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El núcleo duro de Díaz negoció desde Madrid el acuerdo de la confluencia andaluza
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ELECCIONES EN ANDALUCÍA

El núcleo duro de Díaz negoció desde Madrid el acuerdo de la confluencia andaluza

A pesar de que la vicepresidenta se ha desmarcado en las últimas horas, sus asesores recondujeron las conversaciones para facilitar un parto donde ella ejerció de ‘matrona’

Foto: Al fondo, Josep Vendrell junto a Yolanda Díaz en una reunión en el Congreso. (EFE/Mariscal)
Al fondo, Josep Vendrell junto a Yolanda Díaz en una reunión en el Congreso. (EFE/Mariscal)

La confluencia andaluza y las circunstancias accidentadas de su nacimiento han desbaratado el mensaje de unidad que la vicepresidenta Yolanda Díaz quería transmitir ante la cita del 19-J. La creación de este frente común abierto se concebía como un ensayo del proyecto transversal que quiere liderar la ministra, pero el pacto ha derivado en un gran embrollo jurídico, al haber presentado Podemos tarde su adhesión, que evidencia las discrepancias entre los morados y las fuerzas que se han integrado bajo la marca Por Andalucía. Tan es así que Díaz se ha desmarcado en las últimas horas de esta iniciativa, pero el acuerdo de la confluencia lo negoció y cerró su núcleo duro.

Una prueba de que la coalición fue alumbrada por ella es que en el entorno de la negociación se referían a Díaz como la ‘matrona’ de un complicado parto. Y el papel de la ministra ha alimentado las críticas del fundador de Podemos y exvicepresidente del Gobierno, Pablo Iglesias, que advirtió este lunes en la Cadena SER del desastre que puede suponer este proceso fallido para su formación, que podría perder su representación en Andalucía. Pidió a Díaz que se implique en la campaña para mejorar los datos y evitar una debacle que, además, podría suponer una ruptura mayor en Unidas Podemos, algo que dificultaría la convivencia de la ya tocada coalición de gobierno entre los morados y Yolanda Díaz y Alberto Garzón.

Foto: Garzón y Díaz, con Nieto, en la Feria de Sevilla. (Twitter)

La fuerza que tiene Podemos en Andalucía menguó considerablemente después de que el partido saltara por los aires tras la salida de Teresa Rodríguez y otras expulsiones que redujeron considerablemente su peso en el Parlamento regional. Y eso no solo ha pesado en las negociaciones para sumarse a la confluencia de las izquierdas, donde los morados se han rebelado ante las imposiciones de los supuestos 'pequeños' (la implantación de IU en la comunidad es incuestionable), sino que ha requerido que las conversaciones se lleven desde Madrid.

En concreto, ha sido su núcleo duro quien ha viajado y ha tomado las riendas en distintas fases del diálogo: Josep Vendrell, Ramón Luque y Rodrigo Amirola. El primero es quien dirige el gabinete de Yolanda Díaz, un soberanista elegido por la vicepresidenta para definir su perfil político y marcar la distancia con las responsables de Igualdad y Derechos Sociales y Agenda 2030 del Gobierno, Irene Montero y Ione Belarra. Y los otros dos también son asesores que guían en estos momentos la estrategia de la ministra.

Foto: El coordinador general de IU, Alberto Garzón (c), junto a la portavoz parlamentaria Inmaculada Nieto (i). (EFE)

La historia comienza meses atrás con un pulso entre Yolanda Díaz y Alberto Garzón, a quien ella quiso convencer para que encabezara la candidatura del nuevo frente en Andalucía. Una vez descartada esta opción del ministro de Consumo y cuando ya sonaban los tambores electorales, fue Juan Antonio Delgado, guardia civil y diputado de Podemos en el Congreso, quien dio un paso al frente y comunicó a Díaz su aspiración de presentarse en las autonómicas. Él mismo recordó el momento y cómo se sintió respaldado tanto como la otra candidata que finalmente se ha impuesto, Inmaculada Nieto.

Pero, al margen de Podemos, tanto IU como Más País habían negociado ya con el equipo de Díaz para que la cabeza de lista en Andalucía fuese la citada parlamentaria y que el partido de Íñigo Errejón tuviera también un puesto de salida, con su candidata como número uno por Sevilla, Esperanza Gómez. La sintonía entre ambas ha sido más que evidente en las últimas semanas y juntas representan bien el espíritu que la vicepresidenta pregona para su proyecto.

