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Andalucía mide el golpe de Feijóo a un Sánchez que el PSOE ya cuestiona como candidato
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Andalucía mide el golpe de Feijóo a un Sánchez que el PSOE ya cuestiona como candidato

El PP espera una noche histórica como primer paso a la Moncloa. Entre los barones ya hay quienes creen que el presidente debe anunciar que no repetirá para salvar las autonómicas

Foto: Sánchez afronta con pesimismo el 19-J. (EFE/Fernando Alvarado)
Sánchez afronta con pesimismo el 19-J. (EFE/Fernando Alvarado)
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Las citas electorales tienen una serie de discursos y argumentos que se repiten en uno u otro partido en función del resultado. Uno de esos mantras que siempre entona el peor parado es que la cita solo puede circunscribirse al territorio y en ningún caso extrapolar el resultado a nivel nacional. La experiencia dicta lo contrario. La convulsión en el PP que acabó con Pablo Casado vino precedida de un mal resultado en Castilla y León. Los veteranos en política advierten de que la única forma de mantener a un partido unido por obligación o por convicción es ganar elecciones. Las miradas a partir del lunes se pondrán en Pedro Sánchez y Alberto Núñez Feijóo. El 19-J se interpretará como una primera vuelta entre ambos líderes.

Con las encuestas en la mano, la jornada electoral está llamada a ser un trago amargo en Ferraz y un descorche de champán en Génova. El PP sueña con una mayoría absoluta, al amparo de los sondeos de última hora. El efecto Feijóo ha desatado la euforia interna. "En cuatro meses hemos dado la vuelta a las expectativas. Ahora somos ganadores", reflexiona un barón autonómico que destaca que, si Juanma Moreno logra un resultado histórico, será también un aval a la estrategia del gallego de "centrismo y moderación".

Hay coincidencia en los mandos populares en que la campaña que ha planteado la nueva dirección nada tiene que ver con cómo fue la de Casado y su equipo en Castilla y León. "Feijóo ha ido a Andalucía, pero no ha molestado", destacan, mientras insisten en que el líder del PP ha asumido un papel secundario desde el que sumar. "Pablo hizo de las autonómicas unas generales y al final fue un error". Más allá de los lamentos sobre el pasado en el partido, dan por hecho que el "cambio de ciclo" está en marcha y que Feijóo seguirá su hoja de ruta hasta las generales.

Foto: El presidente de la Junta de Andalucía y candidato a la reelección por el PP, Juanma Moreno. (EFE/José Manuel Vidal)

"Él tiene sus tiempos y, aunque a veces parezca que son lentos, le han funcionado", asegura un dirigente popular que mantiene que el gallego a partir de mañana volcará toda la presión en el PSOE y los partidos de izquierdas para dejar en evidencia que les interesa que el PP pacte con Vox. Frente a los de Abascal ha optado por obviarles y buscar un voto transversal. En las encuestas a nivel nacional se repite el esquema andaluz en cuanto al trasvase de la mayoría de votos de Ciudadanos al PP y el goteo cada vez mayor de electores que provienen del socialismo moderado.

Feijóo cultivará su perfil presidencial con un discurso de moderación y gestión, apuntan desde la planta noble de Génova, donde parecen haber encontrado el antídoto al discurso de la ultraderecha. "El votante del PP sabe que Feijóo es un buen gestor y eso nos devuelve el voto de los que se marcharon a Vox". En el laboratorio de la séptima no han notado rechazo de su afiliado más conservador en el viraje al centro. El análisis que hace un parlamentario que ha estado en la dirección en la etapa de Rajoy es que "saben que, si al final hay que llegar a acuerdos con Vox para echar a Sánchez, se hará".

Foto: El líder del PP, Alberto Núñez Feijóo (d), y el presidente de Castilla-La Mancha, Emiliano García Page. (EFE/Lavandeira jr)

Incluso los detractores del acuerdo en Castilla y León con los de Abascal consideran que el Gobierno ha servido para desmontar el discurso del PSOE de generar miedo a costa de Vox. No ha servido para movilizar a la izquierda en Andalucía pese a los anuncios del vicepresidente que no han sentado bien en el PP. Alfonso Fernández Mañueco se empezará a desquitar el 20-J.

