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La izquierda andaluza pacta una coalición para el 19-J, pero Podemos no registra el trato a tiempo
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ELECCIONES EN ANDALUCÍA

La izquierda andaluza pacta una coalición para el 19-J, pero Podemos no registra el trato a tiempo

Tras estirar la negociación al límite, Podemos no registra dentro del plazo y en la Junta Electoral su participación en la confluencia. Recurrirán ante el organismo

Foto: Garzón y Díaz, con Nieto, en la Feria de Sevilla. (Twitter)
Garzón y Díaz, con Nieto, en la Feria de Sevilla. (Twitter)

Finalmente, las izquierdas en Andalucía han sido capaces de llegar a un acuerdo, pero Podemos no ha rubricado su firma a tiempo. El plazo para inscribir las coaliciones que concurrirán el 19-J terminaba la pasada medianoche, y tanto han apurado los morados que han validado el documento presentado ante la Junta Electoral más tarde de las 00.00 horas. El resto de fuerzas han llegado a tiempo. Pese a ello, queda margen para salvar la papeleta. Los morados apelarán ante la Junta y si esta no permite que se sumen a la confluencia, todavía tienen la opción de incluir a sus miembros en las listas. Ha sido el broche para un día de infarto que, tras horas de duras negociaciones, alumbraba el tan esperado pacto.

Izquierda Unida y Más País ya tenían redactado este jueves el documento de confluencia y solo hacía falta que Podemos se sumase. Las tensiones y roces han sido constantes, especialmente los últimos días. El principal escollo que han tenido que solventar las formaciones ha sido la elección del candidato. Si los morados habían apostado por el guardia civil Juan Antonio Delgado, las otras dos fuerzas se habían decantado por Inmaculada Nieto, de IU, el nombre que finalmente encabezará la lista unitaria.

Nieto se presentará por Málaga, mientras que Delgado lo hará por Cádiz, provincia por la que actualmente es diputado en el Congreso, y Esperanza Gómez (Más País) encabezará la lista de Sevilla. Según ha explicado Delgado en Twitter, la intervención de la ministra de Trabajo, Yolanda Díaz, ha sido crucial para desbloquear la negociación. La también vicepresidenta tercera del Gobierno era consciente de lo mucho que se jugaba la izquierda en Andalucía y de la influencia en el proceso de escucha y frente amplio que ella misma está impulsando ante los próximos comicios generales.

Díaz visitó este jueves la Feria de Sevilla para arropar a la candidata de IU y el rostro por el que ella también apostaba para liderar la confluencia. No dejó resquicio a la improvisación. Todo estaba escrito en el guion, pero, a última hora, la situación se complicó e hicieron falta nuevas intervenciones este viernes en una tarde en la que el diálogo se llevó al extremo y empezaron a surgir incluso presiones por parte de otros sectores progresistas.

Podemos obligó a usar incluso 'fórceps', pero al final nació la confluencia, que llevará el nombre de Por Andalucía y contará con Nieto como cabeza de cartel. No habrá competición por el mismo espacio electoral. Después de ocho meses de conversaciones, según calcularon con precisión los negociadores, al final el parto evitó una nueva división en la izquierda, que ya cuenta con la alternativa que representa Adelante Andalucía, que encabeza la líder de Anticapitalistas, Teresa Rodríguez.

El acuerdo incluye que Podemos encabezará cuatro listas. A la ya mencionada de Cádiz, se suman Córdoba, Granada y Huelva. IU, por su parte, liderará la confluencia en Málaga, Jaén y Almería; mientras que Más País se queda con Sevilla. Así, aunque finalmente los morados hayan cedido en la cabeza de cartel, salen ganando en el reparto por provincias. En el acuerdo también están Alianza Verde, Equo e Iniciativa del pueblo andaluz.

[Consulte el texto íntegro del acuerdo de la izquierda andaluza para el 19-J]

El obstáculo del candidato

Las fuerzas que buscaban la confluencia habían hecho sus deberes y habían ido alcanzando de forma natural consensos en torno al marco, el nombre y, en menor medida, el liderazgo. Descartadas varias propuestas, como la de que Alberto Garzón fuese el candidato, los focos apuntaron a un perfil independiente, limpio de marcas electorales, e incluso Podemos recordó, este viernes, nombres que ya había lanzado anteriormente, como el del consultor Javier Aroca o Rubén Sánchez, líder de Facua.

En realidad, la hoja de ruta quedó esbozada tras la primera visita de la vicepresidenta Díaz a Andalucía en el mes de marzo, en un acto con sindicatos celebrado en Sevilla para hablar de la reforma laboral. Una ocasión que aprovechó para encontrarse con todos los actores implicados, y aunque anunció que su proyecto no llegaría a tiempo a los comicios autonómicos, tuvo la oportunidad de intercambiar impresiones con unos y otros. Sin embargo, poco después, cuando todo empezaba a tomar forma, Podemos inició una estrategia desafiante en busca de protagonismo que, según el resto de fuerzas, le hizo perder la oportunidad de liderar el proceso, provocando más de una desavenencia.

