Rajoy avala la oposición dura de Casado contra Sánchez
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PONE EN DUDA LA RECUPERACIÓN

Rajoy avala la oposición dura de Casado contra Sánchez

Los postulados por los que tantas críticas ha recibido Casado, tildado de "catastrofista" y "exagerado", encuentran un apoyo expreso en el expresidente, que también duda de la recuperación tras el covid

Foto: Pablo Casado y Mariano Rajoy, en el arranque de la convención. (EFE)
Pablo Casado y Mariano Rajoy, en el arranque de la convención. (EFE)

Mariano Rajoy comparte el diagnóstico que Pablo Casado hace sobre las consecuencias económicas que la pandemia traerá en el corto y medio plazo. El mismo discurso que el Gobierno, otros partidos de la oposición, agentes sociales —e incluso dirigentes dentro del propio PP— han tildado de “catastrofista” o “exagerado”, llegando a acusar al líder popular de proyectar una mala imagen de España en el exterior, cuenta con la bendición del expresidente. Ambos mostraron este lunes una complicidad sobre unos postulados que han cosechado multitud de críticas en los últimos meses. Además, el acercamiento supone un espaldarazo nada habitual para Casado, sobre todo viniendo de una persona como Rajoy que, precisamente, no está considerado su padre político.

El líder del PP, en Santiago de Compostela, en el primer encuentro previo a la celebración el próximo fin de semana en Valencia de la convención de la formación, lanzó algunos paralelismos en busca de una sintonía que surtió efecto. “Ver a Nadia Calviño mentir sobre las previsiones que ya tenía el INE, y que ella conocía, nos recuerda a lo que hizo Solbes. Acabará escribiendo un libro reconociendo todas sus mentiras y abandonará el Gobierno antes de perder lo que le queda de reputación”, avanzó Casado dirigiéndose al presidente que combatió la anterior crisis en una declaración de intenciones evidente. Y Rajoy quiso recoger el guante, no solo repasando los hitos con los que él dirigió aquellos años de gestión, sino augurando que Casado tomará las riendas en el próximo ciclo electoral para deshacer “las contrarreformas” de PSOE y Unidas Podemos.

Foto: Casado y los barones del PP. (David Mudarra)

Casado ha cosechado reproches constantes por su posición frentista a las políticas económicas del Gobierno, negando una recuperación automática por las previsiones favorables (el INE las desinfló hace escasos días con su corrección) y por la recepción de los fondos europeos. Rajoy no dudó en alinearse con este postulado, insistiendo mucho en la idea de “no minimizar las consecuencias económicas de la pandemia” solo por el hecho de que existan diferencias abismales entre esta crisis y la de 2008.

El expresidente del Gobierno recalcó esa idea una y otra vez: “No se trata de ser cenizo o no serlo. Es ver la realidad. Si sabes dónde estás, podrás tomar medidas para solucionarlo. Si no lo sabes, darás palos de ciego”, dijo, repitiendo después que "conviene siempre situarse en la realidad". Solo defendió algunas medidas concretas que tildó de “paliativas”, como los ERTE y los créditos ICO, y enmendó por completo el resto de políticas del Gobierno, muy especialmente las más estructurales y que anulan parte de su mandato.

Foto: Pablo Casado y Mariano Rajoy en la inauguración de la convención. (EFE)

Igual que Casado, Rajoy fue muy crítico con la última reforma de las pensiones. “Es un gran error”, afirmó refiriéndose a la eliminación del factor de sostenibilidad y la apuesta por recuperar la indexación al IPC. “Te tocará cambiarla”, añadió después, mirando al líder del PP, al que confirió la confianza de tomar su testigo como gestor de crisis económicas. En el asunto de las pensiones, como en tantos otros a lo largo de la pandemia, Casado también se distanció de la CEOE por sus acuerdos con el Gobierno. Sánchez y también algunos ministros del área, especialmente Yolanda Díaz, han sido muy insistentes con la idea de llegar a grandes pactos en que estuvieran sindicatos y patronal.

Como publicó este diario, esa implicación de los empresarios (incluso en derivadas políticas) abrió un cisma sin precedentes entre el partido conservador y la patronal. De ahí que el apoyo tan expreso de Rajoy haya tenido especial relevancia dentro de las filas populares.

placeholder Pablo Casado y Mariano Rajoy, en la inauguración de la convención. (David Mudarra)
Pablo Casado y Mariano Rajoy, en la inauguración de la convención. (David Mudarra)

Las demás previsiones fueron igual de pesimistas. El expresidente del Gobierno aconsejó “empezar a trabajar ya en la reducción del déficit público”, reconociendo que a su Ejecutivo fue lo que más le costó. Recordó que al tomar las riendas del país, se encontraba por encima del 10%. “Crear déficit se hace pronto, pero reducirlo cuesta mucho”. Lanzó otra advertencia, que también ha hecho en otras ocasiones Casado, al recordar que en este momento Europa no aplica el pacto de estabilidad, “pero puede hacerlo pronto y volveremos a las andadas”.

Y exactamente igual que hace el actual líder de la oposición en las sesiones de control al Gobierno, Rajoy también insistió en la comparación con otros países europeos, recalcando que España es el que peor está después de una pandemia mundial. “La realidad hoy es la que es. España está a más de ocho puntos porcentuales de restablecer el nivel de PIB previo a la pandemia. Alemania y Francia están a tres, Italia a cuatro, y Estados Unidos ya ha llegado a niveles previos a la crisis sanitaria”.

Foto: El ministro de Inclusión y Seguridad Social, José Luis Escrivá. (EFE)

No escatimó en datos, insistiendo también en la diferencia con la media de la UE. Y, eso sí, dejó claro que la salida de la crisis actual tiene posibilidades inimaginables con la anterior: “Ahora el BCE compra deuda de los Estados y ya no hay problemas con la prima de riesgo y similares. Los gobiernos pueden gastar porque las políticas han de ser expansivas y se reparten fondos europeos”, enumeró con cierta ironía.

Los reproches al actual gobierno, al que también acusó de “sectario” y "dogmático" por querer derogar las grandes reformas de su mandato, no cesaron en toda su intervención. Aconsejó a Casado seguir el camino opuesto, recordándole que él tuvo que subir los impuestos al décimo día de llegar a la Moncloa y nacionalizó las cajas de ahorros. Dos medidas que nunca habría pensado ni llevado en su programa electoral. No faltaron guiños ni muestras de apoyo a una postura que a menudo han tachado de “radical” cuando la defendía Casado. No será su padre político (con el que también ha tenido sus diferencias), pero en la inauguración de la convención sí fue algo similar a un padrino.

Mariano Rajoy comparte el diagnóstico que Pablo Casado hace sobre las consecuencias económicas que la pandemia traerá en el corto y medio plazo. El mismo discurso que el Gobierno, otros partidos de la oposición, agentes sociales —e incluso dirigentes dentro del propio PP— han tildado de “catastrofista” o “exagerado”, llegando a acusar al líder popular de proyectar una mala imagen de España en el exterior, cuenta con la bendición del expresidente. Ambos mostraron este lunes una complicidad sobre unos postulados que han cosechado multitud de críticas en los últimos meses. Además, el acercamiento supone un espaldarazo nada habitual para Casado, sobre todo viniendo de una persona como Rajoy que, precisamente, no está considerado su padre político.

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