EXIGE UN CONFINAMIENTO TOTAL INMEDIATO

Oriol Mitjà: "Si alguien quiere usar mi trabajo por motivos políticos tiene todo mi rechazo"

El científico más mediático de esta crisis, célebre por su mezcla de brillantez profesional y controversia política, insiste en que la actual estrategia del Gobierno colapsará el sistema

Foto: Oriol Mitjà, infectólogo e investigador del Hospital Germans Trias i Pujol.
Oriol Mitjà, infectólogo e investigador del Hospital Germans Trias i Pujol.

Oriol Mitjà (Barcelona, 1980) es infectólogo e investigador del Hospital Germans Trias i Pujol de Badalona. Desde la irrupción del Covid-19, se ha convertido en el científico más crítico con la gestión de la epidemia por parte del Ministerio de Sanidad. También se ha erigido en el principal ariete científico, casi moral, del Govern de Quim Torra para exigir al Gobierno el confinamiento total de la población. Especialmente desde el 21 de marzo, cuando Mitjà y otros 70 científicos publicaron un manifiesto en el que advierten, basándose en modelos matemáticos, de las consecuencias devastadoras para la salud pública de no endurecer el confinamiento, que califican actualmente de “parcial”.

Mitjà ha irrumpido como un vendaval en el escenario mediático y político en unas pocas semanas. En Cataluña goza ya del rango de estrella científica, etiqueta que se empezó a fraguar con el galardón de ‘Catalán del Año’ en 2016 y, un poco antes, con el premio Fundación Princesa de Girona en 2013. Sin embargo, sus críticas públicas al Comité de Gestión Técnica del Coronavirus han generado malestar en parte de la comunidad científica, que considera que un especialista debe seguir los canales ya establecidos para el debate científico y no saltar al plano mediático y político para generar inestabilidad en un momento tan delicado, tal como detalló en este periódico el reputado epidemiólogo y experto en salud pública Miquel Porta.

A la vez que investiga una respuesta farmacológica para cortar en seco la transmisión del virus entre personas, Mitjà sigue en la batalla política de demandar al Gobierno que suspenda cuanto antes toda la actividad productiva del país salvo los sectores esenciales.

PREGUNTA.- Usted se ha convertido en el científico más mediático del momento con un discurso muy crítico hacia el Ministerio de Sanidad. ¿Entiende que parte de la comunidad científica no comparta esa exposición pública y le exija respeto a los científicos que están al frente de la gestión de la crisis?
RESPUESTA.- Estamos ante una crisis sanitaria que no habíamos visto nunca y necesitamos encontrar soluciones urgentes. Vamos contrarreloj. Lo que no pueden hacer profesionales como Miquel Porta u otros es politizar la situación y decirnos que no seamos críticos con el Gobierno. A mí los gobiernos me dan igual. Tal vez al doctor Porta, que tiene una larga trayectoria en el socialismo, no le gusta que seamos críticos porque coinciden los colores. Lo que es ofensivo es que acuse de trabajar en favor del independentismo a los 70 científicos de toda España que firman el manifiesto, la mayoría profesionales del CSIC [Consejo Superior de Investigaciones Científicas].

P.- Es un hecho que la publicación de su manifiesto exigiendo el confinamiento total y la campaña del Govern coinciden en el tiempo.
R.- Nosotros no hacemos política, sino que desarrollamos un argumentario científico que se basa en dos pilares: por un lado están los profesionales que elaboran modelos matemáticos y predicen cómo puede evolucionar la propagación del virus, y por el otro lado están los expertos en el control de las enfermedades infecciosas. Y nuestros modelistas indican que el número de infectados continuará incrementándose a la misma velocidad si segumos igual, y para evitar que eso suceda, para evitar el colapso, es necesario tomar medidas más drásticas porque ha quedado corroborado que son las más eficaces. Hay 12 grupos diferentes que repitieron el análisis y todos apuntaban hacia esas medidas más restrictivas. No hacerlo es exponerse a la saturación de las UCIs y a un agravamiento de la situación.

La movilidad actual es del 30-40%, y en ese porcentaje los datos demuestran que la tasa de incidencia continúa yendo al alza

P.- ¿Y qué proponen concretamente?
R.- Nuestro análisis concluye que el confinamiento actual es solo parcial. La movilidad es del 30-40%, y en ese porcentaje los datos demuestran que la tasa de incidencia continúa yendo al alza. La única solución es restringir todavía más ese movimiento. Que solo se mantengan los servicios esenciales.

P.- Su argumentario se basa en un modelo matemático entre otros modelos matemáticos que se están usando para calibrar la respuesta dentro del Ministerio de Sanidad y en otras instituciones. De ahí viene parte de la crítica, de querer darle más validez a su estudio que al de los técnicos que gestionan la salud pública. El doctor Porta señalaba que ni siquiera han esperado a que una revista científica publique su estudio tras efectuar una ‘revisión por pares’ que valide de forma independiente la propuesta. Aparte de saltarse los canales técnicos habituales.
R.- Esa impresión de que nos hemos saltado los canales habituales es errónea. Esta carta se gestó el día 20 de marzo. Cuenta con la participación de directores de diferentes centros con contacto directo con altos cargos políticos. Se la hicimos llegar a los círculos de Salvador Illa [ministro de Sanidad]. Sé que llegó también al gabinete de presidencia del Gobierno. Y no hubo respuesta efectiva por ninguna de las vías. En ese momento también pasamos la carta a una publicación científica, 'The Lancet', la publicación más prestigiosa del mundo, que lo acaba de publicar.

