escaños en el mejor de los casos y casi dos puntos porcentuales en intención de voto. Si a ellos se le suma la CUP —que pasa del 8,2% y 10 escaños de 2015 al 6,7% y nueve escaños de ahora—, la pérdida del bloque independentista es aún mayor. De 72 escaños a 67, y del 47,80% del voto al 44,4%.

Por contra, el bloque constitucionalista (sin contar con los 'comuns') pasa del 39,11% y 52 escaños de 2015 al 44,3% de ahora (una décima menos que los independentistas) y 60 escaños (ocho más que entonces). Ciudadanos ganaría 6-7 escaños, el PSC cinco y el PP de García Albiol perdería cuatro. Los extremos, por tanto, son castigados después de dos años de 'procés'.

Y los comunes, pese a su descenso, vuelven a tener la clave para decidir. Si se suma su 8,6% de intención de voto y sus nueve escaños al bloque constitucionalista, este pasaría a tener la mayoría absoluta en escaños (69) y un porcentaje de voto del 52,9%, superando con holgura la mitad de los votos emitidos. Por contra, su suma al bloque de ERC, JxCAT y la CUP concedería a este la mayoría absoluta (76 escaños) y un 53% de los votos. El papel de Colau y la formación encabezada en estas elecciones por Xavier Domènech vuelve a ser, por tanto, clave para decidir qué pasará en los meses siguientes y las posibles combinaciones para formar Gobierno.

Puigdemont gana en Girona, Colau cae en Barcelona

Por provincias, y además de la ya reseñada caída de un escaño en Barcelona de los 'comuns' con respecto a 2015 y de la gran subida de Ciudadanos, que cimenta su posible triunfo el 21-D en el territorio barcelonés, donde pasa del 18,8% de 2015 y 17 escaños al 23,4% y tres escaños más, en Girona es donde la lista del 'expresident' obtiene la victoria, con un 29,6% y seis escaños, con ERC segunda con cinco escaños y la CUP, uno. En esta provincia, los independentistas suman 12 escaños frente a los tres de Cs y dos del PSC, mientras que ni PP ni los 'comuns' obtendrían representación.

En Lleida, la proporción es similar: allí ganaría ERC con cinco escaños, por cuatro de la lista de Puigdemont y uno para la CUP. En frente, tres escaños para Cs, uno para el PSC y otro para el PP: 10 a cinco para los independentistas y los comunes que seguirían sin representación en la Cámara.

Finalmente, en Tarragona se disputan la victoria entre ERC, cinco, y Ciudadanos, 4-5. La lista de Puigdemont (2-3) lucharía por la tercera posición con el PSC (tres), mientras que PP, CUP y Catalunya en Comú-Podem obtendrían un diputado cada uno. En Tarragona, el balance entre independentistas sería de nueve frente a ocho con el escaño de los comunes decidiendo.

La participación, clave

Las elecciones de 2015 acabaron con una participación récord del 74,95% del censo (4.130.196 personas acudieron a votar) frente al 25,05% (1.380.657) que decidieron quedarse en casa. Los votos nulos fueron 15.952 (0,39%), y 21.895 personas (0,53%) decidieron votar en blanco. Según todos los analistas, una participación mayor a ese 75% en las próximas elecciones del 21-D beneficiaría al bloque constitucionalista: los expertos aseguran que el bloque independentista se moviliza para votar en las autonómicas desde hace muchos años mientras que los constitucionalistas se quedaban en casa en mayor medida cuando la cita era autonómica. Esta vez, y según se ha demostrado con las multitudinarias manifestaciones en defensa de la Constitución, los unionistas van a votar en clave de elecciones generales y el aumento de la participación correspondería a ese bloque. El CIS, sin embargo, no discrimina ni avanza la participación con la que se ha hecho la estimación.

