La cúpula de ACS pierde un bonus de 467 millones por el agujero en Oriente Medio
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PLAN DE INCENTIVOS 2018-2020

La cúpula de ACS pierde un bonus de 467 millones por el agujero en Oriente Medio

La caída en bolsa de la constructora, afectada por las pérdidas de su filial Cimic, ha provocado que sus directivos no puedan cobrar el mayor plan de incentivos del Ibex

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Sede de ACS. (EFE)

Marcelino Fernández Verdes, consejero delegado de ACS y elegido para suceder a Florentino Pérez (quien el lunes cumplió 74 años), tenía mala cara en la reciente presentación de los resultados del grupo constructor y de concesiones el pasado 25 de febrero. Pese a ser la mano derecha del presidente, no intervino apenas en la reunión con analistas e inversores, silencio que coincide con la pérdida de un plan de 'stock options' de 467 millones de euros para toda la cúpula directiva. Un roto que el presidente le atribuye por su mala gestión en Oriente Medio.

Según datos oficiales, el pasado 31 de diciembre acabó el periodo de cómputo del Plan de Opciones 2018-2020 por el que la compañía otorgaba 12,58 millones de acciones a 271 directivos de ACS, siempre y cuando la cotización registrase una rentabilidad superior a la media de una veintena de competidores en todo el mundo. Los principales beneficiarios de ese programa de incentivos eran Florentino Pérez y Marcelino Fernández Verdes, a los que se gratificaría con 500.000 títulos a cada uno. Eugenio Llorente Gómez, con 450.000 acciones, José Luis del Valle (275.000), Ángel García Altozano (275.000) y Ángel Muriel (275.000), el resto de directivos miembros del comité de dirección, eran los otros grandes premiados.

Como el precio de ejercicio de las opciones se fijó en 37,7 euros, el presidente y el consejero delegado hubieran sido merecedores de 18 millones de euros por cabeza, dinero que podrían empezar a recoger a partir de este próximo mes de julio. Pero los malos resultados operativos cosechados durante estos tres años, especialmente por las pérdidas registradas por los contratos en Oriente Medio, han anulado este bonus, que hubiera convertido de nuevo a Marcelino Fernández Verdes en el ejecutivo del Ibex mejor pagado.

Foto: Imagen: EC.

Para poder ejecutar dicho plan, las acciones debían estar por encima de los citados 37,7 euros a 31 de diciembre de 2020, fecha en que ACS cotizaba a 27 euros. Además, durante el periodo de cómputo, las acciones cayeron casi un 20%, por encima de lo que bajó la cesta de valores a que se referenció la empresa española y en la que se encontraban compañías como Ferrovial, Acciona, Vinci, Aecom, Bouygues, Royal BAM, Jacob ENG e Eiffage. A la mayoría le afectó la irrupción del covid-19, si bien Ferrovial y Acciona, a las que Pérez lleva años queriendo superar por capitalización bursátil, registraron durante este trienio subidas del 19% y del 71%, respectivamente.

Pero el motivo principal por el que la cúpula directiva de ACS ha perdido este suculento plan de incentivos, el mayor del Ibex 35, han sido las pérdidas de 1.000 millones de dólares australianos (600 millones de euros) registradas por Cimic, su filial con sede en Sídney. Esta compañía, de la que la española tiene la mayoría del capital a través de la alemana Hochtief, reconoció a principios de 2020 unos contratos fallidos en Oriente Medio, lo que la llevó a salir de la zona y a vender una constructora que operaba en la región.

La hemorragia afectó a ACS, que se apuntó unas minusvalías de 400 millones contra las cuentas de 2019. La cotización cayó más de un 12%, descenso que después remató la aparición de la pandemia. Florentino Pérez actuó con rapidez y relevó parte de la cúpula de Cimic, de la que el propio Fernández Verdes era el máximo ejecutivo. Un directivo que había ganado más de 40 millones de euros en bonus por los resultados de dicha filial, de la que ahora se descubría que escondía un agujero insostenible.

Todo lo contrario que los directivos de Iberdrola, la compañía con la que ACS tiene un enfrentamiento desde hace años

Como adelantó El Confidencial el 19 de febrero, el presidente de ACS sustituyó al consejero delegado de Cimic, Michael Wright, en favor de Juan Santamaría, y al de Dragados, Adolfo Valderas, puesto que recayó en José María Castillo. Este directivo, responsable de Cobra, la filial de ingeniería, es la persona de máxima confianza de Florentino Pérez y la que llevó las riendas de la reunión con analistas hace apenas dos semanas. Castillo y Valderas tenían un premio de 200.000 acciones con el plan de incentivos, unos 7,5 millones de euros cada uno, que no van a recibir.

Todo lo contrario que los directivos de Iberdrola, la compañía con la que ACS tiene un enfrentamiento desde hace años, recrudecido ahora por el caso Villarejo, con demanda millonaria de por medio. Su cúpula se ha embolsado una remuneración especial de casi 150 millones de euros a valor actual de mercado por el buen comportamiento bursátil.

Marcelino Fernández Verdes, consejero delegado de ACS y elegido para suceder a Florentino Pérez (quien el lunes cumplió 74 años), tenía mala cara en la reciente presentación de los resultados del grupo constructor y de concesiones el pasado 25 de febrero. Pese a ser la mano derecha del presidente, no intervino apenas en la reunión con analistas e inversores, silencio que coincide con la pérdida de un plan de 'stock options' de 467 millones de euros para toda la cúpula directiva. Un roto que el presidente le atribuye por su mala gestión en Oriente Medio.

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