P.- 'The Lancet' publica una carta en la sección de Correspondencia, no un estudio completo revisado.
R.- Se trata de una carta reducida, en el artículo original no enviamos el estudio. Pero fíjese que 'The Lancet' publica toda la narrativa y enlaza a toda la documentación completa. El grueso del estudio está ahí, y está publicado en la revista más prestigiosa. Mire, en una situación en que de este tipo de resultados depende la vida de las personas es mejor tener visiones diferentes, aunque no coincidan con la visión oficial. Me parecería desleal e irresponsable como científico disponer de unos resultados que no coinciden con la línea del Gobierno y no darlos a conocer cuanto antes. La disparidad de criterios entre científicos se debe discutir para encontrar la mejor solución. Lo que no puede es venir ahora alguien a decirnos que trabajamos en favor de una causa política concreta cuando los autores del estudio somos asesores externos, independientes, procedentes de toda España y ajenos a cualquier institución o partido político. Trabajamos con datos y los ponemos en conocimiento del público, y eso incluye por supuesto los periódicos de alcance nacional, la mayoría de los cuales se hizo eco de nuestra propuesta, no solo los medios catalanes.

P.- Posiblemente haber firmado un manifiesto de adhesión a Junts per Catalunya junto a otros 60 científicos el pasado mes de mayo no le esté ayudando ahora a defender su neutralidad política.
R.- Pero es que yo nunca he firmado ningún manifiesto de adhesión a Junts per Catalunya.

P.- Su firma es pública, es sencillo acceder a ella en la página web del partido.
R.- Nunca firmé nada. He revisado mi correo, me llegaron varias propuestas de unirme a ese grupo de científicos pero nunca firmé, ni tampoco jamás he militado en ningún partido. Quien puso mi nombre ahí deberá dar explicaciones.

P.- Pues no haber corregido ese error en estos meses le está generando sospechas.
R.- Si alguien quiere acusarme de algo, lo primero que debe de hacer es preguntarme directamente en lugar de consultar internet. Ni hay nacionalistas ni los científicos que firmaron el manifiesto son tan tontos como para dejarse manipular por ese supuesto régimen catalanista.

Oriol Mitjà en una comparecencia técnica junto a la 'consellera' de Salud, Alba Vergés.
Oriol Mitjà en una comparecencia técnica junto a la 'consellera' de Salud, Alba Vergés.

P.- Regresando al plano técnico. Un sector de expertos en salud pública advierte de que confinar totalmente a la población entre cuatro y seis semanas, tal como ustedes proponen, es una barbaridad que puede hundir la economía y generar una catástrofe social añadida a la actual epidemia. Es más, sostienen que no está demostrado que restringir todavía más el movimiento sea más efectivo que el actual modelo. Esa parece la línea de pensamiento en el Ministerio de Sanidad, al menos hasta la fecha. ¿Qué le parece?
R.- Mis compañeros técnicos de salud pública sabrían explicar mucho mejor que yo, que soy epidemiólogo, cómo superamos ese bache. Pero sí estoy convencido de que es mejor ser tajante por poco tiempo que prolongarlo. Nosotros aportamos los datos, el cómo gestionar un confinamiento total es trabajo de las muchas personas en el Gobierno con capacidad para analizar e implementar medidas para minimizar los daños a los autónomos y las pequeñas empresas. Hablamos del Gobierno de España, tiene todas las herramientas.

P.- La situación está totalmente descontrolada en Cataluña, cuya curva de contagio supera a la de la Comunidad de Madrid. ¿Le preocupa especialmente, le sorprende?
R.- Los datos muestran que, solo en Cataluña, las UCIs ya superan el 80% de ocupación solo con casos de Covid-19, a eso añádale el resto de patologías. Los modelos que manejamos muestan que si seguimos en la línea actual, desde este jueves 26 de marzo hasta el 24 de abril las UCIs continuarán llenas o colapsadas, la presión sobre el sistema sanitario será enorme. Las UCIs de Madrid se saturaron dos semanas antes y ahora ven una desaceleración, que no hay que confundir con un descenso. En Cataluña, al ir algo más tarde, aún no se ve ese efecto y el crecimiento es exponencial, a la misma magnitud que hace dos semanas en Madrid. Las razones no se conocen, había múltiples focos abiertos como el de Igualada, focos de turistas o de estudiantes que tras el cierre de las universidades el 14 de marzo regresaron a casa. Sea cual sea la razón hay un absoluto descontrol de la epidemia. No solo en Cataluña. La Rioja está muy mal, también Castilla-La Mancha y Castilla y León. Mantener las medidas actuales y prolongarlas en el tiempo significaria que la presión sobre el sistema sanitario dure entre tres y cuatro semanas más.

