hicieron guardia día y noche

Así pararon los vecinos de Motril una "cárcel" para internar a 400 inmigrantes

Los vecinos de la ciudad granadina han paralizado las obras para convertir una antigua base aérea en un CIE para internar a los grupos de inmigrantes que llegan a diario a la ciudad

Foto: Vecinos de la antigua base militar se niegan a tener un CIE cerca. (M.Z.)
Vecinos de la antigua base militar se niegan a tener un CIE cerca. (M.Z.)

El pasado mes de mayo, los vecinos de Motril empezaron a ponerse nerviosos. De la noche a la mañana, máquinas y materiales empezaron a entrar en el antiguo cuartel de aviación, al norte de la ciudad, cerrado desde 2010. Algunos empezaron a hacer preguntas, pero las explicaciones eran peregrinas y confusas. El ayuntamiento no tenía conocimiento de que se hubiese concedido ninguna licencia de obra, pero la verdad es que los ladrillos empezaban a apilarse en lo que parecía una remodelación de grandes dimensiones.

El Gobierno había puesto en marcha el reacondicionamiento del edificio militar EVA-9 para acoger un Centro de Internamiento de Extranjeros ante la avalancha de pateras que sufre la ciudad desde hace años, y que se ha intensificado en los últimos meses. Esta misma semana, 110 migrantes han llegado a sus costas, que se suman al récord de inmigrantes que ha recibido la ciudad en su historia —1.027 hasta junio— y que ya duplican las cifras de hace un año.

El centro se planteó como una solución para el control de la inmigración que llega cada vez con más intensidad a la ciudad

Sin embargo, cuando conocieron las intenciones del Ministerio, la ciudad se opuso a convivir con un centro donde los inmigrantes pasan hasta un máximo de 60 días, a la espera de que se materialice su orden de expulsión, o de ser puestos en libertad a su suerte ante la imposibilidad de repatriarles pasado el plazo legal de dos meses.

"Por un lado nos decían que iba a ser algo temporal, para cuando el CETI del puerto (Centro de Estancia Temporal de Inmigrantes) se sobrepasase, pero por otro veíamos al subdelegado del gobierno en Granada —Francisco Fuentes— diciendo en los medios de comunicación que iban a poner un CIE en Motril", explica Floro Castro, presidente de la asociación de vecinos del barrio de Los Álamos, donde se emplaza el edificio de 5.000 metros cuadrados con capacidad para acoger a unas 400 personas. Desde el PP de Granada señalan que el entonces subdelegado "siempre desmintió que fuese un CIE".

Ante la amenaza de convocar manifestaciones y concentraciones, el entonces secretario de Estado de seguridad, José Antonio Nieto, acabó por reunirse con los representantes vecinales, pero lejos de tranquilizarlos, los echó a las calles. "Le dio la palabra al comisario, para que explicase por qué no iba a ser un CIE, y empezó a hablar de celdas… y claro, tuvo que cortarlo pero ya nos quedó claro", recuerda Floro sobre la reunión del pasado mes de mayo.

Después de decirnos que no se iba a hacer, siguieron viniendo obreros por las noches

A partir de ese momento, convocaron manifestaciones por la ciudad bajo el lema 'Motril libre de CIE'. También recopilaron hasta 6.000 firmas, que siguen subiendo. Porque, aunque paralizado, nadie se acaba de creer del todo que el proyecto no se retome en el futuro. De hecho, hasta hace un par de semanas, un grupo de vecinos hacía guardia día y noche, por turnos, para asegurarse de que las obras no seguían funcionando. "Después de decirnos que no se iba a hacer, siguieron viniendo obreros por las noches, pero era algo de la subcontrata, que quería facturar algo más y lo hacían por la noche", explica Floro.

Floro señala la parte de la ciudad donde se habría emplazado el CIE. (M.Z.)
Floro señala la parte de la ciudad donde se habría emplazado el CIE. (M.Z.)

Según la asociación vecinal, la ciudad no está de acuerdo con albergar una de estas cárceles de inmigrantes, sobre todo por la cercanía a sus casas: "No es un tema de racismo, aquí han firmado marroquíes, sudamericanos, cubanos… Pero nadie quiere vivir al lado de una prisión. En todos los sitios las cárceles las sacan fuera de las ciudades", añade el presidente. También la asociación pro derechos humanos Motril Acoge se sumó al rechazo, alegando que la ciudad no quería "un nuevo Guantánamo donde se violen derechos fundamentales".

Además, la exbase militar se encuentra rodeada de solares vendidos ya como promociones de viviendas, bajo la promesa de que en el lugar donde quieren colocar el CIE iría un colegio y el módulo de enfermería de la universidad de Granada, "Llevamos años peleando por esos colegios", se quejan los vecinos, "y son incompatibles con una cárcel".

