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Pascual, Nestlé, Mondelez...: así afrontan los gigantes de la leche la 'huelga' de transportes
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EL PESCADO TAMBIÉN SUFRE

Pascual, Nestlé, Mondelez...: así afrontan los gigantes de la leche la 'huelga' de transportes

Según el ministerio de Transportes, la agrupación que convoca el paro es minoritaria en el sector, pero la violencia de sus actuaciones ha aumentado la incidencia

Foto: La Ertzaintza vigila este jueves los accesos al puerto de Bilbao, donde la actividad y el tráfico de camiones de mercancías son escasos en la cuarta jornada del paro. (EFE/Miguel Toña)
La Ertzaintza vigila este jueves los accesos al puerto de Bilbao, donde la actividad y el tráfico de camiones de mercancías son escasos en la cuarta jornada del paro. (EFE/Miguel Toña)

Siguen los paros en el sector del transporte, un pilar clave para toda la industria del consumo. El paro, organizado por una asociación empresarial que no es reconocida como representativa por el Gobierno, está teniendo mayor incidencia de la esperada sobre la distribución de algunos alimentos. El sector lácteo es de los más afectados en este tipo de situaciones debido a la naturaleza perecedera de la leche (al igual que el pescado, que también está sufriendo). Por eso, la agrupación empresarial del sector lácteo, Fenil, ya avisó el miércoles del impacto que estaba teniendo sobre algunas centrales del país, obligándolas incluso a frenar su actividad.

Entre los grandes asociados de Fenil, hay experiencias dispares. Por ejemplo, Pascual dice no estar viéndose afectada, al menos de momento. "En estos momentos, en Pascual seguimos realizando la recogida de leche a todos nuestros ganaderos y manteniendo la producción de leche y derivados lácteos en todas nuestras fábricas", explican desde la empresa. "Nuestra intención es continuar con la normal actividad, garantizando el suministro a todos nuestros clientes y consumidores, siempre y cuando la situación lo permita y se den las circunstancias apropiadas".

Una situación parecida a la de Mondelez, que también produce alimentos con contenido lácteo. "Por el momento mantenemos nuestros planes de producción en nuestra fábrica de Hospital de Órbigo, si bien estos podrían verse comprometidos si la huelga de transportes persiste", detallan fuentes de la compañía.

Foto: La ministra de Política Territorial y portavoz del Gobierno, Isabel Rodríguez. (EFE/Víctor Casado)

Mientras tanto, Nestlé sí que empieza a notar algo de impacto. "Es deseo de Nestlé evitar que su actividad productiva quede afectada y garantizar el abastecimiento de sus productos en la distribución. Sin embargo, en la actualidad, las fábricas de lácteos de la compañía ubicadas en la cornisa cantábrica están teniendo dificultades en la recepción de mercancías, como materias primas y envases, así como en la expedición de producto terminado", detallan desde la empresa. "Aunque la compañía está haciendo todo lo posible para evitarlo, si esta situación se mantiene, existe un claro riesgo de verse obligada a detener la recogida de leche fresca en algunas de las granjas que la proveen de esta materia prima".

También Lactalis reconoce los desafíos de estos días. "Estamos viviendo situaciones diferentes en distintas partes de España, que cambian de manera constante", detallan. "Cada movimiento en la cadena de producción (entradas de leche a las plantas, entradas de material para envasado, envío de producto final a los distintos puntos de venta) afecta a las posibilidades de la recogida y al funcionamiento de las fábricas", añaden, explicando que los mayores problemas se sitúan en Galicia y Andalucía. Por ello, también piden responsabilidad a tanto los convocantes del paro como las autoridades para no paralizar su actividad: "los productos alimenticios de primera necesidad para la ciudadanía y para el ganado y el correcto funcionamiento de la cadena alimentaria deben garantizarse", zanjan.

Por su parte, en Danone siguen operando con normalidad. Fuentes de la empresa responden que han pasado a recoger toda la leche de sus ganaderos y que en producción han podido seguir operando ya que tenían suficiente 'stock' para suplir cualquier falta.

