apartada de la comisión constitucional

Iglesias cesa a Bescansa para intentar atajar las disensiones internas sobre Cataluña

La diputada ha sido una de las primeras voces del partido en cuestionar el posicionamiento de la formación durante las últimas semanas y alertar sobre sus consecuencias electorales

Foto: La diputada de Podemos Carolina Bescansa, al inicio este martes del pleno del Congreso de los Diputados. (EFE)
La diputada de Podemos Carolina Bescansa, al inicio este martes del pleno del Congreso de los Diputados. (EFE)

Las diferencias internas en Unidos Podemos respecto a la estrategia que está siguiendo la dirección del grupo confederal en la crisis catalana comienzan a intentar atajarse en forma de ceses. La diputada Carolina Bescansa, una de las primeras voces del partido en cuestionar el posicionamiento de la formación durante las últimas semanas y alertar sobre sus consecuencias electorales, ha sido sustituida en la comisión Constitucional por la portavoz parlamentaria Irene Montero. Esta última justificaba la decisión porque “se va a empezar a debatir una reforma de la Constitución” y “los miembros de la dirección [a la que Bescansa dejó de pertenecer tras desmarcarse de errejonistas y pablistas en Vistalegre II] debían estar ahí".

Carolina Bescansa había puesto en entredicho tanto el posicionamiento del partido como el argumentario y las propuestas para resolver el conflicto catalán, centradas en el diálogo para acordar un referéndum pactado. En un artículo de opinión publicado en 'eldiario.es', la diputada criticaba que se estuviese asumiendo el marco discursivo impuesto por las formaciones independentistas, una “manipulación” de partida que, concluía, “cierra el camino a cualquier solución a la crisis catalana, pero también a la posibilidad de poner en pie el cambio político, económico y cultural que la gente activó en las calles y plazas de todo el país —incluida la plaza Catalunya— el 15M de 2011”.

La propia diputada ha asociado su destitución a las discrepancias sobre cómo abordar desde Podemos la crisis catalana mencionadas en dicho artículo. A través de un tuit en el que enlazaba estas opiniones, aseguraba que “aunque desde hoy ya no estoy en la comisión Constitucional, seguiré buscando salidas a los graves problemas de España”. Un mensaje que no ha sido bien recibido en el entorno de Pablo Iglesias por su tono, además de insinuar que el motivo de su cese no coincide con las explicaciones dadas.

Para Bescansa, “la única herramienta con la que empezar a resolver la crisis política catalana es una convocatoria electoral”. La diputada se sitúa así al margen de la línea oficial, que si bien apoya la celebración de elecciones si con ello se evita una declaración unilateral de independencia (DUI), prioriza la mediación para abrir un diálogo entre Gobierno y Generalitat de cara a pactar un referéndum. En esta línea caminaba la Declaración de Zaragoza, en la que participaron PNV, ERC y PDeCAT, que tanto Bescansa como otras voces críticas pusieron en duda.

Su postura con respecto a la reforma constitucional tiene un carácter más posibilista que rupturista, centrado en la apertura de procesos constituyentes, por lo que su cese en la comisión también responde a dichos posicionamientos. La bandera de la plurinacionalidad, por tanto, sería secundaria frente a otras cuestiones sociales, la independencia de la Justicia, la transición energética o el cambio del modelo productivo.

Desde Izquierda Unida, el coordinador federal, Alberto Garzón, también ha comenzado a desmarcarse públicamente de la línea oficial que ha impreso la dirección del grupo confederal. En una reciente entrevista con este diario, el líder de IU advertía: “Hay gente que cuando hablamos de Estado plurinacional no entiende que el rebrote nacionalista catalán empuja al español y viceversa. Se alimentan mutuamente y eso lleva a que las cuestiones sociales se aparquen”.

Para Garzón, el discurso que debe trasladarse a la población es que “queremos trabajo y no banderas”, aunque entiende que el actual contexto de polarización no es el mejor marco para decirlo. El independentismo no debe asociarse con la izquierda, máxime el catalán, porque según Garzón, introduce una sospecha, “la de cómo la parte más rica de un país es la que quiere emanciparse”. En esta línea argumenta que “los análisis sociológicos de Barcelona demuestran que los barrios con menor renta, así como las clases altas, no son independentistas, pero sí las medias” y advierte sobre la posibilidad de que las clases populares voten a formaciones unionistas.

El diputado de Unidos Podemos Alberto Garzón. (EFE)
El diputado de Unidos Podemos Alberto Garzón. (EFE)

Tanto en la tercera vía que trató de encabezar sin éxito Bescansa durante la última asamblea del partido, como en IU, comienza a cundir la idea de que lo que se gana en Cataluña con el actual discurso de Unidos Podemos se pierde en el resto de España. La alarma por el descenso electoral de la formación que reflejan diferentes sondeos, en varios de ellos situando a Unidos Podemos como cuarta fuerza por detrás de Ciudadanos, se ha trasladado también a los territorios no periféricos, que desconfían que el discurso del partido con respecto a Cataluña no les acabe pasando factura.

El mensaje de la dirección es que acabará calando en el medio plazo la defensa de la celebración de un referéndum, como en Reino Unido o Canadá, al ser la única salida posible frente al “recorte de derechos y de democracia”. Se admiten las dificultades del actual momento político, pero destacando que los sondeos solo reflejarían cierta “desmovilización”, momentánea, y que la pérdida de votos no se traduce en una transferencia hacia otros partidos.

España

El redactor recomienda

Escribe un comentario... Respondiendo al comentario #1
100 comentarios
Por FechaMejor Valorados
Mostrar más comentarios