implicado también en el caso nummaria

El testaferro de Granados y Marjaliza canta: admite ahora que solo es un hombre de paja

El costarricense que usaron los cerebros de Púnica para ocultar parte de su fortuna en Suiza reconoce que solo prestó su nombre y revela la implicación de una empresa que no había sido detectada

Foto: Fotografía de archivo de Francisco Granados y David Marjaliza.
Fotografía de archivo de Francisco Granados y David Marjaliza.

La investigación sobre Púnica sigue acumulando indicios contra los máximos responsables de la trama. El ciudadano costarricense que controlaba una de las sociedades que usaron Francisco Granados y David Marjaliza para ocultar en Suiza parte de su fortuna ha admitido ante las autoridades de su país que solo es un hombre de paja. Se trata de Bernal Zamora Arce, un cartero de profesión de 48 años que figuraba como director y apoderado de la mercantil Sheraton Trading, situada por la Guardia Civil en el epicentro de la red de blanqueo de capitales que presuntamente tejieron los cerebros de la red corrupta para mover casi 14 millones de euros.

La confesión forma parte de los documentos que ha remitido la Justicia de Costa Rica al instructor del caso, el juez de la Audiencia Nacional Eloy Velasco, con información sobre los vínculos que mantuvo Púnica con ese país, a la que ha tenido acceso El Confidencial. Durante el interrogatorio al que fue sometido por parte de la Fiscalía Adjunta de Probidad, Transparencia y Anticorrupción de Costa Rica, Zamora Arce reconoció que se encargó personalmente de abrir Sheraton Trading, aunque matizó que, después de ese trámite, su única relación con la empresa consistió en comprobar todos los años que estaba al corriente de sus obligaciones tributarias.

El testaferro también reveló la implicación en la red de una empresa que hasta ahora había pasado desapercibida para la investigación y que podría aportar pistas sobre entramados de blanqueo vinculados a otros casos de corrupción. Según Zamora Arce, “dicha sociedad [Sheraton Trading] fue creada para asuntos administrativos, en coordinación con la señora Sonia Álvarez (localizable al número telefónico 471-88XXXXXX), quien tiene una empresa ubicada en Suiza, de nombre GODIE Service, dedicada a la venta de servicios administrativos y en brindar asesoría financiera a otras empresas, trabajan directamente con diversos representantes legales y entidades bancarias importantes en ese país”.

En efecto, el registro mercantil del cantón de Ginebra recoge la existencia de una sociedad denominada Godie Service, que tendría como presidenta y única propietaria a una empresaria llamada Sonia Álvarez Vázquez, presuntamente, la misma a la que se refiere Zamora Arce. La compañía se encuentra oficialmente activa. Sin embargo, está domiciliada en un edificio de viviendas, carece de página web y tampoco dispone de oficina comercial. Este diario se ha puesto en contacto con el teléfono facilitado por el testaferro costarricense, pero no ha obtenido ninguna respuesta.

Zamora Arce insistió en que “su función en Costa Rica con respecto a la sociedad Sheraton Trading fue únicamente crearla a solicitud de Sonia Álvarez”, admitiendo su función meramente instrumental. “Posteriormente se confeccionó un poder de esa sociedad delegándolo a una persona en Suiza y lo remitió a ese país directamente a Sonia Álvarez”. También aseguró “no haber recibido ni recibir dinero actualmente de ninguna persona a excepción de Sonia Álvarez, quien le realiza el pago correspondiente por la relación comercial que sostiene por medio de la empresa Godie Service”.

Según recoge la comisión rogatoria, la Fiscalía de Costa Rica también preguntó al testaferro por su relación con BNP, el banco en el que Granados y Marjaliza ocultaron las cuentas que controlaban a través de Sheraton Trading. Zamora Arce aseguró que “debe existir un contrato entre la representada de Sonia Álvarez, Godie Service, con la persona o la sociedad que compró Sheraton, por medio de BNP, y dicho documento se debió firmar en Suiza”, pero explicó que no disponía de más detalles y negó conocer a los presuntos cabecillas de Púnica. Asimismo, rechazó haber sido el responsable de los movimientos de dinero que se efectuaron a través de Sheraton Trading.

La declaración de Zamora Arce puede servir para profundizar también en el conocimiento del caso Nummaria, la macrotrama de evasión fiscal urdida por un despacho de abogados de Madrid que fue desarticulada el pasado abril y que investiga en estos momentos el Juzgado Central de Instrucción número 2 de la Audiencia Nacional. Como informó El Confidencial, entre los clientes de Nummaria se encontraban los protagonistas de la serie 'Cúentame cómo pasó', Imanol Arias y Ana Duato, el cantante Joaquín Sabina, los herederos del tenor Alfredo Kraus y la escritora Carmen Posadas.

La investigación ha acreditado que los responsables del bufete utilizaron sociedades británicas instrumentales para imputarles fraudulentamente los beneficios que sus clientes obtenían en territorio nacional y de ese modo conseguir que pagaran menos impuestos de los que legalmente les correspondían. Para dificultar el descubrimiento del fraude, las sociedades británicas estaban controladas a su vez por empresas fantasma de Costa Rica gestionadas por testaferros. Según la Fiscalía Anticorrupción, uno de los hombres de paja más utilizados por el despacho Nummaria fue precisamente Zamora Arce. Su declaración involucra ahora en sus actividades a una empresa suiza, Godie Service, que tampoco había sido detectada en el marco de este otro caso.

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