DURAS CRÍTICAS A LA GESTIÓN DE LA GENERALITAT

A Torra se le rebela su 'gurú': Mitjà se queja del "descontrol" de la pandemia

El epidemiólogo espera que "de cara al otoño, la Administración reaccionará y pondrá los recursos necesarios. La clave es entender que hay una problemática grave"

Foto: El médico Oriol Mitja acompañado por el presidente de la Generalitat, Quim Torra, tras recibir el premio Catalán del Año 2016. (EFE)
El médico Oriol Mitja acompañado por el presidente de la Generalitat, Quim Torra, tras recibir el premio Catalán del Año 2016. (EFE)

La situación en la sanidad catalana va de mal en peor. A la tensión latente dentro de la estructura de la consejería de Salud, se unen ahora críticas que empiezan a llegar desde distintos ámbitos, desde sindicales hasta políticos, cívicos o profesionales. La consejera de Salut, la republicana Alba Vergès, está en una 'torre de marfil' desde donde emite consignas políticas que a veces tienen poco que ver con la dura realidad de la sanidad pública. A su alrededor, tres de los principales cargos de la cúpula de Salud están vacíos tras tres dimisiones de pesos pesados de la consejería. En un momento en el que se vive la peor pandemia de la historia, una coyuntura como esa denota que algo falla en el Gobierno. O en los partidos que conforman el Gobierno.

Desde estamentos médicos comienzan a preocuparse seriamente por el distanciamiento entre la concepción política de la sanidad y la concepción profesional. Hay informes internos muy críticos que ponen en cuarentena la estrategia impulsada por Vergès ante los profesionales del sector. Fuentes internas de la consejería apuntan a El Confidencial que da la sensación de que se está gobernando "a golpe de tuit". O sea, que algunas decisiones parece que estén hechas de cara a la galería. Y, cada día que pasa, Alba Vergès se va quedando más sola, atrapada en la burbuja del poder político de la consejería. Que no tenga ni un segundo de a bordo nombrado, después de mes y medio de la dimisión del anterior, es muy grave y preocupante.

Uno de los últimos en cargar contra la cúpula política de Salud ha sido Oriol Mitjà, que en un momento determinado fue señalado como el 'gurú' sanitario de Quim Torra. Mitjà se destapó este viernes en la emisora radiofónica RAC1 diciendo que la situación "es de descontrol y no hay un plan claro". El científico no se mordió la lengua. "Que aumentase el número de casos era una cosa predecible con el desconfinamiento. Pero si tenemos un plan bien definido sobre qué se ha de hacer y de qué recursos disponemos, podemos informar a los ciudadanos sobre cómo gestionar la crisis. Sin este plan, nos encontramos en una situación de descontrol", aseguró Mitjà.

El científico admitió que "estamos mejor que en marzo. Entonces, solo detectábamos una pequeña proporción de casos y había muchas personas leves que no detectábamos. Pero estamos peor que en junio, porque la adherencia de la ciudadanía a las medidas de seguridad ha ido disminuyendo".

Si tenemos un plan bien definido, podemos informar a los ciudadanos sobre cómo gestionar la crisis

Dejó caer Mitjà que las Administraciones tienen sus responsabilidades y que hay dos estrategias para evitar los contactos: "Se pueden hacer microconfinamientos de edificios, de barrios o de pequeñas áreas para detener su expansión, y también reforzar la búsqueda y el aislamiento de los contactos. Aislando a un contacto y a toda su familia, la transmisión se reduce un 40%. Y si se hace con todos sus contactos, baja un 85%".

Todo en manos de la Administración

Así pues, el epidemiólogo explicó que "espero que de cara al otoño la Administración reaccionará y pondrá los recursos necesarios. La clave es entender que hay una problemática grave y que el coronavirus no lo pararemos sin hacer nada". Todo un misil a la línea de flotación de la gestión que está haciendo la Generalitat.

Que esto lo diga un profesional como Mitjà es grave, ya que su imagen fue identificada, desde el principio de la pandemia, con el posicionamiento de Quim Torra y, por extensión, del independentismo. "Su gran error fue aparecer en la foto política", explica a El Confidencial una fuente cercana al científico. En el momento en que sales en la foto, quedas marcado. Su demanda de dimisión del equipo dirigente del control de la pandemia, empezando por el doctor Fernando Simón, también tuvo parte de la culpa, pero él nunca habló de política, excepto en día en que fue elegido 'Catalán del Año', en 2016, en que pronunció un discurso reivindicando el "derecho a decidir, que no es lo mismo que la independencia".

Aislando a un contacto y a toda su familia, la transmisión se reduce un 40%. Y si se hace con todos sus contactos, baja un 85%

El epidemiólogo fue nombrado a primeros de abril asesor del Gobierno catalán en materia de salud. Si Pedro Sánchez tenía a Fernando Simón, Quim Torra tenía a Oriol Mitjà, un científico de renombre planetario. Pero pronto se comenzó a ver que la estrategia científica estaba reñida con la estrategia política. Y las discrepancias de los doctores con los políticos comenzaron a distanciar a ambos estamentos. A comienzos de junio, cualquier atisbo de connivencia entre Torra y Mitjà era pura coincidencia.

"Que conste que Mitjà jamás cobró ni un euro de las arcas públicas como asesor. Nunca. Además, no tiene ambición política. Si le han ofrecido cargos, queda dentro de la esfera privada, pero lo que hay está a la vista. Su trabajo lo desarrolla como servicio público. En estos momentos, está inmerso en un programa impulsado desde la Fundación contra el Sida, la Generalitat, el Supercomputador y diversos laboratorios para coger diversos datos y usar la información con el fin de gestionar las epidemias presentes y futuras. Se trata de usar la 'big data' para predecir la evolución de las epidemias desde el Observatorio Epidemiológico".

Las críticas de Mitjà a la gestión sanitaria de la Generalitat no son fruto de un calentón pasajero. Las fuentes señalan que "su valoración no es política, sino profesional. Mitjà tiene su estilo y narra cómo se hacen las cosas. En su momento, cuando la gestión dependía del Gobierno central, denunció que faltaban rastreadores y ahora lo sigue diciendo. Es coherente". Aseguran estas fuentes que las críticas al Govern no tienen nada que ver con posicionamientos ideológicos. Eso hace más preocupante los comentarios del epidemiólogo hacia lo que se cuece en Cataluña.

"Lo que hace Oriol Mitjà son valoraciones realizadas desde sus convicciones de que la salud es un servicio público. Lo único que quiere es ayudar al Govern en tanto que es Administración pública, pero él no cobra de nadie, por lo que tiene las manos libres para exponer sus opiniones particulares y criticar a quien haga falta. Si antes dio caña al Gobierno central, ahora se la da al de aquí", añaden las fuentes. Prueba de ello es que mete en el mismo saco a todos. "En los últimos tres meses, ya conociendo la epidemia, las Administraciones no se han preparado lo suficiente como para hacer el seguimiento de los contactos", acusó en su denuncia radiofónica. Pero los políticos que antes le adulaban están ahora tan separados de él que apenas le oyen.

Cataluña

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