DURO RIFIRRAFE EN EL CONGRESO

Sánchez amenaza con romper con Casado por no retirar su acusación de "golpista"

Casado se lanza a la yugular del presidente y dice que es "partícipe del golpe de Estado que se perpetra en España". El líder socialista dice que esa crítica es "inaceptable" y le exige que rectifique

Foto: El presidente del Gobierno y el líder del PP, Pedro Sánchez y Pablo Casado, este 24 de octubre durante el pleno del Congreso. (EFE)
El presidente del Gobierno y el líder del PP, Pedro Sánchez y Pablo Casado, este 24 de octubre durante el pleno del Congreso. (EFE)

Pablo Casado planteó su primera intervención en un debate parlamentario sobre política exterior (información sobre el Consejo Europeo) como una auténtica enmienda a la totalidad de la labor del jefe del Ejecutivo, Pedro Sánchez. Al presidente del Partido Popular le dio tiempo en menos de media hora a plantear casi todas sus críticas al actual inquilino del palacio de la Moncloa y elevó especialmente el tono y los adjetivos para referirse al desafío independentista en Cataluña hasta acusar al dirigente socialista de haberse convertido en "partícipe y responsable del golpe de Estado que se produce en España", obviando que el PSOE apoyó hace un año la aplicación del 155 cuando estaba al frente del país Mariano Rajoy. Acusación que el presidente, en su réplica, le pidió retirar por "inaceptable" y le calificó de "absoluto irresponsable". Pero Casado no lo hizo y eso soliviantó más aún al mandatario socialista, que le advirtió de que rompería relaciones con el PP en caso de que no se retractara. Entonces el líder de los conservadores hizo un amago de rectificación al señalar que Sánchez es el "responsable" del "golpe al Estado" como máximo dirigente del país. Matización que no sirvió al presidente, aunque está por ver qué consecuencias prácticas tiene esa ruptura.

El nuevo jefe de la oposición se estrenó en la tribuna del Congreso como tal —y en un formato extendido, no el de la sesión de control— y aprovechó para cargar contra Sánchez por todas las cuestiones que este, a su juicio, intenta eludir en la Cámara, desde sus ministros y ministras reprobadas, el efecto llamada en el problema de la inmigración, la situación de Gibraltar después del Brexit o la comisión de violaciones de los derechos humanos en Venezuela.

Casado aprovechó el asunto formal del debate, el intento de acuerdo del Brexit abordado en el último Consejo Europeo, para reprochar a Sánchez, que acuda al Congreso para poner como ejemplo lo ocurrido en el Reino Unido para decir que la "segregación no es posible" cuando "está sentado en el banco azul gracias a los votos de los independentistas".

El presidente del PP, sin leer un papel en ningún momento, le soltó directamente: "¿No se da cuenta de que es partícipe y responsable del golpe de Estado que se está perpetrando en España?". Se refería a las presuntas presiones del Ejecutivo sobre los fiscales y los jueces para favorecer a los dirigentes independentistas presos o a los supuestos planes del Ejecutivo para indultarlos cuando sean condenados. Dos aspectos en los que el Gobierno ha reiterado que no cederá en modo alguno.

¿No se da cuenta de que es partícipe y responsable del golpe de Estado que se está perpetrando en España?


En su torrente de acusaciones, Casado dijo que Sánchez deja "tirados" a los jueces en Cataluña y que olvida que en España "hay una Constitución y hay que defenderla" porque la "soberanía nacional reside en el pueblo español en su conjunto". Del Gobierno dijo que "se cae a trozos" y que su presidente es capaz, como ya hizo José Luis Rodríguez Zapatero, de meter a España en otra crisis y volver a la recesión a base de gasto con tal de seguir en La Moncloa.

El sucesor de Mariano Rajoy explicó que él no fue a Bruselas a hablar mal de España como sostiene Sánchez, sino a explicar que le preocupa "la deriva presupuestaria, política y territorial que hay en España" con el Ejecutivo socialista, enfatizó.