En las elecciones de 2015, cuando se formó la alianza de Junts pel Sí entre ERC, la antigua Convergència Democràtica de Catalunya, Demòcrates de Catalunya y el Movimiento de Izquierdas, estos ganaron las elecciones con 1.628.714 votos (39,59%) y 62 escaños de los 135 de que consta el Parlament. Para obtener la mayoría absoluta de la Cámara que les permitió lanzar el 'procés' hasta los acontecimientos del 1 de octubre pasado, JxS contó con el apoyo de los radicales de izquierdas de la CUP, que habían desechado la idea de integrarse en la alianza y prefirieron rentabilizar su apoyo desde fuera con sus 10 diputados y 337.794 votos (8,21%). Con el tiempo, su estrategia se demostró muy rentable: pese a ser la última fuerza en votos y diputados, forzaron la caída de Artur Mas como candidato a presidir la Generalitat y dieron luz verde a un semidesconocido Carles Puigdemont.

Juntos, JxS y la CUP sumaban 1.966.508 votos y un 47,80% del voto emitido, pero 72 escaños: cuatro más de la mayoría absoluta necesaria. Por su parte, las fuerzas constitucionalistas pagaban su concentración en las zonas urbanas de Cataluña. Ciudadanos era la segunda fuerza más votada, con 736.364 votos (17,90%) y 25 diputados. El PSC de Miquel Iceta lograba el tercer lugar, con 523.283 votos (12,72%) y 16 diputados; y el PP de Cataluña quedaba en penúltima posición, con 349.193 votos (8,49%) y 11 diputados. La suma de las tres fuerzas en número de votos fue de 1.608.840 (39,11%), a menos de 20.000 votos de JxS y apenas a cuatro décimas en porcentaje de voto. Sin embargo, en escaños, esas mínimas diferencias se tradujeron en unos abultados 10 escaños (62 diputados JxS frente a 52 de la suma entre Cs, PSC y PP).

Los 367.613 votos de Catalunya Sí que es Pot (8,94% y 11 diputados) se convertían así en irrelevantes: su apoyo no le era necesario a JxS para la mayoría absoluta (que lograba con el apoyo de la CUP) y su posición sumada a los constitucionalistas no era suficiente para llegar a la mayoría absoluta en escaños. Luego, los acontecimientos demostraron que en las propias filas de CSQP había diputados proindependencia y otros, como el veterano Joan Coscubiela, que denunciarían la actuación de sus propios compañeros de bancada. Ahora, y con este CIS, los comunes de Colau y Pablo Iglesias vuelven a tener la decisión en sus manos. Aunque cada vez será más difícil hacer que Ciudadanos, si gana las elecciones, renuncie a encabezar el Gobierno. Las semanas y meses de negociación se presentarán arduas, y el fantasma del bloqueo y las nuevas elecciones es ya más que una sombra.

Ficha técnica

Tamaño de la muestra: 3.000 entrevistas (1.200 en Barcelona, 600 en Girona, 600 en Tarragona y 600 en Lleida).

Afijación: no proporcional.

Puntos de muestreo: 537 municipios y cuatro provincias.

Procedimiento de muestreo: polietápico, estratificado por conglomerados, con selección de las unidades primarias de muestreo (municipios) de forma aleatoria proporcional, y de las unidades últimas (individuos) por cuotas de sexo y edad. Los estratos se han formado según el tamaño de hábitat de los municipios, divididos en seis categorías: menor o igual a 2.000 habitantes; de 2.001 a 10.000; de 10.001 a 50.000; de 50.001 a 100.000; de 100.001 a 400.000, y más de 400.000 habitantes. Los cuestionarios se han aplicado mediante entrevista telefónica personal. 

Error muestral: para un nivel de confianza del 95,5% (dos sigmas) y P = Q, el error real es de ±1,8% para el conjunto de la muestra y en el supuesto de muestreo aleatorio simple. Para cada una de las provincias, los errores reales son: Barcelona ±2,9%, Girona ±4,1%, Lleida ±4,1% y Tarragona ±4,1%.

Fecha de realización: del 23 al 27 de noviembre de 2017.

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