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"Blanco es un problema para la imagen del deporte español en el mundo"
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Entrevista a Javier Lambán

"Blanco es un problema para la imagen del deporte español en el mundo"

El presidente del Gobierno de Aragón se expresa en esta entrevista con rotundidad sobre Alejandro Blanco tras la ruptura de la candidatura de los JJOO de invierno 2030 con Cataluña y las informaciones reveladas por El Confidencial

Foto: Foto: C. M.
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El presidente aragonés Javier Lambán ha estado en el disparadero en los últimos días por la ruptura de la candidatura de los Juegos Olímpicos de Invierno de 2030. Desde la Generalitat y el Comité Olímpico Español se le ha considerado el principal culpable del fracaso y de practicar un boicot por intereses políticos, ante la inhibición del Gobierno de España. El dirigente aragonés se defiende en esta entrevista concedida a El Confidencial e incide en que su obligación era salvar la dignidad de Aragón ante la supremacía de Cataluña en una candidatura que solo compartiría en pie de igualdad. Las informaciones publicadas por El Confidencial, donde sitúan al presidente del COE, Alejandro Blanco, en una negociación privada, en secreto, y con una petición de fondos opacos de la Generalitat, han dado la vuelta al relato. Todas las miradas están puestas en Blanco y en el papel del COE en esta candidatura muerta, mientras Lambán ya no es visto como el villano.

Javier Lambán (Ejea de los Caballeros, Zaragoza, 1957) se expresa con rotundidad sobre Alejandro Blanco y las cloacas del deporte español. Considera que alguien debe tomar las medidas oportunas ante el papel ejercido por el COE en la candidatura de Aragón y Cataluña. Lo hace reivindicándose como catalanófilo, que no anticatalanista, y sin reprochar el papel residual ejercido por Pedro Sánchez para encauzar una candidatura que ha tenido demasiados rifirrafes y broncas durante meses para terminar enterrada.

Foto: El presidente de la Generalitat de Cataluña, Pere Aragonès, junto a Puigneró. (EFE/Quique García)

Todo ello en la semana en la que el PP ha arrasado en Andalucía, haciendo un gran roto al PSOE, y mientras defiende la previsibilidad del Gobierno cuatripartito aragonés como imán de inversiones.

PREGUNTA. Ayer, El Confidencial publicaba que el presidente del COE, Alejandro Blanco, negoció en secreto con el independentismo la candidatura a los Juegos Olímpicos de invierno 2030, relegando a Aragón y solicitando fondos para impulsar sus propuestas.

RESPUESTA. He venido diciendo estos días que el presidente del COE ha sido un aliado de los independentistas en el asunto de los Juegos. Pero, a la luz de lo que supimos ayer, me había quedado corto. Es una información que evidencia que la razón siempre ha estado de nuestra parte y deja al COE en una situación muy delicada, sumido en nubes de opacidad, duda y sospechas de corrupción. De hecho, deberían tomar medidas sobre su continuidad, porque es un presidente que, además, en el asunto de los juegos, ha actuado siempre en favor de una comunidad, Cataluña, y, en detrimento de otra, Aragón, e insistiendo en que Cataluña hiciera sus Juegos Olímpicos con Aragón en posición subalterna, como simple comparsa.

P. El Gobierno de Aragón, ¿va a denunciar ese comportamiento?

R. Lo estoy haciendo. Blanco era hasta ahora un problema para Aragón. Ahora lo es para España y para la imagen del deporte español en el mundo. Quien pueda hacerlo, debe tomar medidas ya.

P. Y respecto a la difusión parcial por el COE de los vídeos de las negociaciones de los técnicos, que según sus protagonistas manipulan sus intervenciones. ¿Las van a llevar a los tribunales?

R. Ha habido una manipulación clara, eligiendo o cortando las intervenciones para refrendar las tesis del COE y del gobierno catalán. Tal y como se han usado, pueden ser delito y denunciables en los tribunales. Y tanto los técnicos como el Gobierno estamos estudiando presentar una denuncia.

