PACTO CON GEROA BAI, PODEMOS E I-E

El PSN cierra el acuerdo de gobierno con los nacionalistas para la investidura de Chivite

Una vez alcanzado un pacto programático a cuatro, los socialistas quedan ahora en manos de EH Bildu, que deberá abstenerse para facilitar la llegada de Chivite a la Presidencia de Navarra

Foto: Chivite (derecha) se dispone a informar del acuerdo tras finalizar la reunión este viernes en el Parlamento junto a De Simón (izq), Barkos y Santos. (EFE)
Chivite (derecha) se dispone a informar del acuerdo tras finalizar la reunión este viernes en el Parlamento junto a De Simón (izq), Barkos y Santos. (EFE)

El PSN ha cerrado ya un preacuerdo programático con Geroa Bai, Podemos e Izquierda-Ezkerra (I-E) para liderar el próximo Gobierno de Navarra, de modo que los socialistas quedan ahora en manos de EH Bildu de cara a lograr la investidura de María Chivite, que necesita de al menos la abstención de los 'abertzales' para llegar a la Presidencia de la comunidad foral. La minoría en la que se encuentran los cuatro partidos, con 23 de 50 parlamentarios, hace que el futuro gobierno liderado por el PSN dependa de los siete escaños de la antigua Batasuna.

El acuerdo de gobierno se ha cerrado esta mañana después de que las delegaciones de los cuatro partidos hayan llegado a un entendimiento en el tema del autogobierno y en las normas de funcionamiento que deben regir en los cuatro partidos a 'posteriori' una vez se conforme el Gobierno. Eran las dos cuestiones que quedaban pendientes después de que ayer los cuatro grupos hubieran "consensuado y acordado" el contenido del "conjunto" de las siete mesas sectoriales que desde el pasado lunes llevaban trabajando para llegar a acuerdos de contenido: educación, cultura y deporte; igualdad, Navarra social y juventud; salud; política lingüística; empleo, programa económico y fiscal; regeneración, memoria democrática y función pública, y administración local, medio ambiente, sostenibilidad y energía verde.

El acuerdo se ha acelerado ya que la pretensión de las cuatro fuerzas era cerrar el pacto programático antes de que mañana se inicien los Sanfermines

Las delegaciones de las cuatro fuerzas se han reunido en el Parlamento de Navarra a las 10.00 horas para cerrar el preacuerdo, algo que ha llegado después de dos horas largas de encuentro. Ahora, el preacuerdo programático alcanzado deberá ser ratificado por los órganos de decisión de los diferentes partidos. El pacto se ha acelerado ya que la pretensión de las cuatro fuerzas era cerrarlo antes de que mañana se inicien los Sanfermines, que provocará un parón de la actividad del Parlamento hasta la finalización de las fiestas el domingo día 14.

El PSN cierra el acuerdo de gobierno con los nacionalistas para la investidura de Chivite

Una vez concluyan las fiestas, los grupos retomarán las negociaciones de cara a la estructura y conformación del Gobierno, en el que Geroa Bai quiere estar presente con algunas consejerías en su poder. Frente al Ejecutivo en coalición que reclama la formación que lidera el PNV en Navarra, el PSN es partidario en principio de gobernar en solitario o con la presencia de consejeros independientes. Una vez se establezca la fórmula de Gobierno, los socialistas deberán además someter el acuerdo al aval de los militantes, que tendrán que ratificar su contenido en una consulta, algo que, a priori, se da por hecho. No obstante, todo está a expensas de la decisión que adopte EH Bildu, que tiene en sus manos investir o no a Chivite presidenta. En este escenario, los socialistas se mantienen en que no negociarán ni llegarán a ningún entendimiento con la antigua Batasuna, que, no obstante, viene advirtiendo al PSN de que tendrá que "hablar con ellos" si quiere llegar a la Presidencia de la Comunidad Foral y, con posterioridad, liderar un Ejecutivo estable durante la legislatura dada su minoría.

Poco ha tardado Bildu en presionar al PSN tras el preacuerdo: sus votos son "imprescindibles" para "formar gobierno y para mantener una estabilidad"

De hecho, poco ha tardado la antigua Batasuna en presionar al PSN. Al poco tiempo de anunciarse el preacuerdo, la coalición 'abertzale' ha advertido a los socialistas a través de un comunicado de que sus votos son "imprescindibles" tanto para "formar gobierno como para mantener una estabilidad", toda vez que los cuatro partidos que sustentarían el Ejecutivo "no tienen mayoría". En su primer pronunciamiento público tras el pacto, EH Bildu ha alertado al PSN de que "un hipotético gobierno que se define a sí mismo como progresista no se puede basar en la exclusión política de una parte de la sociedad, sino en un modelo democrático de convivencia". No obstante, Chivite ha replicado insistiendo en que "no vamos a negociar nada" con la coalición 'abertzale', que "verá qué quiere hacer en base al programa ya acordado a cuatro".

