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UN MONOGRÁFICO PARA ESTRENAR LA LEGISLATURA

La oposición se lanza a por Ábalos por sus contradicciones en el 'Delcygate'

Sánchez responderá una pregunta de Vox, pero el propio ministro, Marlaska y Darias tendrán que afrontar varias cuestiones y una interpelación de la derecha. En Transportes se declaran tranquilos

Foto: José Luis Ábalos, ministro de Transportes, este 11 de febrero en el Senado. (EFE)
José Luis Ábalos, ministro de Transportes, este 11 de febrero en el Senado. (EFE)

José Luis Ábalos será el centro de la diana para la oposición en la primera sesión de control al Gobierno en el Congreso. Era lo previsible. Él ha sido el protagonista de la primera gran crisis interna dentro del Ejecutivo de coalición por su encuentro con la vicepresidenta de Venezuela, Delcy Rodríguez, en el aeropuerto Adolfo Suárez Madrid-Barajas en la noche del 19 al 20 de enero. El titular de Transportes, Movilidad y Agenda Urbana se vio más acorralado por la sucesión de versiones en las primeras horas. La Moncloa tardó en arroparle, pero finalmente lo hizo. Pedro Sánchez salió en defensa de su ministro y, con él, su Ejecutivo y la cúpula socialista, argumentando que gracias a su gestión en el aeródromo madrileño se evitó una "crisis diplomática", tanto con Venezuela como con la Unión Europea. A la intensísima tormenta que le ha perseguido en esta semana se suman nuevas revelaciones, porque este mismo miércoles 'El País' relata cómo la reunión con Rodríguez, según un informe policial, no fue de "unos 20 o 25 minutos", como dijo el ministro, sino de "una hora aproximadamente". Y cuenta también que si Ábalos gestionó un asunto delicado fue porque Moncloa decidió apartar a Exteriores y confiar en él por su larga experiencia política y su mano izquierda.

Ábalos, en todo caso, se convertirá en sujeto y objeto en el primer control al Gobierno en la Cámara Baja de esta legislatura. Porque no solo recibirá él las preguntas directas de la oposición. También el presidente y varios de sus ministros tendrá que dar explicaciones en el hemiciclo por este asunto. La sesión arranca cuando le inquiera a Pedro Sánchez por el llamado 'Delcygate' el presidente de Vox, Santiago Abascal. "¿Se reunió el ministro de Transportes, Movilidad y Agenda Urbana, señor Ábalos, con la vicepresidenta de Venezuela, doña Delcy Rodríguez, en el aeropuerto Madrid–Barajas Adolfo Suárez y fuera del avión por instrucciones expresas del presidente del Gobierno?".

El Ejecutivo ha defendido que Sánchez tuvo conocimiento de que volaba hacia la capital la mano derecha de Nicolás Maduro cuando la aeronave se dirigía hacia España, por lo que no pudo intervenir en el despegue. Ábalos también ha explicado que unas dos horas antes de llegar al aeropuerto el titular de Interior, Fernando Grande-Marlaska, le dijo que ya que iba hacia allá para recoger a su amigo, el ministro de Turismo venezolano, Félix Plasencia, que reiterara a Rodríguez que no podía pisar suelo español. La número dos del régimen bolivariano tiene prohibida la entrada y el tránsito por las sanciones impuestas por la UE contra una serie de dirigentes del chavismo por "violaciones o abusos graves de los derechos humanos o de la represión de la sociedad civil y la oposición democrática en Venezuela".

Precisamente el rotativo de Prisa señala que la Moncloa pidió que Exteriores no interfiriera y que Ábalos asumió el encargo por su relación con Plasencia. El Gobierno quería asegurarse de que Rodríguez no pisaba suelo español y que había que minimizar en todo lo posible el choque diplomático, pues el régimen de Maduro sigue siendo un interlocutor necesario para Madrid, dada la importante colonia española presente en el país y dado también que el Ejecutivo asume que la salida hacia unas elecciones libres y democráticas en Venezuela requerirán de la presión internacional y de un cierto encuentro entre las dos partes.

Según las últimas revelaciones, el encuentro con Rodríguez duró una hora, no "20 o 25 minutos", y la Moncloa apartó a Exteriores de la gestión del tema


Después la oposición abrirá fuego directo contra Ábalos y otros miembros del Gobierno. El titular de Transportes se enfrentará a tres preguntas (dos del PP, una de Ciudadanos) y una interpelación de los populares. Ambas formaciones cargan contra el ministro por el que es su flanco más débil: su cambio de versiones. "¿Puede usted, ministro, explicar las distintas versiones que ha dado de su encuentro con Delcy Rodríguez?", le preguntará el diputado naranja Edmundo Bal. Valentina Martínez Ferro (PP) le dirige una cuestión de una redacción similar: "¿De todas las versiones que ha ofrecido sobre su encuentro con Delcy Rodríguez en el aeropuerto de Barajas, hay alguna verdadera?". La parlamentaria popular Belén Hoyo se interesa por las "implicaciones democráticas" de su afirmación "Yo he venido para quedarme y a mí no me echa nadie", que Ábalos utilizó en un acto de partido en pleno huracán de la crisis.

