ha sido el jefe con cuatro fiscales generales

El fiscal Salinas se despide tras 13 años persiguiendo corruptos

Varios nombres suenan ya como sustituto de quien ha estado al frente del departamento que impulsó los casos Malaya, Gürtel, Nóos o Pujol, que se jubila en octubre

Foto: Antonio Salinas, durante la rueda de prensa que ofreció en 2010 para explicar la operación Java. (EFE)
Antonio Salinas, durante la rueda de prensa que ofreció en 2010 para explicar la operación Java. (EFE)

El que ha sido jefe de la Fiscalía Anticorrupción durante los últimos 13 años, Antonio Salinas (Tudela, Navarra, 1946), dejará el cargo a comienzos del presente curso. El Consejo Fiscal de octubre o a lo sumo el que tendrá lugar en noviembre -explican desde la Fiscalía General del Estado- llevará al orden del día el cese del que ha sido máximo responsable del departamento que ha puesto contra las cuerdas a decenas de políticos, directivos de cajas de ahorro y empresarios.

Su trayectoria al frente de Anticorrupción comenzó en 2003, cuando aún existía ETA y todo el protagonismo mediático recaía en la Audiencia Nacional y en su Ministerio Público. En ese contexto, Salinas encabezó la primera gran operación contra la corrupción política que instruían los tribunales: el 'caso Malaya'. El 29 de marzo de 2006, la recién creada delegación en Málaga de la Fiscalía especializada activó esta macroinvestigación con la detención de 29 personas, entre ellas el concejal de Urbanismo de Marbella, Juan Antonio Roca, y la alcaldesa Marisol Yagüe.

La operación rompió el mantra de que los políticos eran seres intocables y abrió una nueva vía de actuación policial y judicial que actualmente parece no tener fin. Palma Arena, Nóos, Afinsa, Fórum, Riviera-Saratoga, Java, Puerto, Carceller, Palau, Pretoria, Ballena Blanca, Gürtel, Papeles de Bárcenas, Mercasevilla, eres de Andalucía, Brugal, SGAE, Caja Castilla-La Mancha, Mercurio, Emperador, CAM, NovaCaixaGalicia, Bankia, HSBC (Falciani), Púnica, Pujol y un sinfín de asuntos comenzaron a desfilar por la sede central y por las delegaciones de Anticorrupción, que actualmente interviene en más de 300 procedimientos penales repartidos por los juzgados de todo el país.

Juan Antonio Roca, cerebro del caso Malaya. (EFE)
Juan Antonio Roca, cerebro del caso Malaya. (EFE)

Fue en 2005, de hecho, cuando Salinas apenas llevaba dos años en el cargo, cuando esta Fiscalía especializada experimentó su mayor explosión de actividad. En ese ejercicio prácticamente se quintuplicó el número de denuncias presentadas en este Ministerio Público, que pasaron de las 107 interpuestas en 2004 a las 544 de 2005. El nivel de trabajo de los fiscales especializados no ha dejado de crecer desde entonces. De los 1.700 escritos que presentaron en 2004 han pasado a los casi 6.200 de 2014, último año contemplado en la memoria. Actualmente Anticorrupción tiene 340 causas judiciales en trámite por las 127 que cursaba en 2005.

Quien ha sido jefe del departamento responsable de investigar la corrupción política, el blanqueo a gran escala o los delitos económicos más complejos de España ha sobrevivido durante 13 años al paso de cuatro fiscales generales. Desde Jesús Cardenal (1997-2004), que fue quien le nombró el 25 de julio de 2003, hasta Consuelo Madrigal (2014-actualidad), pasando por Cándido Conde Pumpido (2004-2011) y Eduardo Torres Dulce (2011-2014). Cardenal le proclamó jefe de Anticorrupción con el apoyo de cinco miembros del Consejo Fiscal y el voto en contra de cuatro, Conde Pumpido defendió su reelección en octubre de 2008 a pesar de que la Unión Progresista de Fiscales apostaba por otro candidato y Torres Dulce le revalidó en 2013 con el apoyo unánime del Consejo Fiscal.

Los cuatro han mantenido en el cargo a Salinas, al que algunos fiscales consideran un hombre fiel a sus superiores, que no da problemas y que miraba más hacia arriba que hacia abajo. Durante estos 13 años han sido contadas sus apariciones públicas, que se han limitado a las ruedas de prensa que ofreció en 2010 con motivo del arresto de máximo responsable de la mafia ruso-georgiana en el marco de la 'Operación Java' y en 2012 tras el inicio de la denominada 'Operación Emperador' contra la trama china liderada por Gao Ping.

