COMPARECENCIA tras el 1-o

Puigdemont: "Pedimos mediación. Nunca tuvimos una respuesta positiva del Estado"

El presidente de la Generalitat, en una declaración instituciona, se muestra dispuesto a "emprender un proceso de mediación" sobre el proceso independentista tras el referéndum del 1-O

Foto: Carles Puigdemont, durante la declaración institucional de este 4 de octubre en el Palau de la Generalitat. (EFE)
Carles Puigdemont, durante la declaración institucional de este 4 de octubre en el Palau de la Generalitat. (EFE)

El presidente de la Generalitat, Carles Puigdemont, reiteró este miércoles su disposición a "emprender un proceso de mediación" para abordar el conflicto catalán y ha dado por hecho que "en los próximos días" las instituciones catalanas tendrán que "aplicar el resultado del referéndum" del 1 de octubre.

En una declaración institucional desde el salón Mare de Déu de Montserrat del Palau de la Generalitat, Puigdemont consideró una "grave irresponsabilidad" que el Gobierno de Mariano Rajoy rechace las "diversas propuestas" de mediación que han llegado en las últimas horas. Como ya planteó el pasado lunes, un día después de la jornada del 1-O, Puigdemont subrayó que "este momento pide mediación" y destacó que los ofrecimientos que están llegando "conocen de primera mano" su "disposición".

Según Puigdemont, el Rey "perdió ayer una oportunidad de dirigirse a todos los ciudadanos a quien debe la Corona y a los cuales debe el respeto porque así se lo encomienda la Constitución", que le "otorga un papel moderador que en ningún caso ha tenido" y que ayer "declinó con dureza".

Puigdemont lamentó que Felipe VI "no haya tenido interés en conocer la opinión y la visión del gobierno de la Generalitat en ningún momento de esta crisis" y ha aceptado asumir "un rol inadecuado que sólo busca allanar las decisiones que el Gobierno español hace tiempo que estudia" a fin de "liquidar las aspiraciones de soberanía del pueblo catalán".

El 'president' ataca al Rey: "Así no. Con su decisión de ayer, usted decepcionó a mucha gente en Cataluña que lo aprecia y que lo ha ayudado"
"Unas aspiraciones que no duda en tratar como criminales e ilegítimas y contra las cuales usa recursos sin límite", añadió. Dirigiéndose directamente al Rey, enfatizó: "Así no. Con su decisión de ayer, usted decepcionó a mucha gente en Cataluña que lo aprecia y que lo ha ayudado en momentos difíciles de la institución. Gente que esperaba de usted otro tono y una apelación al diálogo y a la concordia".

Puigdemont: "Pedimos mediación. Nunca tuvimos una respuesta positiva del Estado"

"Nunca se había vivido algo así"

La vicepresidenta del Gobierno, Soraya Sáenz de Santamaría, compareció de forma inmediata para responder al 'president' catalán. En tono serio, reiteró la "fractura" que existe en estos momentos tanto en Cataluña como en España, "nunca se había vivido algo así", y pidió a Puigdemont "que respete a los catalanes que no merecen ver ni vivir lo que están viviendo". También quiso hacer una alusión directa a la crítica que el 'president' lanzó contra Felipe VI, asegurando que "causa sonrojo que sea él quien le recuerde sus obligaciones al Rey".

"Cada mensaje del señor Puigdemont es un nuevo desasosiego, una nueva intranquilidad y un viaje a ninguna parte", asegura Sáenz de Santamaría

La escueta respuesta del Ejecutivo apenas se hizo esperar unos minutos y la vicepresidenta aseguró que Puigdemont "vive fuera de la ley y la realidad desde hace mucho tiempo", insistiendo en que termine ya "el viaje a ninguna parte" que han empezado desde la Generalitat. "Fuera de la ley, no hay democracia, ni convivencia, ni derechos", afirmó Sáenz de Santamaría.

Puigdemont: "Pedimos mediación. Nunca tuvimos una respuesta positiva del Estado"

Tras las palabras del presidente autonómico, que finalizó su discurso asegurando que hoy están "más cerca de su deseo histórico" —en referencia a la independencia—, la número dos de Mariano Rajoy reiteró que España "es una democracia y no una dictadura de pensamiento único", y celebró que "desde el Rey hasta las instituciones europeas se haya llamado al cumplimiento de la legalidad".

Mantiene el "cinismo político"

Los socialistas, por su parte, modularon el discurso de los últimos días, elevando el tono contra el 'president' y sincronizando su mensaje con el del Rey. No en vano, la alocución de Puigdemont, en palabras del secretario de Organización, José Luis Ábalos, fue "más bien una intervención que trata de seguir manteniendo un cierto cinismo político nada conveniente en un momento en el que hay que sincerarse" y que ha tratado de "burlar" sus "responsabilidades políticas y legales".

El número tres del PSOE señaló que Puigdemont, una vez más, no ha actuado como "presidente de todos los catalanes", cuando es el "principal responsable" de la "fractura" de la sociedad catalana y de haber situado a la Generalitat en la "senda de la ilegalidad". De modo que sus "palabras ponderadas" y "medidas" de este miércoles no significan nada, porque "los hechos están ahí y son los que hay que juzgar" y "no son nada ponderados". La prueba, dijo, es que no frenó la consulta "ilegal" del 1-O.

Los socialistas modulan su discurso y se aproximan al del Rey: creen que Puigdemont debe primero desconvocar el pleno y, a partir de ahí, dialogar

Hasta ahora, el propio Pedro Sánchez apremiaba a Mariano Rajoy a negociar "de inmediato" con el jefe del Govern. Ahora, el PSOE matiza su discurso para que no resulte tan disonante con el del Rey. Así, Ábalos subrayó que lo que tenía que haber anunciado Puigdemont es la "desconvocatoria del pleno" del próximo lunes en el que el Parlament podría declarar la independencia de Cataluña, un pleno "ilegal" como, recordó, ya han advertido los letrados de la Cámara y el PSC. El 'president' debería, siguió el responsable de Organización, "renunciar a la actividad unilateral que ha estado presidiendo todas sus actuaciones y volver a recuperar la senda de la legalidad y la institucionalidad, recuperar el autogobierno catalán y el respeto a la convivencia democrática en Cataluña y al acatamiento a la Constitución".

"Y a partir de ahí, plantearse el diálogo, iniciar negociaciones, incluso para reformar lo que no le pueda gustar, dentro de la senda constitucional". El mensaje del PSOE, pues, es muy claro: Puigdemont ha de renunciar a la DUI primero y volver a la legalidad para, a continuar, comenzar un tiempo de diálogo y de reformas, pero siempre dentro del marco constitucional. Un giro obligado en buena medida por las palabras del monarca.

Puigdemont: "Pedimos mediación. Nunca tuvimos una respuesta positiva del Estado"

Ábalos también se refirió en su breve intervención en Ferraz, sin preguntas, a los ataques de Puidemont a Felipe VI. Insistió en que los socialistas quieren reiterar que el martes el jefe del Estado "se limitó a apelar a la calma, la sensatez y el encuentro", y "sin renunciar a un deber que asiste a la Corona", que es velar por su papel, ser el "símbolo de la unidad y la permanencia del Estado".

El dirigente no hizo referencia alguna a la mediación demandada por el jefe del Govern. Ni una palabra. El PSOE ha venido defendiendo diálogo entre los dos Ejecutivos y también de Mariano Rajoy con todas las fuerzas políticas, "sin exclusiones", pero nunca se ha alineado con las tesis ni de la Generalitat ni de Podemos.

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