Diversos municipios le imitan

Amer, el pueblo de Puigdemont, se apunta al ¡Viva Cartagena! insurreccional

Han seguido a Amer otras poblaciones: Cornellà del Terri, Sant Cebrià de Vallalta i Vilobí d’Onyar y se espera un goteo continuado de esta iniciativa entre el municipalismo catalán

Foto: Amer. (Toniher/Wikipedia, CC BY-SA 3.0)
Amer. (Toniher/Wikipedia, CC BY-SA 3.0)

Durante la I República, Cartagena se alzó en armas en 1873 para separarse del resto de España en la crisis política y militar que fue conocida como el cantón de Cartagena. De igual modo, pero en versión pacífica, Amer (Girona), el pueblo de Carles Puigdemont y donde su familia todavía regenta una pastelería, se declaró como municipio "territorio libre y soberano". Será el primero de muchos, según la estrategia diseñada en Waterloo. No en vano, se vincula este tipo de actos al acatamiento a la autoridad del Consell per la República que preside el propio Puigdemont.

Han seguido a Amer otras poblaciones: Cornellà del Terri, Sant Cebrià de Vallalta i Vilobí d’Onyar se han apuntado al mismo camino de Amer. Todas de Girona, como Amer. Se prevé que durante el mes de octubre, haya más casos como estos. Cornellà de Terri además cuenta con un valor más simbólico para el soberanismo catalán porque fue el pueblo en el que votó Puigdemont el 1 de octubre cuando no pudo hacerlo en Sant Julià de Ramis ante la presión de la Guardia Civil.

"A partir de este momento declaramos nuestro municipio Territorio Libre y Soberano que se gobernará solo por este Consell Local per la República", asegura el manifiesto leído en Amer. El portavoz que leyó el manifiesto aseguró en ese documento que se habían constituido en "Consell Local per la República de Amer". Es decir, un organismo en teoría dependiente de Waterloo.

El pronunciamiento no pasa de cantonalismo retórico. Y al contrario de lo que pasó con el cantón de Cartagena a finales del XIX, administrativamente el fenómeno ha sido ignorado por el Gobierno español. Los concejales aseguran que no incurrirán en ninguna falta administrativa con el fin de no ser "víctima fácil" de la represión. Los regidores también han apuntado que asumirán la coordinación con más consejos locales que se constituyan, así como con el propio Consell per la República, para "trabajar en hacer efectiva la República". Pero tampoco ha habido mucho convencimiento. De hecho, la alcaldesa de Amer, Rosa Vila se cuidó muy mucho de ser ella la que leyese el manifiesto, aunque sí estuvo presente. Tampoco lo hizo ninguno de los siete regidores. Y además se eludió la sala de plenos y se escogió de escenario en la plaza del pueblo. En el acto en que se declaró esta "independencia municipal" participaron unas 200 personas, una cifra algo baja para un municipio de más de 2.200 habitantes.

El Confidencial ha intentado hablar con Rosa Vila, pero se asegura que está de viaje "para varios días". El responsable de comunicación del municipio ha evitado contestar a las preguntas que se le han hecho al respecto.

La dependencia fiscal

Pese a este pronunciamiento teórico, Amer no renuncia como ayuntamiento a la participación en los impuestos estatales que recibe vía Generalitat y tampoco deja de cobrar tributos locales a través de la Diputación provincial de Girona, un órgano del gobierno estatal. Tampoco dejará de pagar Amer el IVA y el IRPF a la Agencia Tributaria española ni cesará el abono de retenciones de cotizaciones a la Tesorería General de la Seguridad Social. Por tanto, la desobediencia institucional es solo formal, porque los vínculos administrativos y fiscales con el resto de España seguirán siendo los de siempre. Lo que cabe preguntarse es: la desobediencia simbólica… ¿es desobediencia?

La desobediencia de los municipios que se suman a esta iniciativa no pasa de la retórica, con lo que resulta dudoso que sea una desobediencia real

La razón de esta prudencia práctica, según los responsables del consistorio es "comprometerse a dirigir una alternativa libre de la judicialización". Sin embargo, el manifiesto aseguraba que en Amer "no estarán sometidos a los poderes del estado español". Y como siempre que pasa con el 'procés', a la hora de especificar qué significa eso, se concreta poco. En este sentido, los alcaldes levantiscos están más cerca de la postura de Quim Torra que de la firmeza Jordi Cuixart.

Goteo constante

El plan de Waterloo es un goteo constante que sume cientos de municipios que rechacen los vínculos con el Estado español como una parte de la protesta por la sentencia del Tribunal Supremo que se hará pública en los próximos días. Se supone que estos fenómenos servirán para desmontar la estructura legal constitucional en Cataluña, según apuntan fuentes del entorno de Puigdemont en Bélgica. Y, en caso de un nuevo 155, colocar al Consell per la República como heredero institucional y supuestamente legítimo de la Generalitat.

Sin embargo, no todos los Consell per la República locales se han apuntado a esta tendencia de insurreccionalidad teórica. De hecho, el 28 de julio, Palamós constituyó el primer Consell local de este tipo en un acto bastante más multitudinario que el de Amer. Pero para nada se declaró entonces "territorio libre y soberano". Palamós también es un pueblo de Girona, como el resto. Pero una de las diferencias estiba en que su alcalde, Lluís Puig, es de ERC, mientras que la edil de Amer fue escogida por JxCAT. El cantón catalán también se interpreta según los matices partidista.

Cataluña

El redactor recomienda

Escribe un comentario... Respondiendo al comentario #1
15 comentarios
Por FechaMejor Valorados
Mostrar más comentarios