SEGREGA EL ENVASADO DE SAL A UNA NUEVA FIRMA

Salinas del Odiel quiere depender menos de Mercadona: sal ecológica para Europa

La firma propiedad de dos empresarios andaluces quiere que el distribuidor le aporte el 50% de las ventas, desde el 64% actual. Francia y Reino Unido, destinos preferentes de la nueva sal 'eco'

Foto: Trasiego de sal en la marisma del Odiel. (Aiqbe)
Trasiego de sal en la marisma del Odiel. (Aiqbe)

Salinas del Odiel acaba de cosechar las aproximadamente 140.000 toneladas de sal que anualmente extrae de la marisma frente a la ciudad de Huelva. Pero el próximo ejercicio 2020 va a ser diferente, ya que la compañía pretende empezar a andar el camino para no depender en tan alto grado como ahora de Mercadona. El que era interproveedor de sal de la cadena de súper líder en España, y hoy suministrador 'totaller', como ahora los denomina la firma valenciana, ha certificado la primera sal obtenida del océano Atlántico bajo la etiqueta ecológica.

Con ello, la directiva de la empresa explica en un encuentro con El Confidencial que quiere balancear la parte de sus ventas que procede de Mercadona con la que procede de otros clientes. En 2018, últimos datos conocidos, facturó 8,4 millones y el grupo de distribución acaparó dos tercios. Esta circunstancia obliga al auditor, por ley, a incluir una advertencia en las cuentas anuales en relación con el riesgo en que incurre la compañía al tener tan concentrada en un solo cliente una proporción tan elevada de sus ventas. El objetivo es que del 64% actual se pase aproximadamente al 50% de ingresos provenientes de Mercadona en el medio plazo.

La compañía adquirió en 2015 la salina y la planta de cloro que Ercros tenía previsto abandonar en Huelva y Palos de la Frontera, respectivamente. Ambos activos están dentro de la empresa Electroquímica Onubense (EQO). La tercera pata del negocio es Salinas del Odiel, comercializadora de la sal que EQO no usa en su proceso productivo. Salinas ya venía vendiendo esa sal sobrante a otros clientes —entre ellos, otros fabricantes de detergentes nacionales— y también a grupos de distribución en Portugal y Alemania. La intención ahora es abordar nuevos clientes del 'retail' en Francia y Reino Unido con las hasta cuatro referencias de sal ecológica que comercializará.

Para prepararse para esta diversificación, la firma ha invertido alrededor de tres millones de euros en mejoras en las 1.200 hectáreas que ocupa la salina, integrada en el paraje natural marismas del Odiel. Se trata de afinar enormemente el proceso productivo, logrando mover la sal solo tres veces hasta su envasado desde los 10 traspasos que se hacían antes—. Y con el reto de llegar a solo dos trasvases antes de empaquetarla, para minimizar los riesgos de afectación a su pureza y maximizar la calidad.

Negocios independientes

También se ha forrado de madera la zona en la que se produce la última fase de la obtención de la sal, la de cristalización. El agua del mar, que entra con 30 gramos por litro, acaba llegando a esa zona con 250 gramos por litro. La madera disminuye la inclusión de impurezas en la sal. Además, como parte de esta estrategia de apostar por un ingrediente ecológico y gestionar ambos negocios de forma separada, los socios han decidido segregar de EQO la actividad de comercialización que desarrolla Salinas. Los dueños de ambas compañías son dos familias de Huelva y Sevilla que prefieren no ser citadas.

Ambas sagas han adquirido al 50% por 4,8 millones el negocio de envasado de sal a EQO y lo han agrupado en la sociedad Salinas del Odiel. El objetivo es que la actividad industrial (producción y recolección de sal y producción de cloro) se desarrolle de manera independiente a la agroalimentaria. EQO ha pasado de 50 a 100 empleados en los últimos cuatro años, desde que fue adquirida a Ercros, y facturó 24 millones el pasado año. La salina, por su parte, emplea a 100 personas —con picos de 140 en plena cosecha— desde los cero empleados propios que tenía bajo el control de la empresa catalana.

Salinas del Odiel seguirá suministrando parte de su sal a la planta de cloro que pertenece a los mismos socios, pero ambas serán independientes

Desde ahora, la relación entre ambas será solo comercial: EQO seguirá vendiendo parte de su sal a Salinas del Odiel para que esta la envase y la comercialice a distribuidores, perteneciendo todos los activos a esas dos sociedades independientes, pero controladas por los mismos socios. Electroquímica es el único productor de cloro del sur de la Península, y lo ajustado del margen hace que su radio de acción territorial sea amplio, ya que otros fabricantes de Cataluña o el norte de España —o Portugal— no ven rentable surtir desde esas ubicaciones hacia el sur por el coste de transporte.

Tras invertir 20 millones en el cambio del proceso productivo para dejar de utilizar mercurio, EQO quiere especializarse en el suministro de productos para depuración de agua tanto en estaciones de aguas residuales como en piscinas, fundamentalmente. El cambio del proceso productivo ha concluido este año, tras iniciarse en 2016. EQO es la única empresa que usa sal marina y no sal procedente de minería para fabricar cloro. Para ello, ha desarrollado, junto a Thyssenkrupp, un sistema de limpieza y eliminación de impurezas de la sal marina para usarla en el nuevo proceso, que usa membranas —y no mercurio—.

Empresas

El redactor recomienda

Escribe un comentario... Respondiendo al comentario #1
2 comentarios
Por FechaMejor Valorados
Mostrar más comentarios