ELECCIONES EN PAÍS VASCO Y GALICIA

Iglesias pasa de puntillas por la campaña de las gallegas y delega el protagonismo a Díaz

El líder de Unidas Podemos y vicepresidente segundo del Gobierno, Pablo Iglesias, será el dirigente nacional de entre los grandes partidos con menos presencia en esta campaña

Foto: Pablo Iglesias (i), junto al candidato de Galicia En Común, Antón Gómez-Reino (c), y Yolanda Díaz (d), en la precampaña antes de suspenderse las elecciones por el coronavirus. (EFE)
Pablo Iglesias (i), junto al candidato de Galicia En Común, Antón Gómez-Reino (c), y Yolanda Díaz (d), en la precampaña antes de suspenderse las elecciones por el coronavirus. (EFE)

Las campañas electorales de estos comicios autonómicos en País Vasco y, principalmente, en Galicia han quedado relegadas a un plano secundario en la agenda del líder de Unidas Podemos y vicepresidente segundo, Pablo Iglesias, lo que contrasta con el desembarco de dirigentes de otros partidos, como PSOE y PP. El secretario general de la formación morada ha reducido su presencia en Galicia a un solo acto electoral, el próximo domingo en Vigo (donde luchan por un tercer escaño), aunque en un principio se barajaron al menos dos fechas, al igual que en el País Vasco. En este último territorio, participará en un acto en Bilbao, el próximo lunes, y cerrará el acto final de campaña el viernes de la próxima semana en Ordizia (Guipúzcoa), siendo así el líder nacional de los grandes partidos con menos presencia en esta campaña. La presencia mediática con entrevistas e intervenciones en medios regionales de estas comunidades también será mucho más reducida que en anteriores campañas. Perfil bajo y escaso aliento de remontada.

Las expectativas electorales de la confluencia que lidera Podemos en Galicia, según todos los sondeos, son a la baja. Galicia en Común, que tiene como candidato al hasta ahora diputado y portavoz de la confluencia gallega en el Congreso Antón Gómez-Reino, ocupa la cuarta posición en las encuestas, a una considerable distancia de PSdG y BNG, formaciones con las que aspira a formar un Ejecutivo tripartito si Alberto Núñez Feijóo no revalida la mayoría absoluta. En 2016, bajo el paraguas de En Marea, fueron la segunda fuerza.

Si los socialistas están multiplicando su presencia en los actos de campaña de estas autonómicas, comenzando por el presidente, Pedro Sánchez, y sus ministros, los morados no están explotando su presencia en el Gobierno de coalición. Con todo, en Galicia sí tendrá un mayor protagonismo la ministra de Trabajo, la gallega Yolanda Díaz, quien participará en varios actos de campaña, según confirman desde su entorno. La titular de Trabajo, en un acto de la precampaña de las elecciones previstas para el pasado abril y que fueron suspendidas por la crisis sanitaria del covid-19, ya puso en valor algunas de las principales medidas que impulsó nada más llegar al Gobierno de coalición, como la subida del salario mínimo interprofesional o la derogación de algunas partes de la reforma laboral que consideró más lesivas para los trabajadores.

La primera ministra morada en participar en un acto electoral de la campaña vasca ha sido la responsable de Igualdad, Irene Montero, este mismo miércoles. Los socialistas, por su parte, no han escatimado esfuerzos, con la vicepresidenta primera, Carmen Calvo, respaldando a su candidata, Idoia Mendia, en el arranque de campaña, haciendo lo propio durante el primer fin de semana de campaña Pedro Sánchez y el ministro de Interior, Fernando Grande-Marlaska. A ellos se sumarán los ministros Salvador Illa, Nadia Calviño, Carmen Calvo, José Luis Ábalos, Luis Planas, José Manuel Rodríguez Uribes, Pedro Duque y Carolina Darias, así como la portavoz en el Congreso, Adriana Lastra. En este territorio, Podemos resiste mucho mejor que en Galicia, repetiría resultados según el CIS y hasta podría ganar un escaño más, pugnando por la tercera plaza con los socialistas.

Si en el País Vasco socialistas y morados se disputan un caladero de votos similar, en Galicia las principales transferencias de los morados son hacia el BNG. Esta es una de las principales razones por las que se explica el perfil bajo de dirigentes nacionales del partido en la campaña, y es que se busca evitar la imagen de "sucursal de Madrid" o de Podemos. Principalmente, desde Anova, el partido fundado por Xosé Manuel Beiras, que integra la coalición Galicia en Común y que pretende dotar a la candidatura de un perfil soberanista para reducir los trasvases hacia el BNG de Ana Pontón.

Ya en la campaña de 2012, la incorporación de Iglesias al equipo de campaña de Alternativa Galega de Esquerdas (AGE), la coalición parlamentaria de Anova y Esquerda Unida que sirvió como precedente de las mareas, generó reticencias por parte de los sectores más soberanistas al presagiar su alejamiento de la realidad gallega. Entonces participó como asesor de la que era número dos de Beiras a la Xunta y ahora ministra Yolanda Díaz. Política de no injerencia para evitar críticas de centralismo madrileño, a pesar de que en esta ocasión el BNG está evitando cualquier enfrentamiento con los morados, limitándose a dirigir todos sus ataques al actual presidente de la Xunta.

Una amistosa actitud entre nacionalistas gallegos, socialistas y morados poco habitual en las campañas electorales, pero que ya quedó patente en el debate electoral del pasado lunes en la RTVG, la corporación de radio y televisión pública gallega. PSdG, BNG y Galicia en Común mostraron una total sintonía durante el debate, presentándose como aliados para la alternativa progresista a Feijóo, personificando todos sus ataques en el actual presidente de la Xunta y apoyándose entre ellos. Hasta se escuchó una referencia de "compañeros" y alusiones por parte de Gómez-Reino a la candidata nacionalista y al socialista por sus nombres de pila.

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