Gao Ping, supuesto cabecilla de la mafia china desmantelada en la 'Operación Emperador'. (EFE)
Gao Ping, supuesto cabecilla de la mafia china desmantelada en la 'Operación Emperador'. (EFE)

Salinas ha sabido mantener la unidad en un departamento que no ha hecho más que crecer durante la etapa que él ha dirigido, que estuvo a punto de desaparecer al final del mandato de su predecesor, Jiménez Villarejo, primer fiscal jefe de Anticorrupción que ocupó el cargo desde la creación de este Ministerio Público especializado en 1995, y que fue reactivado por Conde Pumpido.

El progresivo protagonismo que durante la etapa de Salinas ha ido cogiendo Anticorrupción se ha producido en paralelo a la pérdida de relevancia mediática de la Fiscalía de la Audiencia Nacional. La desaparición de ETA, la finalización de las diligencias contra sus miembros y la cada vez más escasa repercusión que tenían las decisiones del alto tribunal en relación con la banda terrorista han provocado que tanto los juzgados centrales como su Ministerio Público tuvieran más margen para abordar asuntos de corrupción política y económica.

En ese contexto, se tornaba hasta previsible que ambas fiscalías incurrieran en enfrentamientos puntuales. Se disputaban un espacio que, a pesar de ser competencia de Anticorrupción según la Ley 10/1995 de 24 de abril, comenzó a ser reclamado, al menos en casos puntuales, por el fiscal jefe de la Audiencia Nacional, Javier Zaragoza, quien ha tenido sus más y sus menos con Salinas durante la última década. El último enfrentamiento entre ambos se produjo, de hecho, en relación a los Papeles de Panamá. Ambos departamentos pretendían hacerse con la documentación.

Javier Zaragoza, fiscal jefe de la Audiencia Nacional. (EFE)
Javier Zaragoza, fiscal jefe de la Audiencia Nacional. (EFE)

En esta ocasión, sin embargo, fue la Fiscalía del alto tribunal la que se quedó con el caso con el compromiso de derivar los asuntos que fueran competencia de Antidroga, Anticorrupción o Medio Ambiente a las correspondientes fiscalías especializadas. Fue una de las pocas ocasiones en las que Zaragoza consiguió acercar el ascua a su sardina, que la mayor parte de las veces perdía los envites contra Salinas, sobre todo en procedimientos penales relacionados con el crimen organizado.

Paradójicamente, explican fuentes judiciales, podría ser ahora el propio Zaragoza el que sustituyera a Salinas al frente de Anticorrupción. El actual responsable del Ministero Público de la Audiencia Nacional tendría intención de presentarse a ocupar la plaza de quien tantos quebraderos de cabeza le ha dado durante los últimos años. Zaragoza es fiscal de sala, categoría exigida para ocupar el cargo de fiscal jefe de Anticorrupción, y cuenta con trayectoria profesional suficiente para aspirar al cargo. Además, acaba de cumplir su mandato, que comenzó en 2011, cuando fue elegido por Conde Pumpido. Zaragoza ya fue máximo responsable de una fiscalía especializada, Antidroga, entre 2005 y 2006, justo antes de acceder a su actual puesto, en el que acaba de cumplir una década.

Salinas, en la toma de posesión de Pilar Martín Nájera como fiscal de Sala de Violencia sobre la Mujer.
Salinas, en la toma de posesión de Pilar Martín Nájera como fiscal de Sala de Violencia sobre la Mujer.

Salinas dejará la plaza con casi 70 años tras haber sido el fiscal jefe que más tiempo ha estado al frente de Anticorrupción, ya que Jiménez Villarejo estuvo ocho años. Ya en 2013 se especuló con que pasaría a situación de retiro, dado que ya había superado los 65, pero sorprendentemente fue reelegido para el cargo por otros cinco años más, que es el tiempo que dura el mandato. Fuentes de la Fiscalía General prevén que el Consejo Fiscal comunique el cese de Salinas y la Inspección saque la plaza a concurso en octubre o a lo sumo en noviembre. Desde ese momento, los aspirantes tendrán tres semanas para presentar su candidatura.

Será la fiscal general, Consuelo Madrigal, quien elija al responsable de Anticorrupción después de haber oído al Consejo Fiscal, que es un órgano consultivo cuyo criterio no es vinculante. Tras la decisión de Madrigal, será el Consejo de Ministros el que nombre oficialmente al nuevo azote de la corrupción política y económica en España para los próximos cinco años. Zaragoza no es el único que pretende cubrir la plaza, aunque por el momento no han trascendido más candidatos.

España

El redactor recomienda

Escribe un comentario... Respondiendo al comentario #1
1comentario
Por FechaMejor Valorados
Mostrar más comentarios