Foto: C.M.

P. El jueves también intervenía el secretario de Estado para el Deporte, José Manuel Franco, que le acusaba de decir barbaridades sobre el COE. ¿Siente que el Gobierno le ha dejado solo?

R. Esperaba ser insultado por la Generalitat de Cataluña y el presidente del COE, pero no por un secretario de Estado. Me dijo que era una barbaridad relacionar a Blanco con el independentismo. Que Santa Lucía le conserva la vista.

P. Las informaciones reveladas por El Confidencial, ¿confía en que le ayuden a cambiar el papel de villano que le estaban otorgando?

R. Aragón ha defendido siempre una posición de Estado, unos juegos de país, que le dieran prestigio a España en el mundo, que contribuyeran a proyectar una imagen de reconstrucción de la unidad nacional en torno a la Constitución. A medio plazo, la defensa de esa posición no puede reportarle a Aragón sino del respeto del resto de España.

P. Usted ya había dicho que la candidatura no iba bien…

R. Empezó mal y era imposible que terminara bien. Quiero recordar que nosotros entramos porque se nos llamó. Y, desde el primer momento, dijimos que solo estaríamos desde la igualdad. Así lo asumieron en Zaragoza el presidente del Gobierno y el presidente del COE. Después, Blanco solo reiteraba ese compromiso en ruedas de prensa conmigo, nunca con Pere Aragonès. A la vez, Cataluña se pronunciaba tratándonos como comparsa y, en marzo, incluso nombraron a una coordinadora 'de la candidatura Pirineus-Barcelona', Mónica Bosch, que hablaba con Sarajevo y no con Aragón. Estaban claras las intenciones y el COE callaba. Esto, que se entiende mejor ahora, ya explicaba lo que ha venido después.

"Quiero recordar que nosotros entramos porque se nos llamó. Y, desde el primer momento, dijimos que solo estaríamos desde la igualdad"

P. ¿Por qué no abandonaron las reuniones?

R. Hemos estado tentados varias veces de levantarnos de la mesa, pero era lo que algunos deseaban para culpabilizarnos. Y solo nosotros hemos hecho propuestas constructivas hasta el último minuto, en una negociación que era política. Se nos negó el esquí alpino desde el minuto cero porque son las pruebas reina y las querían todas para Cataluña. Eso era político y no técnico: Aragón dispone de pistas de primerísima. Y no querían escuchar a nuestros técnicos cuando aclaraban que a ellos no correspondía la toma de decisiones. Tampoco tenemos actas de las reuniones. Blanco ha ido a la suya, infravalorando a los aragoneses, pensando que nos resignaríamos y encadenando deslealtades. Pero nosotros hemos seguido allí, con propuestas equilibradas, que han rechazado de plano para volver a su planteamiento inicial: una candidatura catalana, con Aragón de comparsa. Ha sido una farsa, en la que algunos jugaban con cartas marcadas. Solo siento la energía que le hemos dedicado, pero ha sido mejor seguir en la mesa.

P. En estos meses, el presidente del Gobierno apenas se ha pronunciado. ¿Se siente traicionado por él o por el ministro Iceta?

R. El Gobierno de España se comprometió con una candidatura en igualdad y con acuerdo. Lo habría incumplido si hubiera salido adelante la propuesta catalana y sin acuerdo. Y eso no ha ocurrido. Hoy, ninguna comunidad es más que otra ni ha podido imponerse. Desde Aragón hemos sido leales, en una operación de Estado para coser fracturas territoriales. Pero se nos ha querido utilizar, ya que la candidatura de los Pirineos es más potente que Cataluña en solitario. Les podíamos servir para blanquear una candidatura independentista o para ahorrarle a Cataluña algunas inversiones en sus pistas, pero no para estar en pie de igualdad. Y eso no era admisible ni por objetividad ni por dignidad.