El vértigo de no llegar al millón de votos ha puesto al PSOE en alerta roja

En el PSOE los ánimos son opuestos. El vértigo de no llegar al millón de votos es real. Sería un desastre histórico en un bastión que va a dejar de serlo, salvo sorpresa mayúscula. En Moncloa, bajo su máxima de resistir, se minimizarán los efectos y se buscarán cabezas que cortar como se hizo tras la debacle en la Comunidad de Madrid. Si Sánchez tiene que cambiar el Consejo de Ministros en verano o después, lo hará. Y, si tiene que hacer retoques en Ferraz y en su equipo de confianza, "no le temblará la mano", según vaticina, uno de los que mejor conoce al presidente.

El ruido viene de los barones. En los territorios hay miedo a un contagio de cara a las municipales y autonómicas de 2023. Hay quienes ven insuficiente que el presidente haga cambios y ya empiezan a dejar caer que Sánchez debería hacer lo que hizo José Luis Rodríguez Zapatero en 2011, cuando anunció que no repetiría como candidato a las generales justo antes de que alcaldes y presidentes autonómicos tuvieran que examinarse en las urnas. Si no se llega mañana a los 30 diputados, habrá movimientos.

En el sector crítico al sanchismo, el diagnóstico es que el presidente "ha perdido la credibilidad ante los españoles", lo que ha llevado a encadenar derrotas electorales. Pese a que Sánchez insiste en que remontarán y espera un golpe de efecto, ya hay pocos que confían en que la suerte le acompañe. Las últimas noticias que llegan de Europa y desde el Banco Central Europeo desmontan el discurso de que los fondos salvarán la legislatura. Se avecinan recortes y control del gasto. El escenario político cada vez es más similar al de Zapatero y Feijóo es un clon de Rajoy.

placeholder Lastra y Bolaños están en el punto de mira de los barones por los malos resultados. (EFE)
Lastra y Bolaños están en el punto de mira de los barones por los malos resultados. (EFE)

El enlace de la Moncloa con el partido ha sido el ministro de Presidencia, Félix Bolaños, que no pasa por su mejor momento y que empieza a tener contestación en la bancada azul. Los 'gurús' de Ferraz también saldrán tocados. En el partido hay malestar con cómo ha llevado la campaña Adriana Lastra. El colofón fue la incitación a la agitación callejera que obligó al candidato, Juan Espadas, a salir de apagafuegos. La militancia reprocha que el único discurso ha sido el de criminalizar a la derecha, pero ha habido falta de propuestas y mensajes ilusionantes, denuncian cargos medios socialistas. Lastra ya ha insinuado que ella podría ser la sucesora y cayó como una bomba.

Los resucitados Óscar López y Antonio Hernando han sido bautizados como "los koalas" porque se les afea que "duermen 20 horas de 24 al día". Entre los presidentes autonómicos recuerdan que "nunca han ganado elecciones en puestos de responsabilidad. Ni como candidatos, ni asesores o responsables de las Cámaras". Sánchez ha quedado expuesto y tendrá que volver a recomponer el tablero para resistir. En el PP asumen que, pase lo que pase, la legislatura se agotará: "Nadie convoca para perder", sostienen mientras advierten de que el malestar en el socialismo es cada vez mayor y recuerdan que "Casado tenía acogotado al partido y cayó en 15 días". Los líderes políticos tienen la autoridad moral o la de las urnas.

Las citas electorales tienen una serie de discursos y argumentos que se repiten en uno u otro partido en función del resultado. Uno de esos mantras que siempre entona el peor parado es que la cita solo puede circunscribirse al territorio y en ningún caso extrapolar el resultado a nivel nacional. La experiencia dicta lo contrario. La convulsión en el PP que acabó con Pablo Casado vino precedida de un mal resultado en Castilla y León. Los veteranos en política advierten de que la única forma de mantener a un partido unido por obligación o por convicción es ganar elecciones. Las miradas a partir del lunes se pondrán en Pedro Sánchez y Alberto Núñez Feijóo. El 19-J se interpretará como una primera vuelta entre ambos líderes.

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