Sánchez amenaza con romper con Casado por no retirar su acusación de "golpista"

La vuelta a la "moderación"

Sánchez replicó también en tono durísimo a Casado... y a Albert Rivera, los dos "mellizos" de la derecha española. El presidente subrayó que algunas críticas no son "aceptables", y la acusación de que él ha sido partícipe del "golpe de Estado" en Cataluña "no lo es". "Vamos a tener diferencias sustanciales y vamos a reprocharnos mutuamente muchas cosas. Entra dentro del juego y es asumible, pero no me puede reprochar de ser un supuesto golpista ni de ser un supuesto colaborador del golpismo. Por eso le pido que retire esa frase que lo que hace es llenar de ignominia a su grupo parlamentario", mantuvo. Minutos antes la portavoz socialista, Adriana Lastra, había demandado igualmente que se retractara de esa afirmación. El líder del PP no lo hizo. No solo eso. Dijo no aceptar "ni una sola lección" de moderación, democracia y Constitución cuando el jefe del Ejecutivo "se rodea" de "batasunos, independentistas y de la extrema izquierda"

"¿Mantiene sí o no esas palabras? ¡Si las mantiene, usted y yo no tenemos nada más de qué hablar!", insiste Sánchez. Calvo dice que Casado "se retrata"

Sánchez en absoluto se quedó satisfecho y volvió a la carga en su siguiente turno de intervención: "¿Mantiene sí o no esas palabras? ¡Si las mantiene, usted y yo no tenemos nada más de qué hablar!", advirtió con total crudeza. "¿Mantiene que soy partícipe o responsable del golpe de Estado? Puede hacer oposición, criticar al Gobierno de España, claro que sí, pero no insulte, no difame, no calumnie, y haga oposición".

Casado replicó a Sánchez, pero ya en la sesión de control, desde el escaño, que siguió a continuación. "No se ponga tan digno con nosotros", le reprochó. El líder del PP explicó que por todos los "detalles" que le había dado sobre lo que está sucediendo en Cataluña el Gobierno es "responsable" de ese "golpe al Estado". Se corrigió y ya no dijo "golpe de Estado". "Póngase igual de digno con [Quim] Torra", le espetó.

Sánchez amenaza con romper con Casado por no retirar su acusación de "golpista"

"Los españoles se lo dirán en las urnas"

"¿Retira o no retira la acusación que le he hecho?", respondió el presidente desde su escaño. "Dígalo, señor Casado, diga 'me he equivocado, que se retire esa frase'. No pasa nada. Le pido moderación", insistió, retomando su demanda a los conservadores de que abandonen "la crispación" y la "radicalidad".

Casado se matiza: el Ejecutivo es "responsable de no hacer nada con lo que está pasando en Cataluña", que "está siendo un golpe al Estado"

Sánchez, por tanto, para nada sentía que el líder del PP hubiera rectificado y, ya en los pasillos del Congreso, al abandonar el hemiciclo, repetía que la acusación era "inaceptable". Su número dos, Carmen Calvo, señalaba que Casado "se retrata" con esas declaraciones. "Aquí vivimos un golpe de Estado, con Tejero. Los españoles se lo recordarán en las urnas".

Sánchez amenaza con romper con Casado por no retirar su acusación de "golpista"

El jefe de los conservadores también fue abordado por los periodistas tras las preguntas al presidente. Siguiendo el mismo hilo de la sesión de control, remarcó que el Ejecutivo es "responsable de no hacer nada con lo que está pasando en Cataluña", que "está siendo un golpe al Estado". "Lo he dicho ya tres veces. Cuando no sales bien de un debate e intentas victimizarte, creo que al final acabas perdiendo el debate dos veces", remachó.