Este jueves, la agrupación de empresas de la distribución, ANGED, detalla que se están produciendo problemas puntuales de reposición de algunos alimentos frescos, debido a los piquetes y actos violentos que en los últimos días se han producido en lonjas, puertos, mercas y plataformas logísticas. Por su parte, fuentes de Lidl explican que, en su caso, el impacto se está concentrando especialmente en las plataformas logísticas de Galicia (Narón) y Andalucía (Málaga y Dos Hermanas), donde las concentraciones están impidiendo tanto la llegada como la salida de mercancía, con la consecuente afectación a parte de nuestra red de tiendas. "Nuestra prioridad y responsabilidad como empresa es abastecer nuestros establecimientos para que las familias españolas puedan realizar sus compras", subrayan desde la cadena de supermercados. "En este sentido, nos sumamos a la petición de las asociaciones de nuestro sector para garantizar el correcto funcionamiento de la cadena de suministro".

Una situación similar a la que está sufriendo Aldi, que explica que "en este contexto y a causa de las protestas, algunos camiones no han podido entrar y/o salir con la carga de algunos de nuestros centros de distribución". "Esta situación excepcional puede provocar faltantes puntuales de productos en algunas tiendas de las zonas más afectadas por las movilizaciones", detallan desde la cadena. "Estamos trabajando para reducir el impacto para el cliente en el lineal".

El sector del pesquero también está preocupado. El Comité de Productos del Mar de AECOC detalla que "las coacciones a los transportistas no adheridos al paro están siendo especialmente violentas en Galicia, en el norte de España y en Andalucía, dificultando el reparto de pescado a todo el país". "Los buques de bajura y de altura están retenidos en varios puntos de España y cientos de toneladas de pescado fresco han quedado bloqueadas sin poder comercializarse", informan.

Piquetes en los paros

Este paro indefinido ha sido convocado por la Plataforma para la Defensa del Sector de Transporte de Mercancías por Carretera Nacional e Internacional, una asociación que no se encuentra dentro de las patronales y asociaciones reconocidas por el Comité Nacional de Transporte por Carretera (CNTC). Este es el organismo con el que mantiene sus negociaciones el Ministerio de Transportes, que cada tres años actualiza a las integrantes de la CNTC (revisión que acaba de firmar para el periodo 2022-2025). Las patronales del CNTC no secundan estos paros, ya que, de hecho, ya alcanzaron una serie de acuerdos con el Gobierno el pasado diciembre, tras la amenaza de llevar a cabo su propio parón.

Aunque comúnmente se está refiriendo al paro como huelga, técnicamente no lo es, porque las huelgas son convocadas por los representantes de los trabajadores y siguen otro procedimiento. El sector del transporte por carretera está muy atomizado, con muchos autónomos o pequeñas empresas, por lo que es difícil cuantificar la incidencia real del paro. La Plataforma para la Defensa del Sector de Transporte de Mercancías por Carretera Nacional e Internacional estima que sus miembros suponen en torno al 85% del sector, ya que agrupa a las pequeñas y medianas empresas. Sin embargo, desde el Ministerio de Transportes insisten en que no son representativos, porque, mientras la organización dice tener unos 25.000 asociados, el organismo público calcula unos 1.000. Por eso, en las negociaciones llevadas a cabo en los últimos días para abordar el descontento del sector con presiones como las del precio del combustible, el Ministerio de Transportes solo se ha reunido con las asociaciones de la CNTC.

placeholder La Ertzaintza vigila este jueves los accesos al puerto de Bilbao, donde la actividad y el tráfico de camiones de mercancías son escasos en la cuarta jornada de paros. (EFE/Miguel Toña)
La Ertzaintza vigila este jueves los accesos al puerto de Bilbao, donde la actividad y el tráfico de camiones de mercancías son escasos en la cuarta jornada de paros. (EFE/Miguel Toña)

Según el ministerio presidido por Raquel Sánchez y las agrupaciones de la CNTC, la incidencia real ha aumentado debido a la violencia de los piquetes (llegando incluso a daños materiales a los vehículos) sobre aquellos transportistas que sí quieren trabajar, lo cual ha incrementado el perímetro del parón. Una percepción que comparten desde las asociaciones de gran consumo (ACES, AECOC, ANGED, ASEDAS y FIAB), que este miércoles recordaron que "este paro del transporte ha sido convocado por una organización muy minoritaria y que no cuenta ni con el apoyo del Comité Nacional del Transporte por Carretera ni de los sindicatos mayoritarios". "Sin embargo, la actuación cada vez más beligerante de los convocantes, con bloqueos en puertos, lonjas, mercados mayoristas y centros logísticos, está empezando a ocasionar importantes problemas para las empresas del sector —falta de suministro en fábricas, dificultad para abastecer los puntos de venta…—", zanjan.

