GRANDES DECISIONES, EFECTOS IMPREVISIBLES

¿Por qué los coles cierran en Italia y no en España? El "delgado filo" entre mucho y poco

A simple vista, parecen dos estrategias opuestas en contextos semejantes. Intentamos explicar el porqué de las decisiones y qué puede ocurrir en los próximos días

Foto: Colegio cerrado en Génova (Italia). (Foto: EFE/EPA/Luca Zennaro)
Colegio cerrado en Génova (Italia). (Foto: EFE/EPA/Luca Zennaro)

El pasado miércoles, dos hechos simétricos pero no iguales tuvieron lugar. Por un lado, Italia anunció su decisión de cerrar colegios y universidades —todos los colegios y todas las universidades— para contener la difusión del Covid-19. El mismo día, al otro lado de los mares Tirreno y Balear, Fernando Simón confirmaba que España no se planteaba la posibilidad de cerrar los centros educativos. La situación, al comienzo de una nueva semana escolar, y después de la identificación de casos en algunos colegios —entre ellos, el Santa María de los Rosales— no ha cambiado en España. ¿Situaciones parecidas, estrategias opuestas?

La situación es muy distinta en uno y otro país, aunque ambos se encuentren en fase de contención y, probablemente, lejos de su pico de contagios. Italia contaba con alrededor de 3.000 casos y 107 fallecidos en aquel momento que a comienzos de esta nueva semana ya son 7.375 y 366 muertos. En España, las cifras (y la gravedad de los casos identificados) son mucho más bajas. En ese instante, dos muertos y algo más de 200 infectados, entre los cuales apenas había una niña y un profesor. En ese mismo tiempo, las cifras han aumentado hasta los 643 casos y 17 fallecidos.

Cuando el grado de transmisión comunitaria es tan alto, hay que tomar medidas como evitar las concentraciones, pero España aún no está ahí

“Estas decisiones dependen del grado de transmisión comunitaria, es decir, cuántas personas puede haber en la comunidad que tengan el virus y aún no lo sepamos”, explica Jesús Rodríguez-Baño, profesor titular del Departamento de Medicina de la Universidad de Sevilla y jefe del Servicio de Enfermedades Infecciosas del Hospital Universitario Virgen Macarena. “Un número tan elevado de pacientes como en Italia indica que la transmisión comunitaria es muy alta, lo que obliga a tomar medidas, y una de ellas es evitar las concentraciones de personas”. Este fin de semana, ni grandes eventos deportivos ni manifestaciones han sido cancelados.

¿Y qué ocurre en España? Como añade el médico, aún estamos muy lejos de dicha situación. Aunque muchos padres podrían pensar que es simplemente es cuestión de tiempo que lleguemos al mismo escenario, no tiene por qué ser así. “Es difícil saberlo”, continúa Rodríguez-Baño. “Nuestra esperanza es que, si uno mira los datos de Italia, se aprecia que desde el principio se diagnosticaron un gran número de casos graves, lo que muestra que había muchos más no identificados, algo que no ha ocurrido en España”.

En su comparecencia, Fernando Simón, director del Centro de Coordinación de Alertas y Emergencias Sanitarias, manifestaba que no tenía pensado ordenar el cierre completo de ningún colegio, ni siquiera de aquellos donde ya se han localizado estudiantes o profesores con el virus. La lógica era la contraria opuesta de la italiana: “Ahora mismo no tiene sentido”, explicaba. “No reduciría de manera significativa los contagios en la sociedad en general”. Tan solo algunas aulas, docentes o personas con contacto estrecho con los afectados tendrían que quedar en cuarentena. No es el caso, por ejemplo, del Santa María de los Rosales, donde, siguiendo las recomendaciones de Sanidad, por ahora no se tomarán medidas adicionales más allá de las "de higiene que se vienen adoptando en las últimas semanas".

