las claves de la operación

Por qué Amancio Ortega ha comprado un 5% de Enagás: la lógica inversora de Pontegadea

Salvaguardar el capital y garantizarse una rentabilidad. Esta es la idea de inversión que está detrás del giro estratégico dado por Pontegadea hacia empresas como Telxius y Enagás. Y vendrán más

Foto: Amancio Ortega, fundador de Inditex. (Reuters)
Amancio Ortega, fundador de Inditex. (Reuters)
Adelantado en

Hace apenas año y medio, en julio de 2018, Amancio Ortega, fundador y principal accionista del gigante de la moda Inditex, sorprendió al mercado con la compra de un 10% de la empresa de antenas Telxius. Era la gran primera incursión fuera del sector inmobiliario que el empresario realizaba con su fortuna personal, pero hoy ha demostrado que no es la última, todo lo contrario.

La adquisición del 5% de Enagás, por unos 280 millones, refrenda la nueva apuesta estratégica de Pontegadea, el brazo inversor de Ortega, que tras hacerse con algunos de los mejores edificios de oficinas y hoteles del mundo, ha visto claro que debe diversificar también en sectores, y no concentrar todo en el ladrillo.

Su razonamiento es el de los grandes rentistas: cada año recibe una enorme inyección de capital por el dividendo de Inditex (1.626 millones de euros este ejercicio), dinero que quiere salvaguardar y sacarle algo de rentabilidad. Hasta ahora, esta ecuación la había resuelto con la compra de edificios de máxima calidad (capital) alquilados a algunas de las mayores compañías del mundo con acuerdos a largo plazo (rentabilidad).

Telxius y Enagás siguen una lógica similar. Donde hasta ahora había ladrillos prémium, ahora hay antenas y una red de distribución de energía, en cualquier caso, infraestructuras necesarias para que funcione el mundo actual y que cobran unos ‘alquileres’ a sus clientes, que también son algunas de las empresas más importantes del mundo: operadoras y gasistas.

El perfil inversor de Ortega, además, suma otro elemento diferencial, y es que el empresario es utilizado por algunas formaciones políticas como diana de críticas demagógicas, exposición que aumentaría si entrase en negocios como las autopistas, cuya lógica se asemeja a la descrita, pero donde el cliente es directamente el ciudadano.

¿Se imagina qué dirían desde ciertos frentes si en una autopista del empresario gallego, debido a una nevada, quedaran bloqueadas miles de familias, como ocurrió en la fiesta de los Reyes Magos del año pasado en la AP-6?

Los directivos de Pontegadea son conscientes de este riesgo y, por esto, dentro de la decisión estratégica que tomaron hace dos años de diversificar sectorialmente, no solo geográficamente, incluyeron hacerlo solo en negocios donde el cliente sean las empresas, no el ciudadano.

A esto se suma que, en los últimos años, el modelo de gran casero mundial desplegado por Pontegadea se ha encontrado con varios reveses que han refrendado la conveniencia de ampliar el abanico de inversiones.

Por una parte, el Brexit (Reino Unido es junto a España y Estados Unidos el principal mercado de Pontegadea Inmobiliaria); por otro, la dificultad para crecer en otros mercados, como el sureste asiático, donde hizo una primera incursión, en parte por el riesgo divisa, y por último, la caída en desgracia de uno de sus grandes inquilinos, WeWork, serio aviso de que en el cambiante mundo actual no hay nada seguro. Y Ortega busca seguridad.

Empresas

El redactor recomienda

Escribe un comentario... Respondiendo al comentario #1
8 comentarios
Por FechaMejor Valorados
Mostrar más comentarios