Trasladados al polideportivo

Cerca de allí, a tan solo 500 metros, han pasado varias noches en el polideportivo municipal 35 cameruneses y sudafricanos de los rescatados del mar esta misma semana. Mientras esperan al sol, están tan confusos con la situación como la pareja de policías que los custodian. Hace un mes que este edificio municipal se utiliza para acoger a los que no entran en el CETI, que se encuentra en la playa de Motril y con capacidad solo para 75 inmigrantes. Las condiciones, denuncian el Sindicato Unificado de Policía, no son las adecuadas a pesar de que llevan reclamándolo durante años: "Llevamos ya tres o cuatro años avisando de que el centro de inmigrantes de Motril es insuficiente y solicitando que se dediquen unos espacios pertinentes, pero ningún gobierno nos ha hecho caso, y claro, ahora nos encontramos con esta situación", denuncia César Calín, secretario general del SUP de Granada. Este sindicato ya había alertado hace un año de las condiciones del CETI portuario, que alcanzaba temperaturas de hasta 47º en verano, sin que se hayan tomado medidas.

35 inmigrantes llegados esta semana han sido dirigidos al polideportivo municipal. (M.Z.)
35 inmigrantes llegados esta semana han sido dirigidos al polideportivo municipal. (M.Z.)

De hecho, este viernes los policías todavía no disponían de guantes, a pesar del brote de sarna que ha afectado a un miembro del cuerpo y a su familia esta misma semana. "A los agentes que llegan nuevos no les explican nada, no hay protocolos, ni información sobre enfermedades contagiosas, nada", añade Calín.

Sin embargo, tampoco desde el cuerpo policial consideran que un CIE en la antigua base militar sea la solución a la localidad granadina: "Tienen que adecuarse espacios para la recepción de inmigrantes con ayuda humanitaria, pero desde Alicante hasta Cádiz, porque si no lo que haces son guetos y no queremos eso. Además, Motril es un pueblo pequeño y un CIE generaría una gran cantidad de problemas a la ciudad".

Llevamos ya tres o cuatro años avisando de que el centro de Motril es insuficiente

Hace un año, el delegado del gobierno Antonio Sanz defendía la construcción del CIE porque "se evitarían traslados de los inmigrantes y de los profesionales, por lo que estaríamos favoreciendo la seguridad". Por el contrario, para el SUP lo que provocaría es la derivación de más embarcaciones a Motril, en lugar de canalizarse por la diversidad de localidades portuarias que en la actualidad se reparten la recepción de inmigrantes.

Aumenta el racismo

Con CIE o no, lo cierto es que la presión migratoria que está concentrándose en esta pequeña localidad de 70.000 habitantes ya está despertando sentimientos racistas en parte de la población, que se han sumado también a la campaña en contra del CIE. "Dicen que están en contra del centro, pero lo que quieren es no tenerlo al lado, no que no existan", explica Jesús, un vecino que se dedica a la pesca de arrastre. "En mi entorno estoy viendo en los últimos meses cómo gente que nunca había hablado de política tiene comentarios y posicionamientos racistas. Y es absurdo, porque aquí ni siquiera se quedan, van a las grandes ciudades, pero es un discurso que cala fácil".

"El sentir general es negativo, la gente lo lleva mal", confirma un taxista que hace ruta por el centro de la ciudad. "Yo tampoco creo que la solución sea dejarles entrar, porque entonces las mafias seguirán funcionando, hay que arreglar la situación en sus países, no aquí".

La entrada del fracasado CIE aún conserva pilas de ladrillos sin poner. (M.Z.)
La entrada del fracasado CIE aún conserva pilas de ladrillos sin poner. (M.Z.)

Además de por el CIE, este mes otro grupo de vecinos también protestó por la cesión a la Cruz Roja de una nave en el barrio de La Fabriquilla para acoger a unos 70 subsaharianos por "las enfermedades" que podían traer y la cercanía a un colegio. Solo pasaron un día.

Por eso, hace unas semanas todos los partidos y varias organizaciones locales firmaron un manifiesto para condenar las actitudes xenófobas que están reproduciéndose en la localidad. "Se ha generando un clima de crispación y racismo que en Motril no se ha conocido y merecía que la respuesta fuera unánime", reconocía la alcaldesa socialista Flor Almón.

Mientras, ajenos a toda polémica, los 35 cameruneses y sudafricanos que este viernes esperaban ser recogidos por la Cruz Roja en el polideportivo de Motril se confesaban felices de estar en suelo español y poder continuar su viaje. "Llevo un año viajando, y tres días en el mar", explica en inglés Enrique, un camerunés del grupo. "Ahora quiero llegar a Escandinavia, donde tengo más oportunidades de que me den asilo. Estoy contento".

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