De hecho, con todo abierto aún, la misma Ione Belarra impulsó la campaña de su candidato, a quien acompañó en actos de presentación incluso antes de medirse en primarias. Juan Antonio Delgado, que el pasado miércoles ganó con un 71% de los votos, se autoproclamó líder de una nueva negociación que no llegó a buen término y que empantanó aún más el diálogo que los actores de la izquierda mantenían desde primeros de año, al querer volver a la casilla de salida proponiendo un acuerdo a Teresa Rodríguez, la líder de Anticapitalistas que fue la primera en levantarse de la mesa de diálogo. Pero esta opción quedó descartada en las primeras llamadas.

Nadie entendió el envite de Delgado. El resto de implicados en el proceso atribuyó el movimiento a la intervención de la dirección nacional de Podemos, en su pulso particular con la ministra de Trabajo. El partido morado se enfrenta al reto de sobrevivir y la nueva coalición de izquierdas que impulsa Díaz pone aún más en riesgo su protagonismo. El objetivo era hacerse fuerte ante el proyecto de futuro de la ministra. ¿Cómo? Imponiendo al candidato y garantizando su presencia en el proyecto, quizás renunciando a su marca, pero no a su impronta. De hecho, el debate sobre el nombre de la nueva coalición ya fue motivo de choque, pues Podemos se inclinaba por Unidos por Andalucía, con un claro guiño morado. Pero fue más fácil de superar que el del candidato.

Foto: Teresa Rodríguez y Esperanza Gómez en una foto de archivo. (EFE/Muñoz)

En distintos sectores coinciden en que Podemos Andalucía habría alcanzado antes el acuerdo de no ser por la intervención de la dirección nacional, porque son conscientes de la fuerza que tienen y representan en el espacio de Unidas Podemos, con grupos cada vez más fragmentados y sin un liderazgo claro. Pero Madrid habría estado pujando por imponer su candidato hasta última hora. Este viernes el debate sobre la idoneidad de Delgado, un guardia civil con un perfil "increíble" para los morados, fue reforzado con unas declaraciones a su favor de Pablo Iglesias, el exlíder de la formación morada cuya sombra sigue siendo alargada y enfrentada a la de Yolanda Díaz, que ya amadrinó en Sevilla a su candidata, Inmaculada Nieto.

Cruce de acusaciones

No obstante, en las últimas horas la obsesión de Podemos Andalucía ha sido negar este relato que atribuyen a un invento de IU y Más País para dejar en mal lugar a los morados después de haber pergeñado el diseño de la coalición "en una mesa camilla". Y fue el equipo de Martina Velarde, la secretaria general andaluza, el que insistió en que la clave de la negociación estaba más bien en el reparto de los puestos de salida de las listas, los recursos y representación en los órganos de extracción parlamentaria, pues consideraron que los que se les ofrecía en ese acuerdo de confluencia eran las sobras.

IU en las pasadas elecciones tuvo un gesto con Podemos al cederle la cabeza de cartel a Teresa Rodríguez a pesar de que el grupo lo lideraba Antonio Maíllo. Pero esta vez el número 1 de la candidatura está ya definido y será Nieto.

Foto: De izquierda a derecha, Alberto Garzón, Yolanda Díaz, Inmaculada Nieto y Esperanza Gómez, ayer en Sevilla. (@InmaNietoC, cuenta de Inmaculada Nieto)

El gran desacuerdo en la negociación radicaba además en otra cuestión de fondo: el protagonismo que se atribuye Podemos Andalucía no coincide con su peso actual. IU no es una fuerza minoritaria como el partido de Belarra esgrime. Este espacio político ocupa casi el 100% de las alcaldías y el 90% de los concejales de izquierda en la comunidad. Mientras que Podemos no cuenta con diputados en el Parlamento andaluz, ya que todos fueron expulsados del Grupo parlamentario, entre ellos Teresa Rodríguez. Por ello, al resto de actores le ha resultado muy violento durante la negociación que los morados quisieran imponer el marco, el candidato y el nombre, después de meses de trabajo donde, tanto IU como Más País, aseguran que se han ido limando poco a poco y paso a paso las diferencias tanto en la mesa amplia como en multitud de conversaciones bilaterales.

El final del proceso fue una carrera por ver quién ganaba el relato de la izquierda en Andalucía. A mes y medio de las elecciones, muchos creen que la confianza ha quedado tocada y la confluencia nace ya algo defectuosa.

Finalmente, las izquierdas en Andalucía han sido capaces de llegar a un acuerdo, pero Podemos no ha rubricado su firma a tiempo. El plazo para inscribir las coaliciones que concurrirán el 19-J terminaba la pasada medianoche, y tanto han apurado los morados que han validado el documento presentado ante la Junta Electoral más tarde de las 00.00 horas. El resto de fuerzas han llegado a tiempo. Pese a ello, queda margen para salvar la papeleta. Los morados apelarán ante la Junta y si esta no permite que se sumen a la confluencia, todavía tienen la opción de incluir a sus miembros en las listas. Ha sido el broche para un día de infarto que, tras horas de duras negociaciones, alumbraba el tan esperado pacto.

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