P. No falta quien le acusa de utilizar el anticatalanismo y la rentabilidad electoral que esa actitud puede reportar.

R. Uno de mis objetivos al llegar al Gobierno en 2015 fue restablecer las relaciones políticas e institucionales con Cataluña, porque las sociales y económicas van solas. Organizamos la exposición "Hay tierras al Este" para cerrar heridas y contar lo que nos une. Pero desde el independentismo se rechazó la iniciativa e incluso varios ayuntamientos nos devolvieron los catálogos. Yo soy antiindependentista a fuer de catalanófilo. He huido de cierto anticatalanismo de algunos sectores de la sociedad aragonesa y tomado decisiones como llamar catalán al habla de las comarcas orientales de Aragón. Pero sin aceptar esa forma del independentismo de relacionarse con nosotros, mirándonos desde un escalón superior, que es lo que se ha puesto de manifiesto con esta negociación: no asumen hablar con nosotros de igual a igual.

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Foto: C.M.

P. Llegados a este punto, ¿habrá candidatura en 2034? ¿Juntos o por separado? ¿Con todo el Pirineo?

R. Nosotros vamos a seguir intentándolo. Una candidatura de Estado y empezando por el principio, sin apriorismos, recuperando el espíritu original del olimpismo de invierno que es Jaca. La capital del Pirineo no es ni Barcelona ni Zaragoza, es Jaca. Aunque soy escéptico de que con un gobierno independentista se pueda llevar a cabo.

P. ¿Cómo afecta esta situación al sector de la nieve de Aragón?

R. La nieve es una de nuestras apuestas estratégicas al margen de la candidatura. Desde el COE no se hablaba de inversiones, sino de optar a unos Juegos austeros. Mientras, en Aragón estamos invirtiendo para hacer más competitivo el Pirineo. A través de Aramón, mi Gobierno, junto a Ibercaja, hemos invertido 50 millones de euros. Y prácticamente todos los fondos Next Generation destinados al turismo se utilizarán en ampliar y unir estaciones. Es otra de las razones por las que exigíamos la igualdad: nuestros principales competidores son las estaciones catalanas, así que no podíamos ir de comparsa con nuestros rivales comerciales y favorecer su visibilidad y promoción en detrimento nuestro. El sector de la nieve es una gran fuente del PIB de Aragón y de empleo, y este va a ser el gobierno que más apueste por la nieve.

P. Si esa ha sido la noticia de la semana en Aragón, en España lo ha sido el triunfo del Partido Popular en Andalucía y la pérdida de votos del PSOE. ¿Qué valoración hace de estos resultados?, ¿afectarán a las siguientes elecciones?

R. Para el partido socialista son unos malos resultados. Mi partido tiene que reflexionar seriamente, que es lo que creo ya han hecho la Ejecutiva Federal y el presidente Pedro Sánchez. En Aragón, mi hoja de ruta no va a cambiar en absoluto. Tengo claro que estos tiempos requieren gobernanzas transversales, desde la centralidad y el entendimiento, y lejos de cualquier estridencia. Los políticos estamos para solucionar problemas, no para crearlos. En Andalucía he visto muchas banderas verdes y blancas y nosotros hace tiempo que enarbolamos la cuatribarrada, con políticas progresistas, aragonesistas y con el autogobierno como eje.

"El partido y el presidente Sánchez tendrán que hacer una reflexión sobre los resultados de Andalucía. No son tiempos para estridencias"

P. ¿Cree que el PSOE ha hecho la lectura correcta de esos resultados? ¿Hay un voto de castigo al 'sanchismo' y a los apoyos de su gobierno?

