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Torra apuesta por otro "choque de trenes" con el Estado tras la sentencia del Supremo
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Cuenta con el apoyo de la ANC

Torra apuesta por otro "choque de trenes" con el Estado tras la sentencia del Supremo

El nuevo desafío unilateral que prevé Torra sería para dentro de un año, en octubre de 2019, aprovechando una esperada indignación popular que podría provocar el fallo del TS

Foto: El presidente de la Generalitat, Quim Torra. (EFE)
El presidente de la Generalitat, Quim Torra. (EFE)

El presidente de la Generalitat, Quim Torra, apuesta por un nuevo choque de trenes con el Estado, pero no ahora, sino después de la sentencia del juicio sobre la intentona independentista de hace un año, prevista para julio del año que viene. Así lo apuntan fuentes cercanas a Palau y también del PDeCAT. Por eso, por ejemplo, se permitió el lujo esta semana de volver a dar su apoyo público a los CDR —organizaciones anónimas, sin ningún tipo de control democrático y punta de lanza de la movilización callejera— y lo hizo en sede parlamentaria.

Torra no está solo en esta estrategia. En un documento interno desvelado por 'El Periódico', la ANC apostaba por "liberar a los presos", repetir la Declaración Unilateral de Independencia (DUI) y volver a aprobar la Ley de Transitoriedad Jurídica, tal y como ya hizo el Parlament hace un año. En vez del "sanedrín" que coordinaba todos los movimientos hace un año, ahora la ANC propone que se constituya un "consejo de coordinación efectiva", del que la propia asociación forma parte. Este consejo impulsaría movilizaciones para asegurar el "control del territorio" con apoyo de los Mossos d’Esquadra.

Este documento se aprobó el pasado sábado, si bien la ANC no lo hizo público y prefirió, por boca de su presidenta Elisenda Paluizie, lanzar un ultimátum al Govern para que fijase una estrategia para implementar la República antes del próximo 21 de diciembre. La existencia de este documento ha sido clave para que Òmnium, la otra organización de masas soberanista, se desmarque del mismo.

El nuevo desafío unilateral que prevé Torra sería para dentro de un año, en octubre de 2019, aprovechando una esperada indignación popular que podría provocar la sentencia del TS en caso de resultar condenatoria.

placeholder Foto: EFE.
Foto: EFE.

Estos días se ha querido vender la imagen de que Torra se encuentra solo y aislado. Esto es cierto en clave parlamentaria: Torra carece del apoyo de sus socios de ERC, de la desconfianza del PDeCAT —justo porque que no quiere repetir el choque de trenes— y de buena parte del grupo parlamentario en el Congreso que prefiere pactar con Pedro Sánchez, que arriesgarse a una victoria del eje Cs-PP. Tampoco en el propio Govern, Torra cuenta con muchos apoyos. Incluso el aparato más implicado en la administración, la responsable de Presidència, Elsa Artadi, y los 'consellers' que acumulan más poder prefieren una vía más pragmática que volver a repetir un esquema de choque frontal que ya se ha demostrado condenado al fracaso. Igual que la vieja guardia del partido, encabezada por Artur Mas, que también recela de esta estrategia.

En el seno del ejecutivo catalán, el principal apoyo de Quim Torra sería la 'consellera' de Cultura, Laura Borràs, quien mantiene una excelente relación con sectores de la CUP.

Aliados en los márgenes

Y es ahí en donde hay que buscar los aliados de Quim Torra y ver que su supuesto aislamiento no es tanto como parece. Torra cuenta para este choque con la CUP, que ahora ejerce de oposición en el Parlament, pero que llegados a un punto de nueva ruptura, "el momento", en palabras de Quim Torra, se sumarían a la estrategia presidencial. Lo mismo Arran, la belicosa rama juvenil de los 'cupaires'.

placeholder Activistas de los CDR cubren de pegatinas la bolsa de Barcelona. (EFE)
Activistas de los CDR cubren de pegatinas la bolsa de Barcelona. (EFE)

Y aquí, Torra estaría respaldado de nuevo con apoyos extraparlamentarios, como los CDR y la ANC. Con la ANC hay mayor sintonía. En la práctica el ultimátum de Paluzie no era una amenaza a Torra sino a ERC, nada partidaria de un nuevo choque con el Gobierno español. La ANC cuenta con miles de socios y gran capacidad de movilización. Con los CDR —apenas 300 personas en toda Cataluña— el problema radica en frenarles hasta la sentencia, que se espera para el mes de julio del próximo año.

Aviso en septiembre

Torra, entre líneas, ya avisó de sus intenciones en septiembre. Así lo expresó en su Conferencia Política en el TNC: "Tenemos un objetivo claro. Insisto: Cataluña como estado independiente en forma de República. Tenemos un mandato y ahora hay que superar todos los problemas que nos pongan para hacerlo realidad. Estas últimas semanas he ido explicando que hay que crear un nuevo momento, lo he llegado a expresar diciendo que 'había que crear un nuevo primero de octubre'".

Quim Torra ya avisó en septiembre en su Conferecia Política que su principal objetivo político en esta legislatura era generar un "nuevo 1 de octubre"

"Evidentemente, el referéndum ya se ha hecho. No estamos atascados en la misma pantalla. No hablo de repetir nada que ya hayamos hecho. Propongo que seamos capaces de recuperar la dinámica de empoderamiento popular y democrático que nos llevó al éxito del primero de octubre, y sumar fuerzas con todos aquellos que el 3 de octubre salieron a la calle en defensa de los derechos y de las libertades civiles y políticas y contra la represión. Todos juntos compartimos los mismos valores republicanos", continuó entonces el 'president'.

Desde la debilidad

Torra y sus aliados creen que si la sentencia es condenatoria, tendrá un efecto galvanizador sobre la opinión pública catalana que permitirá volver a intentar romper con el Gobierno español por la vía unilateral. En cambio, PDeCAT, Artadi y Artur Mas son más partidarios de aprovechar las sentencias para convocar nuevas elecciones y reforzar su poder a través de la Crida per la República, el nuevo partido de Carles Puigdemont. Estos sectores abogan por establecer un horizonte más a largo plazo y seguir reforzando la ocupación del espacio institucional –Generalitat, Parlament, TV3–. El nuevo punto de inflexión lo establecería un fallo del Tribunal de Derechos Humanos de Estrasburgo sobre la causa catalana, aseguran fuentes del PDeCAT. Algo que tardaría años.

La principal duda es si un presidente tan débil como Quim Torra puede afrontar casi en solitario desde las instituciones un reto de tal envergadura. Puigdemont, con muchos más apoyos, tuvo que hacer frente a una crisis de gobierno y acabó fracasando de todas maneras. Torra no tendría ahora mejores cartas.

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