PUGNA INTERNA

Cs cesa a la responsable de Educación en Sevilla en un momento crítico

Marta Escrivá ya fue relevada como viceconsejera en plena pugna interna del partido. Sus afines achacan su cese a un castigo de Marín mientras el Gobierno habla de su incapacidad

Foto: Marta Escrivá. (Ciudadanos)
Marta Escrivá. (Ciudadanos)
En diciembre de 2019, Marta Escrivá, que había sido la pasada legislatura una diputada de Ciudadanos (Cs) a la que se le dio mucha proyección, era relevada como viceconsejera de Educación en la Junta de Andalucía. Había sido número dos de Javier Imbroda sin mucha fortuna. Su nuevo destino fue la delegación de Educación en Sevilla. Este martes, el Consejo de Gobierno la cesará también en estas funciones.

Una destitución que los afines a Marta Escrivá, dentro del bando de Fran Hervias y la consejera de Igualdad, Rocío Ruiz, enfrentados al vicepresidente Juan Marín, enmarcan dentro de la pugna interna de la que acusan al líder naranja en Andalucía. La versión del Gobierno andaluz es otra bien distinta. Tras confirmar su cese, fuentes de la Junta admitieron que han existido problemas en su gestión en un momento clave, la vuelta a las aulas en plena pandemia de coronavirus.

A finales del pasado agosto, el vicepresidente Juan Marín presentó junto al consejero de la Presidencia, Elías Bendodo (PP), la reforma del Gobierno que peleó internamente frente a sus socios durante meses. Los cambios no fueron tan radicales como en un principio pretendieron los de Cs dentro del Gobierno andaluz. Ni más consejerías ni ceses de los primeros espadas. El presidente Juan Manuel Moreno frenó esa crisis de Gobierno que quedó en un ajuste de competencias.

El bando de Hervias

La consejera más tocada fue Rocío Ruiz, al frente de Igualdad y Políticas Sociales. La adversaria interna de Juan Marín dentro del Gobierno salvó su cartera pero perdió las competencias de las residencias de ancianos, que ya había asumido Salud por el covid-19, de juventud, que pasaron a Empleo, políticas de violencia de género, que asumió la vicepresidencia de Marín adscritas a Justicia, o parte de las competencias en inmigración, que quedaron en manos de Presidencia.

Marta Escrivá, en el Parlamento de Andalucía. (Parlamento de Andalucía)
Marta Escrivá, en el Parlamento de Andalucía. (Parlamento de Andalucía)

Además la dirección general de fondos europeos, que ostentaba Rogelio Velasco, otro consejero designado por Cs, fueron asumidas por Hacienda, en manos del PP, a cambio de las relaciones con las empresas y las políticas de minería.

Un mes después de este baile de competencias siguen los cambios. Las lecturas internas, también en Cs, es que Marín se quedó a medias en su batalla. El vicepresidente recibió una visita de Inés Arrimadas, la líder del partido, en su despacho en San Telmo antes de que se aprobaran los cambios. Intentó, según fuentes del partido, frenar esas discrepancias internas entre los distintos consejeros 'naranjas' del Gobierno de Andalucía.

Segunda destitución

Cuando en diciembre de 2019 ya Escrivá protagonizó una primera destitución, fuentes del Ejecutivo aseguraron que la dimisión de la viceconsejera de Educación es una decisión personal de Javier Imbroda, titular de esa cartera, con la que el vicepresidente andaluz "no tiene nada que ver". Ahora repiten exactamente lo mismo. Prácticamente trasladan que Marín no ha interferido y que solo le comunicaron esa decisión.

"Educación es una consejería muy complicada e Imbroda había constatado que necesitaba otro perfil", señalaron entonces fuentes del Gobierno

"Educación es una consejería muy complicada y hace ya mucho tiempo que Imbroda había constatado que necesitaba otro perfil para ese puesto", señalaron entonces fuentes del Gobierno. Escrivá llegó a esa responsabilidad de la mano de Fran Hervías, confirmaron en el equipo de Educación.

Incendiencias en las aulas

Ahora la situación se repite. La vuelta al colegio ha sido una auténtica prueba de fuego para la Consejería de Educación. La comunidad educativa andaluza cuenta con 1,8 millones de alumnos y más 134.000 profesores. Estos números absolutos, los más importantes de España, hacen que, en incidencias tras el regreso a las aulas, Andalucía encabece el número de cierres y confinamientos por el covid-19. Pero en un análisis proporcional, la comunidad andaluza no lidera los cierres relacionados con la pandemia. El Gobierno andaluz dejó claro que no iba a poder bajar la ratio en las aulas y anunció la contratación de 6.000 nuevos profesores de refuerzo que los sindicatos denuncian que se han quedado en unos 4.000. Las protestas de los últimos días en Educación han dejado cifras de seguimiento muy dispares. La Junta aseguró que el seguimiento se había limitado al 7% del profesorado, mientras los sindicatos hablaron de la mitad (50%) de la plantilla.

El cese de la delegada de Educación en Sevilla llega en un momento convulso. Fuentes del Gobierno andaluz aseguraron que su salida se pactó con todos los cambios aprobados en San Telmo a finales del pasado agosto pero que se pospuso precisamente para no contaminar con esta crisis interna la vuelta al colegio.

Andalucía

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