EL CAMINO HACIA EL 21-D

La campaña naranja cercará el cinturón rojo de Barcelona para consolidar el 'sorpasso'

La batalla de los constitucionalistas se libra en Barcelona. Ciudadanos lo tiene claro y busca afianzar su victoria en las principales plazas donde antes reinaban los socialistas catalanes

Foto: La candidata de Ciudadanos a la Generalitat, Inés Arrimadas. (EFE)
La candidata de Ciudadanos a la Generalitat, Inés Arrimadas. (EFE)

Llegó la recta final. La campaña de las elecciones catalanas dará su pistoletazo de salida definitivo en horas y durará hasta el martes 19 de diciembre para, dos días después, llegar a la cita con las urnas más importante que se recuerda en Cataluña. Las formaciones políticas afilan cuchillos y los candidatos y sus guardias pretorianas se preparan para dos intensas semanas en las que cada voto nuevo que ganen puede ser crucial. Ciudadanos tiene claro que su principal objetivo pasa por consolidar la victoria lograda en 2015 en Barcelona, defender los principales bastiones antes en manos del PSC e, incluso, aumentar la ventaja sobre el partido de Miquel Iceta en la medida de lo posible. Prueba de ello es que de dieciséis días de campaña, Inés Arrimadas estará en la provincia de Barcelona catorce de ellos.

La batalla de los constitucionalistas se libra fuera de toda duda en la ciudad condal. La formación naranja tiene muy presente que 85 de los escaños que se reparten dependen de Barcelona y la batalla estará ahí. Tanto la apertura como el cierre y el acto central de la campaña tendrán lugar allí y Albert Rivera acudirá a arropar a la candidata. Arrimadas estará en las próximas semanas en los principales municipios barceloneses y grandes plazas del área metropolitana como Hospitalet, Cornellá, San Baudilio de Llobregat, Sabadell o Tarrasa. También visitará Girona dos veces (la ciudad y Figueras), Lleida y Tarragona. El partido naranja aspira a crecer notablemente en la provincia de Barcelona. Lo complicado será sumar en las otras circunscripciones. En Tarragona obtuvo 4 diputados en las autonómicas de 2015 y en las otras dos circunscripciones, dos en cada una. Las expectativas de conseguir un tercer escaño por Girona aumentan, sobre todo si se confirma la caída en picado del PP.

[Las trampas del CIS catalán y las encuestas el 21-D]

La apuesta es clara y también se ve en los números. De hecho, el presupuesto de la campaña del 21-D ha crecido notablemente con respecto al de 2015, sobre todo los gastos de 'mailing' (papeletas electorales a domicilio) que ascienden de 371.531 euros a 750.000. El partido de centro tiene claro que quiere llegar a todas las casas de Cataluña. En total, el dispendio es de 2,1 millones –incluidos los gastos de la campaña– frente a los 1,6 de 2015.

Con este panorama, Ciudadanos buscará consolidar su presencia en Cataluña, mientras los socialistas catalanes lucharán por recuperar la segunda plaza. La formación de Arrimadas peleará por mantener teñido de naranja el tradicional cinturón rojo de Barcelona y señalará sin dudar los "peligros que entraña apoyar al PSC", focalizando en los vaivenes protagonizados durante los últimos meses por los socialistas. Las dificultades ahora son mayores, sobre todo tras las taxativas afirmaciones de Iceta sobre que no investirá a ningún dirigente independentista. Incluso el primer secretario del PSC dejó la puerta entreabierta a un eventual acuerdo con la candidata naranja después de que Sánchez lo hubiera descartado por completo.

Sea como sea, en Ferraz tienen claro que Iceta debe modular su mensaje para no alejarse de los votantes de Ciudadanos, a los que necesita recuperar para dar un vuelco al tablero electoral. Pero los naranjas no pretenden dar ningún margen. La campaña está completamente polarizada y el reto para el partido de centro es que los electores reconozcan en su formación "el voto útil" para restablecer la legalidad y la normalidad en Cataluña tras la profunda herida abierta por el 'procés'. Por el momento las sensaciones entre los naranjas son buenas: Arrimadas se sitúa a la cabeza del denominado bloque constitucionalista y lo lidera en todas las encuestas.

Los principales mensajes que lanzará pasarán por la recuperación económica, la vuelta de las empresas huidas y cerrar la fractura social creada en los últimos años. Precisamente este viernes la canditada protagonizaba un acto con empresarios catalanes en el que lanzó sus principales promesas: "Si soy presidenta me comprometo a trabajar para coser las heridas entre los catalanes, a cambiar la ilegalidad por la seguridad jurídica y a cambiar los muros por los puentes". No escatimó en lanzar guiños a sus rivales de bloque, PSC y PP (que lo tendrá mucho más difícil), insistiendo en tenderles la mano para alcanzar "un acuerdo transversal" que dé lugar a un "Gobierno sensato" y, sobre todo", que gobierne "para todos los catalanes".

El presidente de Ciudadanos, Albert Rivera, y la líder de esta formación en Cataluña, Inés Arrimadas. (EFE)
El presidente de Ciudadanos, Albert Rivera, y la líder de esta formación en Cataluña, Inés Arrimadas. (EFE)

Esta será la primera campaña a la que Ciudadanos se enfrenta situando a su líder en un rol secundario. El vertiginoso crecimiento de la formación en muy poco tiempo para concurrencia a las elecciones autonómicas de 2015 obligó a 'explotar' la figura de Rivera por encima incluso de muchos cabezas de lista por ser el único perfil realmente conocido por los ciudadanos. Ocurrió en las andaluzas, en las municipales de mayo y también en las catalanas de 2015, cuando la candidata naranja todavía era una desconocida para muchos.

Dos años después las cosas son muy distintas. Y especialmente en Cataluña. Arrimadas se ha construido un perfil propio, el grado de conocimiento y su valoración entre los ciudadanos ha aumentado mucho –incluso entre los votantes de otras formaciones– y detrás tiene un equipo consolidado, que se ha batido el cobre con el separatismo en estos dos años de legislatura. Y en esta campaña el protagonismo será de ella y de su equipo más cercano. La cúpula centrista tiene claro que todos los esfuerzos deben estar en que Arrimadas destaque. Se volcarán, eso sí, los diputados catalanes del Congreso, Juan Carlos Girauta, Toni Roldán y Sergio del Campo. Los actos del fin de semana sí contarán con el presidente del partido y la noche electoral del 21 de diciembre viajará a Barcelona la plana mayor de la ejecutiva nacional. "Es una oportunidad histórica", repite en cada una de sus intervenciones Arrimadas.

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