Mientras tanto, hasta que los acontecimientos se precipiten, Chivite ha puesto en valor que el preacuerdo alcanzado es "ambicioso, centrado en las personas, de claro marcado progresista", y en el que hay "grandes avances sociales" y se "afrontan los retos económicos" que tiene la Comunidad Foral, además de "hacer especial hincapié en la convivencia". Igualmente, la secretaria general de los socialistas navarros ha resaltado que el acuerdo programático "profundiza en el autogobierno desde la lealtad institucional y el respeto a la Constitución". "Queremos avanzar claramente en el autogobierno", ha aseverado en una comparecencia ante los medios de comunicación junto a la líder de Geroa Bai y presidenta de Navarra en funciones, Uxue Barkos, y los responsables de Podemos (Eduardo Santos) e I-E (Marisa de Simón) para anunciar el acuerdo alcanzado.

En el pacto alcanzado se han recogido los acuerdos en los desacuerdos. El programa de gobierno consensuado no implica que se hayan llegado a entendimientos en todos los temas porque hay algunas cuestiones en las que existen diferencias de base, caso de la política lingüística o la apuesta por el Tren de Alta Velocidad, que divide a los socios. Los desacuerdos se darán a conocer a media tarde de hoy, cuando está previsto que se haga público el acuerdo programático alcanzado.

La sesión de investidura no será inminente con la actividad parlamentaria paralizada hasta el final de los Sanfermines y a la espera de que los partidos ratifiquen el acuerdo

A la espera de que Bildu deshoje la margarita y decida qué van a hacer sus siete parlamentarios, el acuerdo programático alcanzado este viernes abre la puerta a la investidura de Chivite. Sin embargo, la sesión para abordar el asalto de la secretaria general del PSN a la Presidencia de Navarra no será inminente con la actividad parlamentaria paralizada hasta la finalización de los Sanfermines y con la ratificación del pacto por los órganos de decisión de los cuatro partidos pendiente. Tras las fiestas y, una vez avalado el acuerdo programatico por las partes, el presidente del Parlamento de Navarra, Unai Hualde (Geroa Bai), convocará una nueva ronda de consultas con los grupos, el paso previo a la convocatoria del pleno de investidura. Es previsible que la sesión tenga lugar a finales de mes, una vez que Pedro Sánchez se haya sometido a la investidura en el Congreso de los Diputados, donde aún no cuenta con los apoyos necesarios para mantenerse en La Moncloa.

Tanto el PSN como Ferraz tienen claro que la sesión de investidura de Chivite debe producirse con posterioridad a la del presidente del Gobierno en funciones, que comenzará el próximo 22 de julio. Sánchez todavía debe recabar los respaldos suficientes ante la falta de apoyos a día de hoy y, aunque el acuerdo en Navarra con los nacionalistas es un hecho a expensas del apoyo por acción u omisión de EH Bildu, el PSOE entiende que la visualización del respaldo de los 'abertzales' puede perjudicar la elección de Sánchez.

El PP, a quien Sánchez volverá a pedir su abstención en el encuentro que mantendrá la próxima semana con Pablo Casado, y Unión del Pueblo Navarro (UPN), cuyos dos escaños pueden ser claves en una de las posibles aritméticas que facilitaría la investidura del líder del PSOE, ya han advertido de que cualquier posible entendimiento pasa por no apoyarse en EH Bildu para gobernar en la Comunidad Foral. A este respecto, Javier Esparza, el líder de Navarra Suma, que ganó las elecciones autonómicas del 26 de mayo con 20 de los 50 parlamentarios –el PSN obtuvo once, Geroa Bai nueve, EH Bildu siete, Podemos dos e Izquierda-Ezquerra uno– ha vuelto a ofrecer a Sánchez el apoyo de los dos representantes en la Cámara Baja de la coalición que integra a regionalistas, populares y a Ciudadanos a cambio de que facilite su nombramiento como presidente de la Comunidad Foral. La prioridad es el Gobierno de España y, a la espera de los movimientos que se puedan producir en los próximos días, cualquier escenario está abierto.

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