Florentino renuncia a nombrar sucesor en ACS tras la marcha del último candidato
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JOSÉ MARÍA CASTILLO, FUERA

Florentino renuncia a nombrar sucesor en ACS tras la marcha del último candidato

El presidente de la constructora no quiere designar un nuevo consejero delegado por el momento, lo que alimenta la tesis de que podría estudiar una fusión internacional

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Florentino Pérez, presidente de ACS.

ACS celebra este viernes una junta general de accionistas aparentemente tranquila. A diferencia de años anteriores, el consejo no someterá a votación la continuidad de algunos de los hombres de confianza de Florentino Pérez en el órgano de gestión, algunos de los cuales estuvieron a punto de perder su sillón al toparse con la oposición de muchos inversores. Al contrario, el presidente ha decidido no proponer el nombramiento de ningún consejero delegado para relevar al destituido Marcelino Fernández Verdes tras la marcha del que iba a ser nuevo número dos, José María Castillo.

Según indican fuentes financieras, Castillo, presidente de Dragados y consejero delegado de Cobra, la división de ingeniería recientemente vendida a Vinci por 5.000 millones, ha decidido aceptar la oferta del grupo francés para incorporarse como máximo responsable de la compañía resultante de la fusión de la gala y la española. Florentino ha intentado retenerle para agradecerle, con un buen paquete retributivo, el trabajo realizado al frente de la constructora, tras los problemas registrados en Oriente Medio. Pero el ingeniero ha decidido incorporarse a Vinci al considerar que el proyecto de ACS como empresa independiente puede estar en su última fase.

Una prueba de ello es que Florentino, presidente y máximo accionista del grupo, con el 12,5% del capital, ha decidido no promover un nuevo plan de incentivos para la cúpula directiva después del último programa de opciones sobre acciones lanzado en 2018. Un bonus de hasta 467 millones de euros en 'stock options' que se ha evaporado justo por el agujero de cerca de 1.000 millones que la multinacional española se apuntó por las obras fallidas en Oriente Medio. Castillo era uno de los principales beneficiarios, con 200.000 acciones, que tenían un valor de mercado de 7,54 millones de euros.

Foto: EC Diseño.

Las citadas pérdidas le han costado el cargo a Marcelino Fernández Verdes, el consejero delegado de ACS elegido en 2017 como sucesor por el propio Florentino Pérez (74 años). Fernández Verdes, destituido de hecho desde hace ya un año, dejará este viernes sus funciones oficialmente como mano derecha del también presidente del Real Madrid, que no oculta su decepción con el que pensaba iba a tomar las riendas de la multinacional española ante una más que posible jubilación. Sobre todo porque ninguno de sus hijos ha querido hacerse cargo de la compañía.

Florentino ha sorteado de momento la presión de los 'proxys', las agencias que asesoran a los grandes inversores de ACS, y que le han preguntado por el plan de sucesión en la compañía. Especialmente, porque los accionistas anglosajones suelen sugerir una separación de funciones entre el presidente y el consejero delegado, poder que ahora quedará totalmente en manos de Pérez. El máximo accionista ha ganado tiempo para tomar una decisión, pero fuentes próximas a algunos de los mayores tenedores de acciones aseguran que en sus planes no está decantarse por ningún ejecutivo al que darle máximos galones.

Al contrario, según estas fuentes, Florentino Pérez, muy enfocado en salvar el Real Madrid de los estragos del covid-19 y de recuperar el proyecto de la Superliga, tiene en mente una potencial fusión con un grupo internacional, en la que él sería un accionista relevante, pero sin responsabilidad en la gestión. De hecho, insisten que el acuerdo con Vinci es el primer paso de un noviazgo que podría terminar en matrimonio si los proyectos que han pactado desarrollar de la mano —energías renovables— avanzan de forma adecuada.

Foto: EC

La otra opción era la potencial adquisición de Autostrade, la compañía de autopistas italiana, por la que la española ha estado dispuesta a ofrecer hasta 10.000 millones de euros. Pero ACS no ha terminado de dar el paso, pese a sus buenas relaciones con el Gobierno italiano y con la familia Benetton, socia del grupo madrileño en Abertis. Una alternativa que, de momento, está congelada.

Una tesis que cobra fuerza, porque los que han sido sus fieles escuderos durante toda la vida en ACS también han superado ya los 65 años e incluso alguno rebasa los 70. Se trata de Eugenio Llorente Gómez, presidente de Servicios Industriales, que perdió más de 15 millones con el último plan de 'stock options'; José Luis del Valle, el jurista y secretario del consejo; Ángel García Altozano, el hombre de las operaciones corporativas, y Ángel Muriel, adjunto al director general.

ACS celebra este viernes una junta general de accionistas aparentemente tranquila. A diferencia de años anteriores, el consejo no someterá a votación la continuidad de algunos de los hombres de confianza de Florentino Pérez en el órgano de gestión, algunos de los cuales estuvieron a punto de perder su sillón al toparse con la oposición de muchos inversores. Al contrario, el presidente ha decidido no proponer el nombramiento de ningún consejero delegado para relevar al destituido Marcelino Fernández Verdes tras la marcha del que iba a ser nuevo número dos, José María Castillo.

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