En Italia, la medida ha sido tomada siguiendo el consejo del comité científico formado por el Gobierno, una decisión que tiene no pocas contrapartidas, como el retorno de los niños a casa, que puede ser un hándicap para muchas familias. De ahí que una de las medidas que se están barajando sea permitir que uno de los dos padres pueda ausentarse del trabajo para cuidar de sus hijos.

En España, la lógica seguida ha sido la de que si los niños deben estar en algún sitio, estén en el colegio. “Cualquier enfermedad o problema sanitario que afecta a los niños exige tener mucho cuidado porque además de ser un grupo muy sensible, pueden suponer núcleos de transmisión en sus familias”, añadía Simón. “La opción de cerrar colegios no reduciría el riesgo de transmisión, pero sí aumentaría ese riesgo en otros grupos de interés”.

Antes de plantear algo así, hay que tener en cuenta impactos de tipo social y económico, porque dejar a los niños en casa afecta al funcionamiento del país

Sobre todo, los ancianos, uno de los grupos de mayor riesgo, y que a menudo es el que se dedica a cuidar de los niños. Según el estudio 'Grandparenting in Europe', Italia y España son precisamente dos de los países donde un mayor porcentaje de abuelos cuida de sus nietos en el día a día. Es decir, el contacto entre una generación en riesgo y otra que apenas se ve afectada por el virus es mucho mayor.

Esa es una de las claves: que los niños están sorprendentemente protegidos ante el coronavirus. Como recuerda Cristina Calvo, portavoz en materia de coronavirus de la Asociación Española de Pediatría (AEP) y médico del hospital La Paz, “hasta ahora no hay mortalidad y los casos que se detectan son muy, muy leves”. La pediatra utilizaba la palabra “catarros” para referirse a los efectos de la enfermedad en los niños, que son casi inmunes.

No solo salud

Las posibles consecuencias de una decisión semejante no tienen que ver únicamente con la salud, como recuerda Ildefonso Hernández, portavoz de la Sociedad Española de Salud Pública y Administración Sanitaria (Sespas). “Es una decisión difícil, porque no tenemos tantas evidencias científicas sobre qué es mejor”, explica. “Al valorar el cierre masivo hay que tener en cuenta también impactos de tipo social, humano y económico”. Dejar a todos los niños en sus casas afecta sensiblemente al funcionamiento general de un país, y levanta una peligrosa “preocupación”.

“Hay un filo estrecho entre hacer poco y hacer mucho”, añade. “Una decisión exagerada puede generar desconfianza”. Hay otros factores a tener en cuenta. Por ejemplo, que aunque los niños y adolescentes no acudan a los centros escolares, ello tampoco quiere decir que no vayan a salir de casa por su cuenta o a visitar a sus familiares. Por otro lado, como muestran estudios como el publicado en 'The New England Journal of Medicine', la tasa entre niños y adolescentes es bajísima y su gravedad, “anecdótica”.

Lo importante es, en todo caso, evitar una desconfianza que puede convertirse en viral en los grupos de WhatsApp de padres, con una gran capacidad para convertir en epidemia el miedo. Como recuerdan fuentes del ámbito educativo, por ejemplo, el domingo anterior las consultas de los padres a los colegios se dispararon tras la aparición de Simón en 'El objetivo' hablando de la necesidad de disponer de gel de manos. “No es sencillo tomar decisiones, y lo que está haciendo cualquier Gobierno es muy difícil”, insiste Hernando.

¿Pánico paterno?

El entorno escolar es particularmente crítico ante cualquier enfermedad, entre otras razones, porque los padres suelen vivir en sus propias carnes el efecto de los contagios en el colegio. También, porque se trata de un colectivo que a veces no es consciente de la importancia de la higiene. “Los niños van a estar en casa en cualquier caso”, matiza Rodríguez-Baño. “La enfermedad les afecta poco, pero como ocurre con la gripe, son un reservorio importante”. De ahí que en países donde la epidemia ha avanzado sensiblemente se haya tomado la decisión del cierre.

Un cierre masivo generaría grandes dudas y no tendría mucho sentido. ¿En base a qué vas a cerrar un colegio en Fuerteventura o en Zamora?

