Cataluña dice adiós a la política para asumir que es hora de gestionar la crisis sanitaria
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El soberanismo pasa a segundo plano

Cataluña dice adiós a la política para asumir que es hora de gestionar la crisis sanitaria

“Ahora es la hora de pensar en toda la gente, en toda la sociedad”. Lo dijo ayer Quim Torra, que ha necesitado una pandemia mundial para dirigirse a todos los catalanes sin distinción

placeholder Foto: El presidente de la Generalitat, Quim Torra (i), junto con su vicepresidente, Pere Aragonès, tras la rueda de prensa. (EFE)
El presidente de la Generalitat, Quim Torra (i), junto con su vicepresidente, Pere Aragonès, tras la rueda de prensa. (EFE)

Gestión pura y dura. No hay más. Tras ocho años de banderas, gestos y simbolismos, Cataluña dice adiós a la política y se abraza a la gestión sin adjetivos. En los ocho años que ha durado el 'procés', la gestión diaria ha sido despreciada, ninguneada por los medios, considerada aburrida por unos votantes que se habían vuelto adictos al drama. Ahora, el drama se ha hecho carne y el 'president' más 'procesista' de la Historia, Quim Torra, ha comparecido dos veces para explicar medidas concretas y decisiones de gestión para intentar proteger a los catalanes. Se celebran consejos extraordinarios donde se deciden cosas. Cosas reales, con efectos reales. Torra en ningún momento se refirió ni a la independencia ni echó la culpa a Madrid ahora que Cataluña sí está sufriendo un auténtico mal.

Durante años, se ha valorado la gestión pública por su asistencia a manifestaciones. Han proliferado colectivos como Mossos por la República, Bomberos por la República, Sanitarios por la República… Ahora eso va a cambiar. Cataluña lleva 261 casos positivos, de los que más de 25 son graves y ya hay seis muertos. Además, todo un hospital, el de Igualada, ha quedado prácticamente inutilizado. "Comprometido", según la definición de la propia Generalitat. Ahora ya no basta con colgar un lazo en los edificios oficiales. Hay que tranquilizar a la población, atender a los enfermos y atajar los contagios. Hay que gestionar.

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En medio de la crisis, Cataluña se ha alineado con el resto España. Después de todo, Salvador Illa, el ministro de Sanidad, es un viejo conocido. La 'consellera' de Salut, Alba Vergès, se ha coordinado con las políticas desplegadas desde Madrid. Sin los desplantes que han mostrado otras CCAA más díscolas, como ha sido el caso de Madrid.

Durante años, grupos como Cs habían denunciado que en Cataluña solo se hablaba del monotema, la crisis soberanista. Pues ya hay dos temas. Y de hecho, el importante es el recién llegado, la pandemia, una cuestión de vida o muerte, literal.

Ahora muere gente. Mueren catalanes. La gestión, de pronto, ya no resulta aburrida en Cataluña. No hace ni tres meses, cuandocomparecía un 'conseller' junto a Meritxell Budó para explicar alguna política que desplegaba su departamento, era ignorado por los periodistas. Solo interesaba el 'procés', la última pulla a Madrid, el siguiente desafío. Ese vacío no lo van a sufrir Alba Vergès o los 'consellers' económicos, que ayer arroparon a Torra en su paquete de medidas urgentes para que Cataluña no caiga en una recesión. Porque con sectores como el turismo o los servicios en jaque, con la industria pendiente de los aprovisionamientos que lleguen de China, económicamente esto se parece mucho a una tormenta perfecta. Los catalanes que no temen por su vida temen por su bolsillo. Media Cataluña llevaba tres años reclamando nuevos liderazgos y ahora resulta que necesita los viejos gestores de toda la vida.

Foto: El Govern de la Generalitat ha ordenado el confinamiento de alrededor de 70.000 personas. (EFE)

“Ahora es la hora de pensar en toda la gente, en toda la sociedad”. Lo dijo ayer Quim Torra, que ha necesitado una pandemia mundial para dirigirse a todos los catalanes, sin distinguir si son o no son soberanistas. Fue por la mañana, cuando pidió a los ciudadanos que “bajasen el ritmo”, que había que quedarse en casa, siguiendo criterios de extrema prudencia. Y de repente se produjo un avance. Une más una crisis mundial que la mesa de diálogo, que ayer reclamaba Josep Maria Jové desde Catalunya Ràdio, quedando un tanto fuera de lugar.

Leal oposición

“Estamos frente a una situación extraordinaria, y en los próximos días tendremos que tomar decisiones que afectarán a la vida de la gente. No nos temblará el pulso para proteger la salud de todos los catalanes”, ha asegurado Quim Torra al presentar un paquete de medidas de apoyo a la liquidez de las pymes, con avales por valor de 1.000 millones.

Además, se han cerrado los colegios, siguiendo la senda de Madrid y de otras CCAA. En principio, solo serán dos semanas. Pero en realidad nadie lo sabe. Son tiempos en que importan poco las banderas y mucho los protocolos.

La oposición ha colocado la crisis del coronavirus fuera del debate de los partidos políticos, con lo que Torra por primera vez está respaldado por todos


La oposición en Cataluña ha evitado convertir el coronavirus en un tema de debate político. Ante el virus letal, la Cataluña dividida se ha unido. Incluso la política. La prioridad: aprobar, aunque sea más tarde, los Presupuestos de la Generalitat para 2020.

Nuevas medidas

Entre las nuevas medidas, se han aplicado moratorias para el impuesto de la tasa turística, la cancelación del canon que tenía que pagar FIRA de Barcelona, que ha visto del todo privada de su actividad, la contratación por la vía urgente de materiales y servicios para atender. Cataluña ya no está en fase de alerta sino de Emergencia-1, con el foco de Igualada descontrolado. Se restringe la salida de ciudadanos de Igualada. Nada une a la población tanto como la excepcionalidad. Los mismos políticos que hace un mes llamaban a las movilizaciones ahora invitan a los ciudadanos a quedarse en su casa. En especial a los que residen en la zona de Igualada y municipios colindantes. Gestión, gestión.

Foto: El presidente del Gobierno, Pedro Sánchez. (Reuters)

Alba Vergès explicó que en un día se había pasado de 20 casos a 58 ciudadanos. Se le rompía la voz. Ella es natural de Igualada. Es lo que tiene la gestión. Hay que hacer que las cosas funcionen. No basta con agitar banderas. Vergès reconoció ayer que era "una medida drástica". Ahora esto ya no va de que te jaleen las masas sino de salvar a las personas. "Una abrazo muy fuerte a mis padres, a mi marido y a mis hijos", dijo la 'consellera', dando a entender que ellos se quedaban en Igualada y ella en Barcelona para seguir pilotando la crisis. Gestión. No tiene la gloria de los patriotas, pero es lo que Cataluña necesita en este momento.

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