Si alguien en el Govern actuó mal, si tenía asesores externos y no hizo nada, también ha de asumir responsabilidades

P.- ¿Qué responsabilidad tiene el Govern en el descontrol de Cataluña? Un vistazo a la hemeroteca demuestra que ninguno de los consellers ni el 'president' alteraron su agenda pública hasta casi el mismo día de la declaración del estado de alarma. No se cerraron colegios de forma preventiva, se invitó a los catalanes a participar en el acto masivo de apoyo a Carles Puigdemont en Perpiñán. No se puede decir que fueran particularmente previsores.
R.- Un análisis cronológico refleja que Cataluña va dos semanas por detrás en la expansión. Ya teníamos casos en Cataluña a principios de marzo y las decisiones se aplazaron dos semanas. El Govern, mientras tuvo competencias, también erró en lo mismo que el Ministerio de Sanidad. El departamento de Salud Pública de la Generalitat envió un mensaje demasiado tranquilizador y no permitió que la población se preparara. Políticamente no sé quién es responsable de cada decisión. Desde el estado de alarma, la respuesta está centralizada en el ministerio de Sanidad. Pero hasta entonces, si alguien en el Govern actuó mal, si cualquier persona ahí dentro tenía asesores externos y no hizo nada, también ha de asumir responsabilidades.

P- El manifiesto que usted encabeza es el principal argumento científico de Quim Torra para exigir el confinamiento total y acusar a España de negligente. En un contexto político tan inflamable como el actual, ¿cómo se siente al ver que es usted el principal arma del independentismo para criticar al Gobierno?
R.- Cualquier político, cualquier médico o cualquier comunicador que use el manifiesto o mi trabajo con motivos políticos o con cualquier otro motivo que no sea científico tiene todo mi rechazo. Y me da igual quién sea, si es el president Torra, un científico o un periodista.

Oriol Mitjà recibe el galardón de 'Catalán del año' en 2016. (EFE)
Oriol Mitjà recibe el galardón de 'Catalán del año' en 2016. (EFE)

P.- Tres o cuatro semanas más de presión sobe el sistema sanitario parecen insoportables.
R.- El personal médico está agotado. Cuatro semanas más con las UCIs llenas y con una presión constante de pacientes es muy peligroso, más cuando cada vez más médicos caen enfermos. Este virus es la tormenta perfecta. Hay una proporción muy alta de enfermos que necesitan respiradores y soporte vital avanzado y además infecta al personal sanitario. Vencer a este virus lo que necesita es aislamiento y un uso máximo de los recursos disponibles. No hacerlo puede tener consecuencias devastadoras para la salud pública.

P.- Usted encabeza una investigación financiada por el departamento de Salud catalán para encontrar una respuesta farmacológica a la transmisión del virus. ¿Cómo van los avances?
R.- Estamos estudiando el uso de hidroxicloriquina, un principio activo que previene el desarrollo de la enfermedad y disminuye el número de casos. Esperamos tener resultados en las próximas dos o tres semanas y cambiar el rumbo de la epidemia. En paralelo, y una vez hayamos salido del confinamiento total, habrá que tomar medidas en dos líneas: controlar el número de casos nuevos, para lo que necesitaremos fortalecer la capacidad de diagnóstico y aislamiento del virus, y por el otro lado la vigilancia por telefonía móvil a través de ‘apps’ que ya se están desarrollando. Los ciudadanos deberán informar si tienen síntomas, lo que nos ayudará a focalizar los confinamientos al nivel de barrio o de municipio. La policía en Singapur puede impedirte entrar al cine o al transporte público si no puedes demostrar tu estado, que en algunos países se hace mediante un semáforo verde o rojo en una ‘app’. Esto requerirá un cambio legislativo para el que tenemos que tomar ejemplo de los países asiáticos. Es ineludible avanzar por esa vía.

Estar sin tests a estas alturas es terrible. Alemania está haciendo 100.000 tests al día mientras España hace 10.000

P.- El primer paso para cortar la expansión de la epidemia que usted cita es contar con tests de detección de forma masiva. Parece que en España tendremos que esperar, visto el fiasco de la compra de tests a un fabricante chino no homologado por Pekín.
R.- Estar sin tests a estas alturas es terrible. Si se hubiera sabido anticipar ese pedido antes de que llegara la epidemia, tal como hizo Alemania, el escenario sería distinto. Alemania está haciendo 100.000 tests al día mientras en España se hacen 10.000. Eso supone que ahora necesitaremos ayuda externa, porque los productores están en los países asiáticos, y será necesario confirmar la calidad de los pedidos.

P.- Entiendo que el bochorno de los tests se suma a su lista de agravios respecto al Ministerio de Sanidad. ¿Sigue pidiendo dimisiones?
R.- Sigo siendo crítico en el sentido de que pienso que el ministerio de Sanidad ha tenido asesoramiento y unidades de inteligencia epidemiológica para anticiparse a la situación y no lo ha hecho. Habrá que revisar en profundidad los instrumentos de respuesta en salud pública cuando termine esta crisis.

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