¿Nuevas condiciones?

Hipotecas, préstamos y acciones, ¿qué pasará tras la fusión de Caixabank y Bankia?

La fusión entre los dos bancos, pactada este jueves, puede tener consecuencias para sus clientes, que podrían ver cómo cambia desde su código IBAN hasta el valor de sus acciones

Foto: Caixabank y Bankia. (EC)
Caixabank y Bankia. (EC)

La noticia del verano en el sector financiero llegó de la mano de Bankia y Caixabank. Las dos entidades financieras comunicaron a principios de septiembre a la Comisión Nacional del Mercado de Valores (CNMV) que estaban estudiando una posible fusión para reforzarse ante la crisis que está provocando el covid-19 y esta, finalmente recibió la luz verde por parte de sendos consejos de administración este mismo jueves. Ahora sí, aunque todavía está pendiente del beneplácito de sus accionistas y de las aprobaciones regulatorias, los cabos están atados para que tome forma el que será el nacimiento del mayor banco del país y el décimo europeo, un grupo con activos por valor de más de 650.000 millones de euros.

La fusión, marcará un antes y un después en el mercado financiero español y europeo, pero también afectará a a los clientes de ambas entidades, que pueden ver cómo, tras la fusión que mantendrá el nombre de Caixabank como la marca visible, algunas de sus condiciones cambian, como por ejemplo, las de las cuentas bancarias.

De hecho el futuro de las cuentas bancarias de los clientes de lo que ya serían las antiguas Bankia y Caixabank, dependerá del acuerdo alcanzado entre ambas, aunque un escenario probable pasa por que acaben igualando las condiciones y tarifas que ofrecen. Sin embargo, el código de estas cuentas, el IBAN, podría cambiar con el tiempo para los antiguos clientes de Bankia o incluso para todos.

"En principio el cambio de número de cuenta no debería suponer ningún problema para el usuario, ya que la entidad asociará de manera automática el antiguo número de cuenta con el nuevo, y cualquier abono o pago realizado utilizando la antigua numeración se trasladará automáticamente a la nueva cuenta", explican desde la Organización de Consumidores y Usuarios (OCU).

El banco nacido de la fusión puede subir las comisiones o la rentabilidad de las cuentas

Sin embargo, las condiciones del contrato de las cuentas bancarias sí podría cambiar y perjudicar a los clientes de uno o ambos bancos. Tal y como explican desde el comparador financiero HelpMyCash, el nuevo banco tiene la capacidad de modificar las condiciones actuales de las cuentas de ahorro o de las corrientes y, por ejemplo, subir las comisiones o cambiar la rentabilidad. "Es una práctica totalmente legal, ya que estos productos no están soportados por un contrato con una duración definida y, por lo tanto, se pueden cambiar unilateralmente. Eso sí, antes de introducir los cambios, la entidad deberá avisar al cliente con al menos dos meses de antelación. En ese caso, el cliente puede rescindir el contrato y cambiar de banco", añaden los expertos del comparador.

¿Y qué pasa con las hipotecas?

Las hipotecas, según especifican los expertos de la OCU, al contrario que los contratos de las cuentas corrientes, que tienen una duración indefinida, son acuerdos legales fijados para un tiempo determinado, por lo que su duración está delimitada y no es posible modificar sus condiciones una vez pactadas salvo que exista un acuerdo entre las partes o si hay motivos válidos especificados en el contrato. Así, quienes tengan hipotecas en Bankia o Caixabank pueden estar tranquilos, porque sus condiciones no variarán con la fusión.

Lo mismo sucede con los préstamos o los depósitos a plazo fijo. Estos también se firman estableciendo una duración determinada y sobre ellos tampoco es posible cambiar las condiciones pactadas en un primer momento sin acuerdo de ambas partes o si no se hace mediante una cláusula integrada en el contrato de manera inicial.

¿Y si has presentado alguna reclamación?

Caixabank y Bankia fueron en 2018 el segundo y tercer banco que más reclamaciones recibieron respecto a cláusulas abusivas en las hipotecas según los datos recabados por reclamador.es, lo que hace que, tal y como expone la co-directora legal de esta plataforma, Almudena Velázquez, muchos clientes sigan a la espera de una vista o resolución judicial frente a las entidades. "Estos consumidores no deben preocuparse, pues sus reclamaciones seguirán teniendo validez, pese a que se produzca la fusión", indica Velázquez.

La experta en gestión de reclamaciones asegura que en estos casos lo que sucede es que la nueva entidad es quien comunica al juzgado encargado lo que se denomina “sucesión procesal”, y mediante esta el banco resultante de la fusión pasa a convertirse en el nuevo demandado. Así, el nuevo banco Caixabank+Bankia, deberá hacerse cargo del procedimiento partiendo del estado en el que este se encuentre, por lo que los clientes no tendrán que repetir el proceso de demanda.

Fondos de inversión, depósitos y acciones

Con la fusión, el equipo de Velázquez asegura que los fondos de inversión y depósitos pueden sufrir cambios de denominación e incluso de calificación en cuanto al riesgo de pérdida de capital o rentabilidad. En este caso, el cliente deberá ser informado de las nuevas condiciones y será quien decida si acepta el cambio o pone fin a su relación con el banco en lo que se refiere a estos productos.

Lo mismo sucede con las acciones. Cuando el nuevo gigante bancario sea una realidad, este deberá comunicar cuál es su valor en bolsa y serán quienes tenían acciones en su poder de Caixabank , de Bankia o de ambas entidades financieras, quienes decidirán qué hacer con sus participaciones: será el momento de escoger entre vender o guardar.

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