LA ESTRATEGIA POLÍTICA PARA UNA NUEVA ERA

La gestora de Cs reclama el centro, pactos a izquierda y derecha pero rechaza ser bisagra

La propuesta de la dirección interina es clara: seguir constituyendo "un proyecto alternativo de gobierno para toda España" y poner a los ciudadanos "por delante de las siglas" a la hora de pactar

Foto: Reunión de la gestora de Ciudadanos con la dirección parlamentaria en el Congreso. (EFE)
Reunión de la gestora de Ciudadanos con la dirección parlamentaria en el Congreso. (EFE)

Ciudadanos empieza su camino sin retorno hacia una nueva etapa. El próximo 25 de enero celebrará un Consejo General —máximo órgano entre congresos— en el que todos sus miembros debatirán los borradores de las ponencias de estrategia política y estatutos elaborados por la gestora, la dirección interina que tras la dimisión de Albert Rivera pilota el partido. Desde este sábado los consejeros deben trabajar en las enmiendas que, después, pasarán también a la afiliación hasta llegar a la asamblea general de marzo. La propuesta de la gestora —a la que ha accedido este diario y que está encima de la mesa— reivindica el espacio de centro liberal progresista bautizado en el congreso interno de 2017.

Las 16 páginas de la ponencia defienden que la opción política de Ciudadanos es "más necesaria que nunca" entre una polarización creciente, el auge de populismos de izquierda y derecha (en referencia clara a Unidas Podemos y Vox), y un Gobierno de España "que se ha sumado con gusto al nacionalismo y populismo para alcanzar el poder". Insisten los ponentes de la gestora naranja en que "para combatir estos movimientos de ambos lados del espectro político" debe resistir "una opción constitucional, aglutinadora, centrada, moderada y sensata".

En cuanto a las líneas de actuación, la dirección interina insiste en que a pesar del fuerte retroceso del 10 de noviembre —la debacle electoral que dejó al partido en apenas 10 diputados— Ciudadanos "debe seguir desarrollando un papel central" en la política española, "aglutinando a todos los ciudadanos que buscan posiciones sensatas y moderadas". Para ello, continúa llegando a un asunto nuclear, "debemos buscar acuerdos constitucionalistas, tendiendo puentes siempre en beneficio de la ciudadanía".

La gestora considera que la acción política debe continuar basándose en "la consideración del ciudadano como auténtico sujeto de la política", dejando claro que "el presente y el futuro de los españoles nos interesa por encima de las siglas". Por eso, explica la ponencia: "Debemos ser capaces de llegar a acuerdos con aquellos partidos que respeten nuestros valores constitucionales".

A esa voluntad de acuerdo se refiere el texto en distintas ocasiones, apostando por que la hoja de ruta sea a partir de marzo —si sale adelante la esencia de esta ponencia— la de buscar acuerdos a izquierda y derecha, siempre que se respeten los valores constitucionales, y teniendo como única línea roja a los nacionalismos (partidos de sobra conocidos) y populismos, señalando también a Vox. Partido del que, sin embargo, dependen varios de los gobiernos autonómicos formados.

En todo caso, como vino haciendo en la última campaña electoral al levantar el veto al PSOE, el partido naranja no considera al PP como único socio preferente (como sí lo decidió la ejecutiva nacional tras las elecciones autonómicas y municipales), sino que pone por delante a la ciudadanía y los intereses generales, respetando los valores de igualdad entre españoles, para cerrar acuerdos.


Nada de bisagra: "Alternativa de gobierno"

Frente a la insistencia del PP por el proyecto 'España Suma' que, de facto, supondría una fusión con Ciudadanos, la ponencia estratégica despeja por enésima vez cualquier duda la respecto: el partido apostará más que nunca por luchar por su formación y se reafirma en que existe un espacio de centro liberal que las siglas naranjas seguirán ocupando. Se abren a acuerdos con los partidos que respeten esos valores esenciales y, sobre todo, no renuncian a seguir constituyendo "un proyecto alternativo de gobierno para toda España", según recoge la ponencia que, en ningún caso, se refiere a la posibilidad de asumir un rol de bisagra como tal.

Ciudadanos apostará por "tender puentes", pero entiende que su vocación como partido no debe ser la de respaldar a un partido mayoritario allí donde haya una posible suma: "Aspiramos a ser un partido que ofrezca alternativas novedosas para hacer frente a los problemas de las viejas recetas del bipartidismo", dice el documento, dejando claro que sus rivales continúan siendo PP y PSOE. No es la única referencia: "La alternativa liberal no solo es deseable, constructiva o mejor que la que plantea el populismo, sino que además, es necesaria y urgente", zanja el manifiesto.

Inés Arrimadas junto a Edmundo Bal. (EFE)
Inés Arrimadas junto a Edmundo Bal. (EFE)


La importancia de los gobiernos actuales

La ponencia desvela también que gran parte de la estrategia de la formación estará centrada en las instituciones en las que gobierna tras las elecciones andaluzas y el resto de autonómicas y municipales. Conscientes de su mermada presencia en el Congreso —hasta ahora foco de atención de todas las acciones del partido— la gestora propone que la acción política venga marcada por el trabajo en los gobiernos de coalición a los que pertenecen, en los que "ya estamos demostrando que se pueden gestionar eficazmente los recursos públicos sin necesidad de malgastar o subir impuestos", y que serán "un reflejo de nuestros valores y nuestro ideario", zanjan.

Esta es también una de las reivindicaciones de la mayor parte de territorios, más allá del peso orgánico que también se verá incrementado en los nuevos estatutos. Los dirigentes de los gobiernos autonómicos y municipales son conscientes de que su baza de exposición son ahora las comunidades y no las Cortes. De hecho, unas de las críticas internas más fuertes a Rivera es el alejamiento que demostró con los territorios y la afiliación en su última etapa.

Los vicepresidentes de Andalucía y Madrid, Juan Marín e Ignacio Aguado. (EFE)
Los vicepresidentes de Andalucía y Madrid, Juan Marín e Ignacio Aguado. (EFE)

La hoja de ruta señala como una prioridad "avanzar en el fortalecimiento de nuestra estructura territorial" para que el partido tenga por fin presencia física en todos los municipios de España. No solo eso: también a nivel institucional la ponencia insiste en que Ciudadanos "debe ser capaz de entrar en nuevos gobiernos (sin especificar si en esta legislatura o en la próxima) y ampliar su presencia en los parlamentos". Reconoce que el primer reto se presentará en las elecciones vascas y gallegas de este año, territorios en los que el partido no obtuvo representación en 2016.

A este objetivo se suma el de Cataluña, donde previsiblemente habrá elecciones no dentro de mucho y que será, con toda seguridad, el siguiente desafío más importante para la formación. Así lo entiende la gestora, sabiendo que los próximos comicios se afrontarán "con un liderazgo nuevo" (el de Lorena Roldán), reconociendo que "tenemos el enorme reto de seguir siendo la voz del constitucionalismo y la libertad" en esa comunidad autónoma, frente el independentismo, la recuperación del PSC y el auge de Vox.

España

El redactor recomienda

Escribe un comentario... Respondiendo al comentario #1
49 comentarios
Por FechaMejor Valorados
Mostrar más comentarios