Debate en la UE

El PP consagra su primera interpelación —un toma y daca mucho más largo— al caso Ábalos. El principal grupo de la oposición quiere que "explique los motivos que le llevaron a mantener una reunión con Delcy Rodríguez, los compromisos que fueron adquiridos en nombre del Gobierno de España con el régimen de Nicolás Maduro y la incidencia de dichos compromisos en las relaciones de España con Venezuela, con la Unión Europea y con nuestros aliados".

La oposición busca acorralar al ministro por la sucesión de versiones y le acusó este martes de esconderse en el Senado, pero él lo negó

Pero también los responsables de Interior y Política Territorial tendrán que dar la cara por Ábalos. La diputada del PP Ana Belén Vázquez pregunta a Grande-Marlaska qué instrucciones dio a las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado para el "cumplimiento estricto" de las sanciones comunitarias. Y otra parlamentaria del PP, Carolina España, pregunta a Carolina Darias por la valoración del Gobierno de la "transparencia informativa" en "el 'affaire' Delcy Rodríguez".

La oposición se lanza a por Ábalos por sus contradicciones en el 'Delcygate'

En realidad, este martes el Ejecutivo de coalición tuvo que afrontar su primera sesión de control, aunque en el Senado. Pero Ábalos no tuvo que responder a la oposición sobre esta cuestión. El PP incluyó una interpelación "sobre las razones del Gobierno para el incumplimiento de las decisiones del Consejo de la Unión Europea contra los altos cargos venezolanos acusados de crímenes contra la humanidad". Una redacción indirecta que permitió al Gabinete, que es quien decide semanalmente qué ministro responde a la oposición, desviar la contestación a la ministra de Exteriores, Arancha González Laya. Pero este martes la jefa de la diplomacia voló a Nueva York para intervenir en la reunión del Consejo de Seguridad de la ONU. Así que la interpelación del PP fue aplazada.

Ábalos sí acudió al Senado, pero para responder a ERC sobre una materia que nada tenía que ver, "las medidas y acciones que el Gobierno tiene previstas para mejorar las condiciones de la carretera nacional N-260". El PP acusó al ministro de querer esconderse para no dar explicaciones por su encuentro con Rodríguez. Pero él adujo que los populares redactaron una interpelación dirigida al Gobierno, no a un ministro en concreto. Y "sería extraño" que él "tuviera que abordar un tema internacional", como el que ha planteado el PP. Habría contestado, dijo en los pasillos del Senado, si le "hubieran hecho una pregunta", pero eso no ha ocurrido, informa EFE. "De hecho, vengo a esto, tengo una pregunta de ERC, así que no sé cómo me escondo", alegó.

Venezuela, asunto nacional

Tanto Ábalos como el PSOE se vienen quejando de que la derecha "prefiere hablar de Venezuela, de otro país, antes que hablar de nuestro propio país". Y por eso "no tiene sentido" llevar al Parlamento Europeo una cuestión que es de ámbito nacional. Y es que este martes la Eurocámara acogió un debate sobre el 'Delcygate' en el que intervino el exministro de Exteriores y hoy jefe de la diplomacia europea. Josep Borrell mandó a los parlamentarios de PP, Ciudadanos y Vox que "estudien más", porque el control del régimen de sanciones de la UE corresponde a cada Estado miembro, y no a las instituciones comunitarias.

Borrell pide a los eurodiputados conservadores que "estudien más" porque el régimen de sanciones de la UE no puede ser controlado por la Comisión

"Ustedes son eurodiputados, ustedes deben de saber eso, ¿no? ¿Les sorprende? Pues tendrán ustedes que estudiar un poco más porque no les debería sorprender", señaló Borrell, visiblemente irritado.

En la Moncloa y en el entorno del ministro insisten en que no hay ningún miedo a la sesión áspera que se prevé para este miércoles. "Ninguna preocupación", sostienen desde Transportes. La crisis ya se considera zanjada, pero las revelaciones no han cesado y dejan aún más en apuros la posición de Ábalos, un peso pesado del Ejecutivo que previsiblemente se verá este miércoles acorralado por la oposición en un caso que incluso en su departamento reconocen que no se gestionó bien desde un principio y que le puede producir un desgaste irreversible.

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