Foto: Inmaculada Nieto en una imagen de archivo. (EFE/Muñoz)

Mientras tanto, Podemos se fue quedando al margen hasta que, por sorpresa para algunos, quiso hacer valer su posición 48 horas antes de que expirara el plazo para registrar la coalición con un giro que puso en riesgo la esperada unidad. Con el aval de los resultados de las primarias, donde obtuvo un 71% de los votos, y minutos antes de hacerse oficiales los datos, Delgado se ofreció a liderar un nuevo proceso de negociación que, de entrada, contemplaba solo el protagonismo de IU y de los Anticapitalistas de Teresa Rodríguez. Un verdadero envite que pocos entendieron y que supuso un nuevo pulso con la dirección nacional, que ya había sentado las bases de un acuerdo con el resto de fuerzas.

Aunque no había trascendido públicamente, ya entonces estaba cerrada la visita de Yolanda Díaz a la Feria de Sevilla, una aparición cargada de simbolismo y que supuso un espaldarazo a la candidata de IU, a quien todos los focos apuntaron y que protagonizó sus momentos de intimidad agarrada del brazo de la ministra bajo el cielo de farolillos del recinto ferial. Especialmente incómodo se vio ese jueves al candidato de Podemos que, junto a la secretaria general de los morados en Andalucía, Martina Velarde, se sumó al grupo, según apuntan algunas fuentes, sin haber sido avisado previamente. Y fue entonces cuando la cuerda se tensó hasta romperse.

Y cuando el resto de fuerzas de la coalición tenía ya preparado un documento sin el actor que hasta entonces se había empeñado en llevar la voz cantante, entró de nuevo en acción el núcleo duro de la ministra. El viernes por la tarde, justo cuando el resto de partidos habían fijado la hora para cerrar este asunto y registrar la coalición, el equipo de Yolanda Díaz intercede y, cuando ya el reloj corría en contra, se dan unas horas a Podemos para que ceda y acepte un acuerdo político donde se negociaron unas condiciones mucho más equilibradas y ventajosas para la formación morada en Andalucía. Al parecer, habría sido Vendrell quien habría contactado con Lilith Verstrynge, secretaria general de Podemos, para que diera su visto bueno a un pacto que ya había sido bendecido por Yolanda Díaz. Y fue sobre las 10 de la noche cuando se cerró el asunto y hubo que redactar de nuevo un documento que, finalmente, no llegó a tiempo al registro, dando pie a un embrollo jurídico del que es difícil salir una vez que la Junta Electoral ha desestimado el recurso.

Foto: Pablo Iglesias, en una imagen de archivo. (EFE/Martín)

Iglesias comentó el pasado lunes que Podemos, independientemente del papel que le toque ocupar, va a defender la unidad y va a acatar con "disciplina" y "lealtad" lo que marque Yolanda Díaz que, después de pregonar su intención de "sumar, sumar y sumar", se ha visto involucrada en un asunto plagado de puñaladas y otras miserias. Se confía en que su presencia en las próximas semanas en Andalucía sea un impulso positivo para la campaña. La vicepresidenta, que solo ha estado en dos ocasiones en la comunidad, participará el próximo sábado en Córdoba en unas jornadas de homenaje al que fue líder del PCE e IU Julio Anguita.

Y frente a la opinión de Iglesias, la candidata de Por Andalucía defendía también este martes la tesis de Díaz, de separar el proceso andaluz de su proyecto nacional, que calificó como un trabajo “a fuego lento”. Nieto garantizó que las seis direcciones de los partidos presentes en la confluencia serán capaces de resolver “los líos”. “Por Andalucía debe ser música coral”, apuntó. Este miércoles, Podemos, IU, Más País y las otras fuerzas presentarán en Sevilla el proyecto.

Fuentes de la confluencia andaluza admiten que todos los procesos que conducen a coaliciones son complicados, son muchos actores que compiten por visibilidad y protagonismo, pero confían en el acuerdo. Y ya consideran un logro que se haya evitado la vía fácil, la que ha usado Teresa Rodríguez para concurrir en solitario, lo que hubiera dado pie a un puñado de candidaturas para un espacio que es único y que no atraviesa el mejor momento ante las elecciones andaluzas del 19-J. “Eso también sería igual o más escandaloso”.

La confluencia andaluza y las circunstancias accidentadas de su nacimiento han desbaratado el mensaje de unidad que la vicepresidenta Yolanda Díaz quería transmitir ante la cita del 19-J. La creación de este frente común abierto se concebía como un ensayo del proyecto transversal que quiere liderar la ministra, pero el pacto ha derivado en un gran embrollo jurídico, al haber presentado Podemos tarde su adhesión, que evidencia las discrepancias entre los morados y las fuerzas que se han integrado bajo la marca Por Andalucía. Tan es así que Díaz se ha desmarcado en las últimas horas de esta iniciativa, pero el acuerdo de la confluencia lo negoció y cerró su núcleo duro.

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