¿Qué efectos prácticos tendrá la ruptura? Puede que limitados. "Es una forma de decir 'hasta aquí hemos llegado", de manifestar el hartazgo

¿Qué significa ese amago de ruptura del presidente? En La Moncloa recomendaban esperar a ver cómo evolucionan las cosas en los siguientes días y los pasos que vaya dando el líder del PP. "Es una manera de decir 'hasta aquí hemos llegado'. De destrucción de los puentes, de las vías de diálogo. Es una forma de expresar que el PP ha superado todas las fronteras de lo admisible en su labor de oposición, acusando al Gobierno de algo muy grave", indicaban en su equipo más cercano. Sánchez manifestaba así su hartazgo, pero los efectos prácticos, más allá de la áspera bronca parlamentaria, pueden ser bastante limitados, porque en el fondo Ejecutivo y PSOE comparten pocas (por no decir ninguna) complicidades, ni hay una relación fluida, ni son socios. La estrategia con Cataluña ya no es común, a diferencia de lo que ocurría con Rajoy en los meses en los que arreciaba la crisis constitucional más grave que ha atravesado el Estado.

Sánchez amenaza con romper con Casado por no retirar su acusación de "golpista"

Casado y Rivera, "políticos sin escrúpulos" por usar el "dolor" de Venezuela

Pedro Sánchez, durante su comparecencia extraordinaria, cargó contra la posición del nuevo PP respecto al conflicto soberanista, no sin antes recordar cómo José María Aznar, con quien tanto "anda" Pablo Casado desde que ganó el último congreso de su partido, ganó las elecciones de 2000 "hablando catalán en la intimidad". Tras la "irresponsable" oposición que Mariano Rajoy lideró en la oposición a Zapatero, ahora debería hacer una "reflexión". Si Casado plantea de nuevo el 155 es porque "no tiene ningún discurso ni una solución para Cataluña". "No deja de llamar la atención que dijera que la primera decisión que tomara sería un 155 duro, como si hubiera un 155 blando o 'mediosoft'". La intervención de Cataluña es una medida que ha de tomarse con "extraordinaria responsabilidad".

"Ha dicho que aplicaría el 155 hasta sin el apoyo de otros grupos. Fíjese lo que le digo: usted es un absoluto irresponsable", lanzó, con absoluta contundencia. "Ese camino de oposición no sé adónde le llevará, pero todo lo que está diciendo de política territorial no le beneficia al PP, le beneficia a Ciudadanos y a Vox".

A continuación englobó a los de Albert Rivera, dirigente al que se le ha "atragantado" la moción de censura, en el conjunto de los ataques. Ambos son "políticos sin escrúpulos". Acusó a ambos dirigentes de utilizar "para consumo doméstico" el "dolor del pueblo venezolano". Sánchez recordó que, ya cuando estaba en la oposición, no reconoció las últimas elecciones presidenciales en el país bolivariano, o que su Ejecutivo haya mantenido reuniones con la oposición en el país.

El Gobierno, insistió, apoya las sanciones a Venezuela, pero también cree necesario facilitar el diálogo para resolver la crisis. "¿Pero qué más les da? Están en capitalizar el sufrimiento del pueblo venezolano para rechochar al Grupo Socialista el apoyo de Unidos Podemos [...]. Eso es no tener vergüenza", remachó.

 

Rivera contraatacó en su segunda respuesta. Cuando acabe el mandato del socialista "saldrá su cara" cuando haya que definir la expresión "sin escrúpulos". Porque una persona de ese jaez es quien afirmó que nunca sería presidente con el apoyo de los que "han dado un golpe en Cataluña" o quien negocia "prebendas e indultos en la cárcel" con ellos. 

Sánchez, como en otras ocasiones, recriminó tanto a PP como a Cs su cercanía a formaciones de extrema derecha —con quienes los populares hacen "manitas ideológicas"—, como la española Vox. "Tenemos mellizos en la derecha española y resulta que les ha salido un trillizo", atizó el presidente, culpando a conservadores y naranjas de "alimentar de manera irresponsable el discurso de la ultraderecha".

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