puigdemont vuelve a poner en la diana a juncker

Críticas a la UE y alusiones al franquismo en una gran manifestación de tinte electoral

La marcha ha sido una demostración de fuerza pero también de la contradicción de un movimiento que ignora que en Europa respetar el Estado de derecho es una línea roja

Foto: Manifestación independentista en Bruselas. (Reuters)
Manifestación independentista en Bruselas. (Reuters)

Amor-odio. Este es el binomio que define hoy la relación del independentismo con la Unión Europea, en cuya capital ha congregado hoy a más de 45.000 manifestantes provistos de lazos amarillos y “esteladas”.

La marcha ha sido una clara demostración de fuerza. Pero también de la contradicción de un movimiento que pide a la UE que defienda sus derechos, ignorando que en Europa respetar el Estado de derecho es una línea roja.

Críticas a la UE y alusiones al franquismo en una gran manifestación de tinte electoral

Mientras los manifestantes se preparaban para iniciar la marcha, Bruselas ha contestado. “Todos los ciudadanos tienen derecho a expresarse (…) Pero lo que no es permisible en un estado de derecho es simplemente ignorar la ley”, ha dicho el vicepresidente primero de la Comisión Europea, Frans Timmermans.

Al grito de “independencia” y “Puigdemont, nuestro president”, la manifestación ha bordeado el barrio europeo de Bruselas. No han faltado ni los lazos amarillos, ni las “esteladas”. Pero tampoco críticas contra la Unión Europea y, por supuesto, el Estado español.

"Europa se fundó para garantizar que el totalitarismo no volviera y el combate hoy en Catalunya es entre la democracia de la sociedad catalana y el totalitarismo del Estado español”, ha asegurado el 'exconseller' Toni Comín (ERC), que se encuentra en Bélgica desde el pasado 30 de octubre.

“Queremos una Europa que escuche también a sus ciudadanos y que no tenga miedo de decirle a uno de sus miembros (España) que así no”, ha asegurado Carles Puigdemont. El líder de JxCAT ha vuelto a poner en la diana a Jean-Claude Juncker, cuyo nombre ha sido abucheado por los presentes.

“Un mensaje para Juncker y los amigos de Rajoy: ¿Habéis visto alguna vez una manifestación como ésta para respaldar a criminales? (…) Pues puede que no seamos criminales, puede que seamos demócratas”, ha ironizado el 'expresident'.

Puigdemont se ha mostrado convencido de que, le pese o no a Europa, están “escribiendo una nueva página de su historia, una muy bonita”. Y tanto él como otros oradores han reivindicado que el independentismo catalán encarna los verdaderos valores europeos. Un discurso compartido por los movimientos euroescépticos.

Tanto Puigdemont como Marta Rovira, número dos de ERC, han dado también muestras de electoralismo. Ambos han pedido a los suyos que vayan a votar el 21 de diciembre. “Si no ganará Ciudadanos y si lo hacen se cargarán el modelo de país que hemos construido”, ha dicho Rovira.

Además de Comín, los vicepresidentes de Òmnium Cultural y ANC, Marcel Mauri y Agustí Alcoberro, respectivamente, han agitado varias veces la imagen del franquismo. Y por parte de la CUP, Joan Coma ha denunciado “la pasividad de las instituciones europeas”.

Críticas a la UE y alusiones al franquismo en una gran manifestación de tinte electoral

Una idea, entre los discursos con los que ha culminado la manifestación, resume bien la extraña relación del independentismo con la Unión Europea: “Pronto la bandera europea tendrá una estrella más”. Lo ha dicho Alcoberro, en referencia a una Cataluña independiente.

Esto nunca sucederá: la bandera europea no suma estrellas cuando se amplía el club comunitario, siempre son doce doradas sobre su fondo azul. Y igual modo, los territorios que se independizan de sus Estados miembros tampoco siguen siendo parte de la Unión.

Cataluña

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