"Nos sentimos totalmente despreciados por las palabras de la ministra hacia miles y miles de familias del sector de base", comunicaron este miércoles desde la Plataforma para la Defensa del Sector de Transporte. "Se está abocando y criminalizando, de manera plenamente injusta, a la parte más importante y esencial de un sector que sin ellos la mercancía quedaría siempre en los almacenes de esa mayoría a la que alude la ministra (los transportistas sin camiones del comité)", añadieron. "El desabastecimiento será inevitable e inmediato, pero nunca se nos podrá culpar de no trabajar por no poder perder más dinero y por no tenerlo".

La situación está escalando hasta un plano político. Según ha dicho este jueves la ministra portavoz del Gobierno, Isabel Rodríguez, el paro es un "boicot alentado desde el odio y las posiciones de extrema derecha". En un acto en Sevilla, Rodríguez ha argumentado que las protestas no responden a transportistas "ejerciendo su derecho a la huelga", sino que están "boicoteando al resto de trabajadores" y promoviendo "actos violentos".

Coordinación con Interior

En este contexto, el Ministerio de Transportes trabaja de forma conjunta con el Ministerio del Interior para garantizar la seguridad de aquellos transportistas que quieren seguir operando. Estos constituyeron este miércoles un centro de Seguimiento y Coordinación que se reúne tres veces al día (a las 9.00, a las 14.00 y a las 19.30) y que preside el secretario de Estado de Seguridad, Rafael Pérez (aunque el de ayer a las 19.30 lo presidió el propio ministro, Fernando Grande-Marlaska). En este también participan mandos de Policía Nacional, de la Guardia Civil, de los Mossos d’Esquadra, de la Ertzaintza y de la Policía Foral de Navarra, además de representantes de la Vicepresidencia Tercera Ministerio de Transición Ecológica, Ministerio de Agricultura, Ministerio de Política Territorial y Ministerio de Transportes.

Foto: El ministro del Interior, Fernando Grande-Marlaska. (EFE)

Sánchez dijo el miércoles que el ministerio es consciente de que el sector del transporte, como muchos otros, se está viendo muy afectado por el escenario actual de incertidumbre derivado de la invasión rusa de Ucrania y, en concreto, del incremento del precio del combustible que deriva. Así, la ministra subrayó el convencimiento de que la mejor manera de afrontarlo es el desarrollo del acuerdo alcanzado el pasado mes de diciembre, sin perjuicio de trabajar, dada la coyuntura actual, en la posible priorización de alguna de las medidas incluidas en el mencionado acuerdo.

Con todo, hay mucho debate dentro del propio sector. La Federación Nacional de Asociaciones de Transportistas de España (Fenadismer), que sí se encuentra en la CNTC, cree que las medidas del Ministerio de Transportes no serán suficientes. "La carta de la Ministra de Transportes de compromiso de medidas de ayudas al sector del transporte por carretera es valorada insuficiente e inconcreta por la Asamblea extraordinaria de Fenadismer, que considera necesario adoptar medidas excepcionales que garanticen una estabilidad de los precios de los carburantes para que los transportistas puedan desarrollar su actividad en condiciones mínimas de rentabilidad, y que evite la desaparición de miles de transportistas como ocurrió en la crisis de 2008", zanjan en un comunicado emitido este jueves. "Fenadismer advierte que la no adopción de medidas urgentes por parte del Gobierno alargará en el tiempo el paro del transporte que están llevando a cabo los miles de transportistas, afiliados y no a la Federación, afectados por esta crítica situación".

Siguen los paros en el sector del transporte, un pilar clave para toda la industria del consumo. El paro, organizado por una asociación empresarial que no es reconocida como representativa por el Gobierno, está teniendo mayor incidencia de la esperada sobre la distribución de algunos alimentos. El sector lácteo es de los más afectados en este tipo de situaciones debido a la naturaleza perecedera de la leche (al igual que el pescado, que también está sufriendo). Por eso, la agrupación empresarial del sector lácteo, Fenil, ya avisó el miércoles del impacto que estaba teniendo sobre algunas centrales del país, obligándolas incluso a frenar su actividad.

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