temen su 'poderío' en todas las encuestas

Convergència y la CUP hacen la pinza para que Junqueras pague el escándalo fiscal

El vicepresidente republicano sigue como un trueno en todas las encuestas, y sus socios —y sin embargo enemigos en la precampaña que comienza— ya saben cómo frenarle

Foto: El vicepresidente de la Generalitat de Cataluña, Oriol Junqueras. (EFE)
El vicepresidente de la Generalitat de Cataluña, Oriol Junqueras. (EFE)

No hay cuartel en la batalla interna de las filas independentistas de Cataluña. Las alarmas en el terreno político saltaron tras conocerse las declaraciones del exjuez Santiago Vidal sobre supuestas maniobras ilegales del Gobierno autonómico para preparar el referéndum del mes de septiembre. Y, como en toda historia política, la historia del caso Vidal es rica en traiciones, maniobras y maquiavelismo. La principal consecuencia es una ‘pinza’ entre el Partit Demòcrata Europeu (PDeCAT) y la CUP para establecer un ‘cordón sanitario’ en torno al ‘president’, Carles Puigdemont, y desgastar a ERC, que es la gran beneficiada en las encuestas y la locomotora del soberanismo.

La alianza que podría interpretarse antinatura no es otra cosa que una confluencia de intereses entre la antigua Convergència y los antisistema de la CUP, que salen perjudicados enormemente en las encuestas: los sondeos vaticinan que, si hay elecciones anticipadas, ERC ganaría los comicios quedando como primera fuerza política, mientras que el PDeCAT se hundiría al quinto puesto y la CUP perdería hasta la mitad de sus diputados. Un seísmo político tanto en la formación antisistema como en la antigua Convergència, que otrora había sido el primer partido de Cataluña.

Hay también otra razón para el blindaje de Puigdemont: en la actualidad, es el timonel del ‘procés’, por lo que su figura se ha de preservar para llegar en buenas condiciones de imagen a la ruptura con España y a la convocatoria del referéndum independentista.

Se trata, pues, de una doble pinza, en la que el principal beneficio lo puede generar el desgaste del favorito en las encuestas, Oriol Junqueras, deteniendo el trasvase de votos de PDeCAT y la CUP hacia Esquerra. Y es también un ajuste de cuentas entre las familias del independentismo, ya que no hay que olvidar que, excepto la presidenta del Parlamento, Carme Forcadell, la inmensa mayoría de los casos de inhabilitaciones a políticos no son de ERC, sino del PDeCAT y de la CUP.

En otras palabras, en los últimos años el verdadero desgaste político del ‘procés’ no ha hecho mella en ERC, siempre en un discreto segundo plano, sino que lo han vivido en sus propias carnes la antigua Convergència y la CUP. Y es hora de que eso cambie. Claro que no se les escapa a algunos parlamentarios que “las elecciones anticipadas pueden estar a la vuelta de la esquina, por lo que hay que prepararse para ir pensando en tener beneficios”.

“El senador metió la pata, se equivocó y ha dicho cosas que no son verdad. Nosotros intentamos hacer las cosas de manera diferente. Pero en Europa, hay políticos que dimiten simplemente por una multa de tráfico y Vidal ha estado a la altura de las circunstancias y ha sido claro y coherente”, explica a El Confidencial Sergi Sabrià, portavoz de ERC.

Sin embargo, la procesión va por dentro. En ERC, hay preocupación por las manifestaciones del exsenador. Pero en un sector republicano también se ven con preocupación las maniobras de sus socios parlamentarios, especialmente el blindaje de Puigdemont dejando sobre las espaldas de Oriol Junqueras, vicepresidente del Gobierno y secretario general de ERC, la responsabilidad del vendaval ocasionado, lo que alimenta resquemores.

La CUP salva a Puigdemont de la comisión

El pasado martes, la Mesa del Parlament rechazó la petición de toda la oposición de que declaren Puigdemont y varios consejeros ante la cámara. El veto fue por la mínima, gracias al apoyo de la CUP, que sí puso sobre la mesa que sea Junqueras quien dé explicaciones. De hecho, el vicepresidente tiene previsto acudir el próximo día 15 a la comisión de Asuntos Interdepartamentales, pero es para hablar de temas de su departamento. Lo que quiere la oposición es una reunión solo para hablar de las graves acusaciones de Vidal.

El presidente de la Generalitat, Carles Puigdemont, saluda a la diputada de la CUP Anna Gabriel. (Reuters)
El presidente de la Generalitat, Carles Puigdemont, saluda a la diputada de la CUP Anna Gabriel. (Reuters)

“Toda la oposición estamos de acuerdo en que Junqueras ha de comparecer, pero también otros consejeros. Si lo rechazan, estamos dispuestos a pedir una comisión de investigación”, explica a El Confidencial Carlos Carrizosa, portavoz de Ciutadans. Para el dirigente de C’s, “es muy significativo que Puigdemont no haya querido comparecer, ya que es un tema que afecta a su Gobierno. Podría haber dicho que sí a contestar en el pleno del día 8. Si no tuviese nada que ocultar, no se hubiera opuesto”.

Cataluña

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