Menos jóvenes en política que tras el 15-M. ¿Son los partidos un tapón generacional?
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INFRARREPRESENTADOS

Menos jóvenes en política que tras el 15-M. ¿Son los partidos un tapón generacional?

Las estadísticas revelan una infrarrepresentación de los menores de 40 años en las instituciones. La hegemonía de la generación cercana a los 50 y la posición en listas lo explican

Foto: Omar Anguita, en el último congreso federal de las Juventudes Socialistas. (EFE)
Omar Anguita, en el último congreso federal de las Juventudes Socialistas. (EFE)

Los líderes políticos que dirigirán el país en la siguiente década están ahora mismo sentados en un escaño del Congreso, de un Parlamento autonómico o en el despacho de una consejería. Eso es lo que dice la tradición si se echa la vista atrás a la hora de poner el foco en el lugar que ocupaban los actuales dirigentes de los principales partidos hace 10 años.

Pedro Sánchez y Pablo Casado ya eran diputados nacionales; Yolanda Díaz ejercía de concejala en el Ayuntamiento de Ferrol; Santiago Abascal ocupaba un cargo de director general en la Comunidad de Madrid, todavía en las filas del Partido Popular, y Pere Aragonès lideraba las juventudes de Esquerra Republicana de Catalunya, la formación que le ha llevado a la presidencia de la Generalitat catalana. Solamente Ione Belarra (Podemos) e Inés Arrimadas (Ciudadanos) presentan un currículo alejado de lo institucional en aquellos años, la primera como activista en una ONG y la segunda en el sector privado.

Foto: Un momento del debate sobre el estado de la nación alternativo al del Congreso de los Diputados que tuvo lugar en Sol. (EFE)

Para muchos, los morados y los naranjas son producto de los movimientos tectónicos que sacudieron la política española a partir de la crisis inmobiliaria de 2008 y que desembocaron en movimientos como el del 15-M, donde cientos de miles de jóvenes (y también no tan jóvenes) de todo el país salieron a la calle para reivindicar nuevas oportunidades económicas y vitales. Sin embargo, el número de jóvenes con presencia en el Congreso de los Diputados es hoy inferior al que surgió de las elecciones de 2011, con el cambio de Gobierno de José Luis Rodríguez Zapatero a Mariano Rajoy.

“Hay una clara infrarrepresentación de la parte más joven de la sociedad en nuestras instituciones”, afirma Nacho Corredor, socio de la consultora beBartlet y director del observatorio sobre nuevos liderazgos de su empresa, que acaba de completar un informe sobre el papel que los políticos de hasta 40 juegan en el panorama institucional español. “La hipótesis es que los jóvenes ocupan espacios no preeminentes en las listas y cuando la hegemonía era de dos partidos tenían más presencia. En la medida en que aparecieron nuevos partido políticos, muchos no entraron. No es por falta de interés. En las organizaciones, hay jóvenes como para poder contar con un número elevado de ellos en las instituciones”, explica.

placeholder Beatriz Fanjul, diputada del Partido Popular. (EFE)
Beatriz Fanjul, diputada del Partido Popular. (EFE)

Lo cierto es que la relación entre los jóvenes y la política ha ido volviéndose compleja. Si la sociedad española en general muestra una desafección con la clase política, el alejamiento es igual o mayor entre las generaciones más recientes. La última encuesta del CIS (2019) sobre el interés de los jóvenes por la política refleja que una mayoría importante (68,3%) contesta que figura poco o nada entre sus preocupaciones, frente al restante 24,3% (bastante) y 7,1% (mucho). Sin embargo, esto no quita que los jóvenes no tengan compromiso con los asuntos sociales. El 46,8% asegura sentir preocupación por el medio ambiente; casi un 50% se muestra sensible al debate sobre la igualdad entre hombres y mujeres; el 42% sobre los avances tecnológicos, y el 38,5% sobre asuntos culturales.