El pasado jueves, la Unesco publicaba por primera vez una estimación de los datos de los estudiantes que se habían quedado sin clases debido al Covid-19. 290 millones en total, la mayor parte de ellos (230) en China. El jueves, 13 países habían cerrado ya por completo sus colegios: Armenia, Azerbaiyán, Baréin, la República Popular de China (incluyendo Hong Kong y Macao), Corea del Norte, Irán, Iraq, Italia, Japón, Kuwait, Líbano, Mongolia y Emiratos Árabes Unidos.

El escenario alternativo, el del cierre parcial de algunas aulas, es el que parece más viable en nuestro país. Francia, Alemania, Pakistán, Corea del Sur, Singapur, Tailandia, Reino Unido, Irlanda del Norte, EEUU y Vietnam han optado por esa alternativa. “Un cierre masivo va a generar grandes dudas”, prosigue Hernández. “¿Vas a cerrar un colegio en Fuerteventura? ¿En Zamora? La proporcionalidad tiene que estar adaptada a la situación local, y es posible que, en algún momento, en lugar de dos aulas sean cuatro, pero hay que ir con mucho cuidado”.

Como recuerda el epidemiólogo, nos encontramos en una fase de contención. Si llegásemos a la transmisión mantenida, es posible que se tuviesen que tomar medidas como cerrar medio colegio “para no estresar a los servicios sanitarios”. En ese escenario, el acento se situaría en evitar brotes explosivos, es decir, en intentar que la difusión de la enfermedad se produjese poco a poco. Por ahora, es una eventualidad que ni se plantea.

El trabajo de la Unesco reflejaba algunas de las consecuencias adversas del cierre de escuelas, que incluso temporal, tiene “altos costes sociales y económicos”. No solo la interrupción del aprendizaje, la desatención de los niños o una saturación de los centros donde son redirigidos los niños desde otros colegios, sino también su nutrición, la atención a los alumnos más desfavorecidos y una presión aún mayor en los sistemas de salud, que puede provocar que algunos de los muy necesitados profesionales sanitarios tengan que quedarse en casa para cuidar de sus hijos.

¿Qué deben hacer los niños?

Uno de los temas más sensibles a este respecto es la higiene en los colegios. Durante su aparición en 'El Objetivo', Simón tocó en punto sensible al recordar que la epidemia puede “ayudarnos a conseguir que en los colegios haya elementos higiénicos (jabón, soluciones hidroalcohólicas, papel), objetivo que lleva tiempo sin conseguirse”.

Ya sabemos qué hay que hacer en los colegios en cuestión de higiene, pero esto viene bien para que lo recordemos

Es uno de los temas sensibles a este respecto en la comunidad educativa, y si bien no es nuevo, ha vuelto a la actualidad con el brote de Covid-19. “Sobre la prevención en las aulas, simplemente que se les diga que la higiene sea un poco más intensa, porque ya sabemos, con los coronavirus normales, que si no se procede bien a la limpieza, puede quedarse en la superficie”, añade Hernández. “Pero eso ya lo conocíamos, y en todo caso se debe reforzar”.

Un toque de atención para algunos centros y autoridades públicas. Según una investigación publicada por 'Civio' el pasado año a partir de los datos de Madrid Salud, uno de cada 10 centros educativos de Madrid (el 11%) había suspendido su última inspección higiénico-sanitaria. El ayuntamiento respondía que había comenzado a tomar medidas al respecto. Sin embargo, no hay que mirar únicamente a los niños. Hernández recuerda que el 'chief medical officer' inglés había insistido en que la gente se lave las manos: “Es una tecnología tan sencilla que la gente no lo incorpora”.

“En este momento de contención tenemos que diagnosticar los casos para poder identificar los contagios”, concluye Rodríguez-Baño. “Por desgracia, la técnica no es automática y no se puede hacer muy rápido, pero lo importante es que tuviésemos en todos los centros hospitalarios accesibilidad a las pruebas diagnósticas, porque si no, iremos por detrás de la enfermedad”.

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