y el calendario del Consell de la República

Torra pacta con Puigdemont la conferencia política que abrirá el 'otoño caliente'

El president mantiene en secreto el contenido de su discurso. Pero se quiere eludir que sea una “hoja de ruta”, ya que tras la experiencia del año pasado, ahora se evitarán concreciones

Foto: El expresidente catalán Carles Puigdemont (i) y el presidente de la Generalitat, Quim Torra, tras su reunión en Waterloo. (EFE)
El expresidente catalán Carles Puigdemont (i) y el presidente de la Generalitat, Quim Torra, tras su reunión en Waterloo. (EFE)

El presidente de la Generalitat, Quim Torra, ha pactado con su predecesor y mentor político, Carles Puigdemont, el modo en que se da el disparo de salida al 'otoño caliente' con el que amenaza el independentismo. El responsable de apretar el gatillo será Quim Torra, y era necesario de manera previa cerrar las heridas de este verano y pactar con Puigdemont el alcance y contenido de la conferencia política que Torra pronunciará el próximo 4 de septiembre, la semana que viene en Barcelona, y que ha de marcar las pautas políticas que alienten las movilizaciones del soberanismo del 11 de septiembre y durante todo el próximo mes de octubre.

Torra pacta con Puigdemont la conferencia política que abrirá el 'otoño caliente'

Torra no ha desvelado nada del contenido de esta conferencia. Pero según apuntan fuentes del Palau, se quiere eludir que sea una “hoja de ruta”, ya que tras la experiencia del año pasado, ahora el independentismo quiere evitar compromisos y fechas concretas. Y rehuir mantras como el 'tenim pressa' —tenemos prisa—. Pero, sobre todo, era necesario pactar el contenido con Puigdemont. En este sentido, prueba superada.

De lo demás, poco se sabe. Eso sí, tras la conferencia política, Puigdemont arrancará el Consell de la República —un equivalente a un Gobierno simbólico en el exilio—, aunque se ignora con qué legitimidad democrática y si recibirá el aval de una Asamblea de Electos, tal y como se pretendía en un principio.

De lo que haga Torra el próximo martes 4 de septiembre tampoco ha trascendido nada. Ni siquiera se sabe si se presentará en calidad de presidente de la Generalitat o si lo hará en representación de la Crida, el nuevo movimiento político impulsado por Puigdemont y con el que quiere superar al PDeCAT. Se espera que se trate más bien de un pronunciamiento político general, que siga manteniendo abierta la puerta a la unilateralidad y que no se incluyan medidas concretas de gobierno, algo que le obligaría a pactar el contenido con sus socios de ERC, según apuntan fuentes de esta formación y del propio PDeCAT.

En el secreto están los participantes en la reunión de ayer en Bélgica, entre ellos la 'consellera' de Presidència, Elsa Artadi; y el vicepresidente de JxCAT, Josep Costa. Artadi garantiza la conexión y la línea directa con Puigdemont; mientras que Costa asegura que el tono no se desvíe de la radicalidad retórica que precisa el soberanismo en este momento.

A las puertas de la Diada

Por eso mismo, ayer, Puigdemont y Torra invitaron a los catalanes a participar de manera masiva en la Diada, que se celebrará una semana después de la conferencia de Torra. A partir de aquí todo serán efemérides, la principal el 1 de octubre —aniversario de la consulta unilateral—, pero sin olvidar otras como el 20 de septiembre, que recordará el cerco a la Conselleria de Economía. La ANC quiere una gran huelga en septiembre, cuya fecha concreta todavía no se ha facilitado.

Más allá de eso, el tono de ultimátum a Pedro Sánchez del que alardearon ayer Torra y Puigdemont carece de sentido práctico o realista. Hasta que llegue la última efeméride —el 27 de octubre, por la declaración de independencia fallida— no harán nada. Y después tampoco, porque comenzará el juicio a los políticos encarcelados. Y durante el mismo tampoco se buscará ese nuevo “choque frontal”, que aventura la líder de Cs, Inés Arrimadas.

Inés Arrimadas asegura que teme un segundo choque frontal en Cataluña, pero este difícilmente tendrá lugar antes de junio del próximo año

Si hay un sentencia contraria, lo más probable, que condene a los encausados a seguir en prisión, Torra ya anunció que no acataría el fallo. Traducción: que convocará elecciones antes de las municipales, previstas para el 26 de mayo. Puigdemont defiende ante su círculo que unas anticipadas podrían arrastrar voto soberanista durante las municipales.

Hasta junio

Por tanto, hasta junio el independentismo no hará nada, haga lo que haga Pedro Sánchez, quien, desde luego, no otorgará nada que implique un reconocimiento de la autodeterminación de Cataluña. De modo que las “nubes negras” con las que amenazaron desde Bruselas no descargarán lluvia hasta junio.

Mientras, incluso, la sensación podría ser la contraria: tensión en la calle por cuestiones como los lazos al mismo tiempo que se crean mesas de diálogo para conversar con el Gobierno español y aunar posturas de las fuerzas catalanas antes de presentar propuestas a Madrid. Las movilizaciones previstas caldearán la calle, pero difícilmente servirán para que cambie nada en una política catalana que va hacia el enquistamiento.

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