R. Yo siempre he defendido que en España se gobierne prescindiendo de quienes no creen en ella ni en la Constitución. Me cuesta mucho aceptar que haya que recurrir a ERC, Bildu,… pero a Sánchez no se le ha permitido formar otra mayoría. Es un grave problema que tiene este país desde 2019, y lamento mucho la evolución de Ciudadanos. Soy escéptico respecto a que lo vayamos a resolver, salvo que PP y PSOE sean capaces de aplicar fórmulas a la alemana. Pero no lo piensan ni unos ni otros.

P. De cara a 2023, ¿cree que hay un cambio de ciclo como augura el Partido Popular? ¿La gestión de Pedro Sánchez puede perjudicar a liderazgos como el suyo?

R. El PP lleva mucho tiempo anunciando un cambio de ciclo. Casado tocaba con los dedos la Moncloa y ya vemos cómo han ido los cambios en la política española. Por supuesto, todo está interrelacionado, pero Javier Arenas ya obtuvo 50 diputados en Andalucía. Vamos a ver qué pasa: el PSOE a nivel nacional se mantiene y hay un empate técnico. Yo echo en falta el bipartidismo imperfecto que tan bien le ha ido a nuestro país.

P. Un factor clave en estos comicios ha sido la crisis económica. ¿Sánchez la está atajando bien, o ve desconexión entre la Moncloa y la calle?

R. La situación económica tiene aspectos preocupantes pero también positivos, como la evolución del empleo. Nuestro problema es la inflación, que si persiste nos puede causar quebrantos sociales y políticos. Es el problema de España. Pero no olvidemos que la política económica se decide en Bruselas: hay poco margen para diferenciarse en lo que pueden hacer los gobiernos socialdemócratas y los liberales.

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Foto: C.M.

P. Volviendo a la Moncloa, esta próxima semana se celebra la cumbre de la OTAN y hay nuevas discrepancias en el Gobierno, con Podemos en contra, con el consiguiente daño a la imagen exterior de España.

R. Se equivoca: es un debate de los años 80, cuando los españoles tienen otra percepción de la Defensa; la izquierda debe revisar su posición. La guerra de Ucrania ha hecho patente que un país necesita un presupuesto de Defensa y una política eficaz, vinculada la UE. Y la OTAN es consustancial a formar parte de la cultura occidental y de la UE. Nos hemos servido de ella en estos años y vamos tener que involucrarnos más... o la echaremos en falta.

P. Frente al marcaje constate de los socios en el Gobierno de España, Aragón ha exhibido una gran capacidad para evitar las discrepancias entre los partidos en su Gobierno, desde el centroderecha aragonesista a toda la izquierda: PSOE, CHA, Podemos y el PAR, con el apoyo de IU. ¿Cuál ha sido su fórmula?

R. Primero, sabiendo en qué estamos de acuerdo y en qué no. Y convivir fuerzas heterogéneas nos obliga a centrarnos en lo que une. Sirva de ejemplo la política fiscal. Fue uno de los acuerdos del pacto de Gobierno: no subir ni bajar los impuestos. Y, aunque pueda ser objeto de debate, cumplimos lo acordado. Cuando a la gestión se le quita el ruido, las respuestas no son tan diferentes, siempre con el sentido común por delante de las ideologías. Y con el nexo del autogobierno, que ofrece un camino muy ancho. También ha ayudado la calidad humana de los miembros del Gobierno.

P. Ese consenso y su hiperliderazgo han desdibujado los perfiles de los socios. ¿Pueden achicar sus resultados y dificultar la formación de la mayoría, más aún con la entrada de Aragón Existe, el noveno partido, con el que usted ha sido muy beligerante?

R. Mi relación con Teruel Existe es la de confrontar nuestras visiones. Ellos defienden que el pasado no ha resuelto nuestros problemas y yo sostengo que la democracia y la autonomía nos han sentado muy bien. Hemos experimentado un avance extraordinario y nuestra realidad es que no debemos ir dando pena sino causar admiración. Teruel no es las Hurdes, así que discrepo. Les reconozco amor por el territorio y compromiso con el bienestar de las gentes. Y yo tengo vocación de entenderme con cualquier fuerza política que defienda el progreso de Aragón.

