Exteriores rechaza que la Armada de Rusia haga este miércoles escala en Ceuta
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LAYA CEDIÓ EL ASUNTO A ALBARES

Exteriores rechaza que la Armada de Rusia haga este miércoles escala en Ceuta

Defensa la había autorizado y en el puerto de la ciudad estaba todo previsto para acoger el gran destructor Vicealmirante Kulakov

Foto: El destructor Vicealmirante Kulakov, a su paso por aguas británicas. (EFE)
El destructor Vicealmirante Kulakov, a su paso por aguas británicas. (EFE)

El remolcador de Algeciras estaba avisado para que prestara sus servicios, el práctico del puerto de Ceuta estaba también listo y las banderas rusas preparadas para ser izadas en los mástiles en señal de bienvenida al destructor Vicealmirante Kulakov, buque insignia de la Flota del Norte de Rusia, y al buque de reabastecimiento Altay que debían atracar este miércoles en el puerto de Ceuta.

La Flota del Norte rusa anunció el 15 de agosto que ese día "un destacamento de buques y embarcaciones de apoyo, encabezado por el gran destructor antisubmarinos Vicealmirante Kulakov (...) ha pasado el Pas-de-Calais y sigue avanzando hacia el sur en el Canal de la Mancha". Después continuó navegando hacia el sur, rumbo al Estrecho de Gibraltar, vigilada como de costumbre por la OTAN. El Vicealmirante Kulakov, cuya eslora alcanza los 166 metros, cuenta con una tripulación de unos 300 hombres.

Foto: Unas personas escalan un muro de alambre de espino para entrar en el aeropuerto de Kabul, Afganistán. (Reuters)

La de este miércoles iba a ser la primera escala de la flota rusa en la ciudad autónoma desde que en 2016 el Gobierno de Mariano Rajoy vetó esas paradas presionado por la OTAN y por EEUU. El Ejecutivo explicó entonces oficiosamente que esos barcos de la Armada rusa se dirigían hacia Oriente Próximo para participar en la guerra de Siria al lado del régimen de Bachar el Asad.

A primera hora de la mañana de este miércoles el consignatario ruso que se encarga de los trámites burocráticos de la escala informó a la Autoridad Portuaria ceutí de que la “escala de dos barcos rusos ha sido cancelada al no haber recibido la autorización del Ministerio de Asuntos Exteriores de España” que la Embajada rusa en Madrid solicitó en junio pasado.

"La de este miércoles iba a ser la primera escala de la flota rusa en la ciudad autónoma desde que en 2016 el Gobierno de Rajoy vetó esas paradas"

La Flota Marítima Militar rusa —este es su nombre oficial— y también la Autoridad Portuaria de Ceuta estaban, sin embargo, convencidas de que esa escala se llevaría a cabo. La Comandancia Naval de Ceuta envió, el 2 de agosto, un oficio a la Autoridad Portuaria en el que se indicaba que el “Estado Mayor de la Armada ha autorizado la escala en este puerto, del 18 al 20 de agosto”, de los dos barcos de guerra rusos. “Se permite la salida a tierra” de las tripulaciones, a condición de que cumplan los requisitos sanitarios, y “el abastecimiento” de los buques, añadía. Desde Algeciras se les iban a entregar provisiones.

No basta, sin embargo, con el visto bueno del Estado Mayor de la Armada. Como estipula la ley española de 2014 de “Navegación por aguas interiores marítimas y entrada en puerto” los buques de guerra extranjeros requieren que el permiso de Defensa sea tramitado por la vía diplomática. Es esta vía la que en la práctica ha vetado la operación.

Foto: El nuevo ministro de Asuntos Exteriores, José Manuel Albares. (EFE)

La ministra de Exteriores Arancha González Laya recibió, poco antes de dejar el cargo, a principios de julio, una solicitud de escala para la Armada rusa presentada por la Embajada de Rusia en Madrid, según indican fuentes de su equipo. Optó por traspasar este asunto a su sucesor, José Manuel Albares, que ha dado la callada por respuesta a los rusos. Ese silencio ha sido interpretado por la diplomacia rusa como una respuesta negativa pese a la luz verde de Defensa. De ahí la anulación de la escala de este miércoles.

Exteriores no rechazó de entrada la petición rusa, según fuentes oficiales de ese ministerio. Pidió más información a sus interlocutores rusos, sobre todo sobre el destino de esos buques una vez que hayan zarpado de Ceuta, que no le fue facilitada, añaden las mismas fuentes. Moscú considera que el itinerario de sus barcos es secreto y rehúsa proporcionar información. Exteriores decidió entonces no autorizar la escala actuando como los rusos: no contestando.

Más allá del silencio ruso a las preguntas de Exteriores, puede que otro factor haya incitado a la diplomacia española a, en la práctica, rechazar la petición cursada por Moscú. Madrid acogerá el año próximo una cumbre de jefes de Estado y de Gobierno de OTAN a la que tiene previsto acudir el presidente Joe Biden. Permitir de nuevo las escalas de la Armada rusa en Ceuta puede indisponer a la Alianza Atlántica.

Foto: José Manuel Albares, secretario general de Asuntos Internacionales de la Moncloa, junto a Pedro Sánchez. (EFE)

La actuación de Albares y del presidente Pedro Sánchez este verano recuerda a la de Rajoy, hace cinco años, tras recibir presiones de la OTAN La diplomacia española, que dirigía entonces José Manuel García Margallo, preguntó a Moscú si los buques que se disponían a atracar en Ceuta participarían después en acciones bélicas contra civiles en la guerra de Siria. No hubo respuesta ni tampoco más escalas.

Esta cancelación del miércoles ha sentado mal a la Autoridad Portuaria, que tenía los preparativos hechos y se disponía a cobrar las correspondientes tasas, y también a las autoridades ceutíes. Confiaban en que el regreso de la flota rusa a su ciudad, de 85.000 habitantes, ayudaría a reactivar su maltrecha economía. Esta pasa por sus horas más bajas a causa de la supresión por Rabat, en octubre de 2019, del contrabando y después, a partir de marzo 2020, del cierre de la frontera con Marruecos por razones, en un principio, sanitarias.

Foto: José Torrado (a la derecha de la imagen), en una visita a Ceuta de Javier Arenas, que abraza al presidente de Ceuta, Juan Jesús Vivas. (EFE)

Entre 2011 y 2016 más de medio centenar de buques de guerra rusos, desde destructores hasta fragatas pasando por submarinos y cruceros antimisiles, atracaron en Ceuta para repostar combustible y también alimentos, al tiempo que oficiales y marinería consumían durante dos o tres días en los establecimientos de la ciudad. Los permisos concedidos por España eran comunicados a la OTAN y también, por cortesía, a Rabat.

Hasta entonces Exteriores no preguntaba a los buques rusos hacia donde pondrían rumbo tras la escala. Si la diplomacia española se empeña ahora en hacerlo y los rusos siguen guardando silencio, es probable que la Armada de Rusia no vuelva a repostar en Ceuta.

Ceuta y Melilla no están bajo el paraguas de la OTAN porque así lo quiso el Gobierno de Felipe González cuando en 1982 incorporó a España a la Alianza Atlántica. Por eso, la flota rusa pudo recalar en sus puertos durante ese lustro y, puntualmente, en una ocasión más en noviembre de 2018.

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