El problema de la desafección está ligado a la percepción del propio sistema. Los partidos políticos son para los jóvenes de entre 15 y 29 años, según el CIS, la tercera institución que más desconfianza les produce. Por detrás de la Iglesia católica y la monarquía.

Nacho Corredor comparte que uno de los problemas reside en que el debate público “no gira alrededor de las capas más jóvenes”. Ni los principales representantes públicos ni tampoco los medios de comunicación parecen tener entre sus prioridades las temáticas que más afectan a las poblaciones más jóvenes.

Foto:  Estefanía Molina, en una imagen cedida. (Nines Mínguez)

Sin embargo, el politólogo de beBarlet no cree que haya que hacer una correlación entre el escaso interés de los jóvenes y la política tradicional y su nivel de representación institucional. Corredor cree que hay cuadros suficientes en las organizaciones entre los colectivos que sí están comprometidos. Además de la explicación de las listas, considera que se da la circunstancia de que en España, ahora mismo, el grupo de edad que está al frente de las mayores responsabilidades es justamente el que acaba de sobrepasar la barrera de los 40 años o no ha llegado a los 50. Pedro Sánchez, Pablo Casado o Yolanda Díaz son el ejemplo.

Corredor insiste en que los segundas espadas de hoy son los líderes del mañana. “Nuestro informe también sirve para visualizar quiénes serán algunos de los líderes de la política española en las próximas décadas. Las generaciones de políticos nacidos en democracia tienen todavía pendiente asumir el protagonismo de nuestras instituciones. La generación de los 'millennials' y los zeta tenemos el reto de consolidar la democracia en España”, concluye el politólogo. El trabajo, sobre casi 400 perfiles de cuadros políticos, revela que los llamados 'líderes emergentes', los menores de 40 años, se distribuyen de forma desigual entre partidos. La formación política con más integrantes es el PSOE (34%). Lo siguen el PP (18%) y Unidas Podemos (9%).

Foto: jovenes-poscovid-millennials-centennials-bra

Del mismo modo, el estudio analiza la brecha de género existente entre los líderes emergentes de la política. En el Congreso, el 45% de los diputados jóvenes son mujeres, mientras en los parlamentos autonómicos el 47% de los parlamentarios jóvenes son mujeres. "No hay apenas brecha de género entre los líderes políticos nacidos en democracia. Avanzamos", señala Marta Pascal, que también fue senadora en el pasado. “Salvo en el Senado, donde solo el 35% de los nuevos liderazgos son mujeres. Es una institución envejecida y muy masculina”, concluye.

Aunque en términos generales la juventud en política está infrarrepresentada en las instituciones, el informe de beBartlet, que contabiliza cuántos jóvenes hay en cada Parlamento autonómico, pone en valor el peso que tienen los líderes emergentes en regiones como la Comunidad de Madrid (22%), Cataluña y Euskadi (21% ambas) o Melilla (20%). No obstante, también hay otros parlamentos autonómicos como el de Castilla y León (9%), Ceuta (8%), Canarias y Castilla-La Mancha (6% ambas) donde apenas hay presencia de los jóvenes en política.

Foto: Yolanda Díaz y Pedro Sánchez. (EFE)

Los jóvenes en política también ocupan puestos de responsabilidad en las consejerías autonómicas. En este sentido, el Gobierno de la Región de Murcia es el que cuenta con más líderes emergentes entre sus consejeros, el 30% del total. Le siguen los gobiernos de la Comunidad Valenciana (25%) y La Rioja (22%).

Por último, el estudio apunta que hay una brecha de género en los temas de desarrollo de la actividad política. Las mujeres se dedican a las áreas de Igualdad y Servicios Sociales, y los hombres a Educación, Infraestructuras y Transición Ecológica. También hay diferencias en cuanto a la formación: hay más mujeres que han estudiado Filología, Trabajo Social y Derecho, mientras hay más hombres graduados en ADE, Ingeniería y Ciencias Políticas.

Pedro Sánchez Pablo Casado Movimiento 15M
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