"El discurso victimista de Teruel Existe da votos, pero Teruel no es Las Hurdes"

P. ¿Cree que el discurso sobre la despoblación da votos?

R. Es obvio, pero no es positivo para el territorio. Es mejor hablar de cómo hemos sido capaces de transformarnos. En el caso de Teruel, de cómo se ha reinventado: ha puesto en marcha Dinópolis, una gran industria agroalimentaria, un turismo de interior envidiable… o empresas de gran calado estratégico como el aeropuerto, sobre el que pronto habrá nuevas noticias. Teruel es un compendio de lo que la colaboración público privada, en el marco de la Autonomía, es capaz de construir.

P. ¿Cree que el alcalde de Zaragoza, Jorge Azcón, será el candidato al Gobierno de Aragón, más aún con la propulsión que lleva el PP tras los resultados en Andalucía?

R. Cada uno maneja sus expectativas. Pero ese no es mi problema.

P. Aragón vive una auténtica eclosión de llegada de empresas. Solo en mayo anunciaron 4 proyectos, para s de 3.000 empleos. No falta quien piensa que Aragón no va a tener trabajadores suficientes, en una comunidad con una de las menores tasas de paro de España.

R. En Aragón hemos hecho los deberes: hemos cambiado normativas, nos relacionamos con eficacia con multinacionales y hemos impulsado infraestructuras, como las ferroviarias, para reforzar la posición estratégica. También, estamos abordando operaciones de suelo para que haya espacio disponible. Y, sobre todo, estamos explotando a fondo un motor extraordinario: la estabilidad social y política, fuente de sosiego para los aragoneses y de imán de atracción de inversiones. Y sí, nuestro reto es adaptar la preparación de los aragoneses para la oferta laboral que se presenta y atraer gente cuando empiecen a funcionar. Pero bendito problema. Donde hay trabajo, la gente va; donde no lo hay, lo que hacen es irse.

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Foto: C.M.

P. Especialmente relevante ha sido el despliegue de energías renovables. Una oportunidad en un sentido, pero los territorios afectados no se sienten compensados, cuando el acceso preferente podría ser palanca frente a la despoblación.

R. La energía es ya un factor de atracción formidable de Aragón, por encima de cualquier otra comunidad. Ahora el reto es conectar esa ventaja con nuestras casas. Y lo haremos. Si tenemos la energía, accederemos a ella en condiciones preferentes.

P. Ante la descentralización de sedes de organismos del Estado, ¿acogerá Teruel la Agencia Espacial Española?

R. Teruel tiene las condiciones, como la calidad de su cielo y el despliegue de iniciativas en ese sentido. Y si se trata de impulsar la España despoblada, es el sitio. Espero que la decisión sea lo más técnica posible y venga a Teruel.

El presidente aragonés Javier Lambán ha estado en el disparadero en los últimos días por la ruptura de la candidatura de los Juegos Olímpicos de Invierno de 2030. Desde la Generalitat y el Comité Olímpico Español se le ha considerado el principal culpable del fracaso y de practicar un boicot por intereses políticos, ante la inhibición del Gobierno de España. El dirigente aragonés se defiende en esta entrevista concedida a El Confidencial e incide en que su obligación era salvar la dignidad de Aragón ante la supremacía de Cataluña en una candidatura que solo compartiría en pie de igualdad. Las informaciones publicadas por El Confidencial, donde sitúan al presidente del COE, Alejandro Blanco, en una negociación privada, en secreto, y con una petición de fondos opacos de la Generalitat, han dado la vuelta al relato. Todas las miradas están puestas en Blanco y en el papel del COE en esta candidatura muerta, mientras Lambán ya no es visto como el villano.

Comité Olímpico Español (COE) Pere Aragonès Javier Lambán
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