Naturgy admite conflictos de interés con sus accionistas en pleno desembarco de IFM
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GIP y CVC pueden buscar los mismos activos

Naturgy admite conflictos de interés con sus accionistas en pleno desembarco de IFM

La compañía reconoce que dos consejeros de la sociedad tuvieron que abandonar dos sesiones del consejo de administración porque se estaban estudiando inversiones inorgánicas en las que existían conflictos de interés con los de Naturgy

Foto: El presidente de Naturgy, Francisco Reynés (c), la consejera, Helena Herrero (i) y el secretario general y del consejo, Manuel García Cobaleda. (EFE)
El presidente de Naturgy, Francisco Reynés (c), la consejera, Helena Herrero (i) y el secretario general y del consejo, Manuel García Cobaleda. (EFE)

Naturgy admite conflictos de interés con sus accionistas a la hora de abordar inversiones. Según reconoce la multinacional, "durante 2020, en dos sesiones del consejo de administración, dos consejeros se han abstenido de participar al haberse examinado inversiones inorgánicas en las que existía conflicto de interés con el de Naturgy".

La cotizada liderada por Francisco Reynés cuenta en su accionariado con grandes fondos internacionales como CVC y GIP que, además de grandes inversores en la firma energética con silla en el consejo de administración, pueden ser competencia, ya que muchas veces se interesan por los mismos activos.

Un problema estratégico para la energética que, además, podría verse acrecentado si triunfa la opa de IFM, el fondo australiano de inversión en infraestructuras que quiere hacerse con otro 23% de la multinacional.

Foto: BNP Paribas. (EFE)

Si los pensionistas australianos logran el permiso del Gobierno y la bendición de los accionistas, Naturgy podría encontrarse con un accionariado en el que tres grandes inversores —cuatro, si Criteria Caixa se mantiene— podrían incurrir en conflictos de interés, ya que muchas de las potenciales inversiones que se presentan pueden ser de interés individual para cada uno de estos grandes fondos internacionales.

La mayor fuente de incertidumbre a la que se enfrenta IFM para lograr que su opa culmine con éxito está siendo el permiso del Gobierno. El Ejecutivo de Pedro Sánchez levantó una normativa al inicio de la pandemia para poder vetar aquellas inversiones que considere inapropiadas por su carácter estratégico. Se trata de una autorización previa que el fondo australiano tiene que solicitar al Ministerio de Industria y que necesita que sea aprobada en última instancia por el Consejo de Ministros.

Por ahora, las autoridades se limitan a decir que se estudiará con "detenimiento". Aunque no hay un posicionamiento oficial y se están expresando diferentes sensibilidades dentro del Gobierno, el peso de la decisión recaerá sobre la ministra de Economía, Nadia Calviño.

Naturgy renunció a una puja en la que esta GIP

Aunque Naturgy no detalla cuáles fueron los conflictos de interés concretos que se produjeron en 2020 —alega "deliberaciones secretas del consejo"—, la multinacional se ha apeado de grandes procesos de inversión en que también participaban algunos de sus accionistas.

Este es el caso de una gran operación de compra de redes en Reino Unido que estudió la compañía. Naturgy llegó a formar un consorcio con Allianz y China Southern Power Grid para adquirir Western Power Distribution (WPD), una operación valorada en 14.000 millones de euros de los que la firma española quería aportar 2.000 millones.

Foto: El presidente de Naturgy, Francisco Reynés. (EFE)

En esa puja competitiva coordinada por JP Morgan, también participa GIP, dueño del 20% de Naturgy con dos sillas en el consejo de administración. Aunque fuentes empresariales vincularon la renuncia de Naturgy a otras cuestiones como el Brexit, otras apuntaron al problema de que GIP estuviera en competencia con la propia Naturgy. Fuentes oficiales rechazan que hubiera conflicto de interés en este proceso concreto. Sea como fuere, el resultado es que Naturgy se ha quedado fuera y ha descargado de competencia a su accionista en dicha operación.

La cuestión es un problema añadido para Naturgy en un momento en que los analistas consideran clave la rotación de activos que haga el equipo directivo de Reynés. Tras fuertes desinversiones de alrededor de 3.500 millones de euros (Chile, Egipto, Kenia, Moldavia, Sudáfrica, inmobiliario, Ghesa, etc.), los expertos se muestran a la espera de cómo va a invertir ese capital de cara a reposicionar la compañía.

En ese proceso, aguardan a conocer la fórmula para que Naturgy logre aumentar la rentabilidad del capital y posicione la empresa en un medio y largo plazo marcado por la transición ecológica, que permita dar mayor visibilidad a su acción. Todo ello, en un escenario complejo que este año ya le ha obligado a cubrir los dividendos de 2020 más allá del resultado operativo.

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