romper con huawei, una de las alternativas

Telefónica se arriesga a sanciones en EEUU por sus vínculos con Huawei

Telefónica tiene fuertes vínculos comerciales con Huawei y además cotiza en Estados Unidos. La guerra comercial entre Trump y China podría salpicar a la teleco española en un futuro

Foto: Exterior de una de las sedes de Telefónica. (Reuters)
Exterior de una de las sedes de Telefónica. (Reuters)

Las telecos velan armas ante las posibles consecuencias del veto de Estados Unidos al gigante chino Huawei. Una de las que ya revisan el impacto que puede tener la decisión de Donald Trump es Telefónica. La compañía asiática es uno de los principales proveedores de la teleco española, tanto de equipos de red como terminales, que ya analiza todos los posibles riesgos. Aunque las sanciones se han aplazado hasta el 19 de agosto, Telefónica, al igual que el resto de compañías, tiene que tomar la decisión de si busca otros proveedores o si aguanta el tirón por si Trump vuelve a cambiar de idea. Si hay una palabra que resume la situación, esa es inseguridad.

La decisión de la Administración Trump obliga a que las empresas norteamericanas y las extranjeras que operan en Estados Unidos no hagan negocios con Huawei ni ninguna otra empresa incluida en la 'lista negra' del Gobierno. En el caso de no hacerlo, las fuentes jurídicas consultadas apuntan a que las empresas que 'desafíen' al Gobierno y no cumplan con los vetos se exponen a ser sancionadas.

En el caso de Telefónica, que este viernes celebra su junta general de accionistas, la teleco también cotiza en la Bolsa de Nueva York desde 1987, por lo que debe garantizar la seguridad de sus accionistas y levantar las llamadas 'murallas chinas' para no mantener vínculos con las empresas de la citada lista negra. La compañía que preside José María Álvarez-Pallete está sujeta a las normas que se dictaminen desde la Casa Blanca por tener una filial en Estados Unidos y cotizar en un mercado de valores estadounidense. Por ello, los servicios jurídicos de la teleco han puesto como prioridad el análisis de su relación con Huawei, las repercusiones potenciales y cómo sortear la amenaza de Trump, según fuentes conocedoras.

El presidente ejecutivo de Telefónica, José María Álvarez-Pallete. (EFE)
El presidente ejecutivo de Telefónica, José María Álvarez-Pallete. (EFE)

El gigante chino es uno de los principales proveedores de Telefónica. En principio, las empresas de la lista negra del presidente norteamericano —y ampliable por el secretario de Estado, Mike Pompeo— no pueden comercializar sus productos en Estados Unidos y tampoco pueden suministrar tecnología. Y en ambas facetas Huawei tiene relación con Telefónica. Las restricciones, justificadas por motivos de seguridad nacional desde la Casa Blanca, aún no están concretadas, pero parece que se referirán solo a nuevos productos o servicios. La teleco española vende terminales que provee Huawei y se nutre de sus antenas de red a través de contratos de 'renting'. Sin embargo, al tener inversores y clientes en Estados Unidos, tendrá que demostrar que no hay relación entre ellos y la empresa china, lo que no será fácil.

Una de las vías de Telefónica para sortear este embrollo es dejar de trabajar con la compañía china. Al menos es la más evidente, pero también sería un camino muy complejo. Fuentes cercanas a la compañía española apuntan que quitar de su oferta los 'smartphones' de Huawei es sencillo, pero todo lo contrario sucede con la opción de cambiar de proveedor de red. Justo, además, en plena carrera por el 5G y teniendo en cuenta las numerosas antenas que tiene en 'renting' Telefónica de Huawei, empresa que se encarga también del mantenimiento y de la renovación. Telefónica tiene ante sí varias semanas para decidirse, aunque el escenario ideal es que la guerra comercial entre Estados Unidos y China que está golpeando a los mercados se relaje y la empresa pueda seguir trabajando con Huawei. Pero el departamento jurídico prepara alternativas contrarreloj.

"Huawei es algo muy peligroso", aseguró Donald Trump en Twitter para justificar su inclusión en la 'blacklist', que ha usado para asestar un nuevo golpe a Pekín en esta guerra comercial que mantienen desde hace más de un año las dos potencias, y que está beneficiando en bolsa a actores europeos que compiten con el gigante chino como Ericsson. Las previsiones de los bancos de inversión y gestoras internacionales apuntan a una ralentización del crecimiento del comercio global, que a la postre tendrá incidencia en el crecimiento económico y que ya la está teniendo en los mercados financieros.

Logo de la compañía china Huawei. (EFE)
Logo de la compañía china Huawei. (EFE)

Trump alude una y otra vez a la seguridad nacional, al denunciar que las empresas chinas contribuyen al espionaje del gigante asiático en territorio estadounidense. Por otro lado, hay una crítica habitual a las empresas chinas sobre que no juegan con las mismas reglas de juego que sus competidores internacionales, por normativas más laxas o subvenciones a la producción, permitiendo prácticas de 'dumping' —vender por debajo de coste— que no pueden realizar compañías de otros países. Este asunto, de hecho, también se ha tratado con varios sectores desde Bruselas.

De fondo, además, está la batalla por el liderazgo político, económico y militar a largo plazo entre Estados Unidos y China. Los efectos de la incipiente guerra comercial han devuelto políticas de planificación central que estaban de retirada por haber llevado a la economía asiática a desequilibrios, endeudamiento de las empresas y vulnerabilidad de los bancos. Sin embargo, el Banco Popular de China y Pekín ya preparan estímulos monetarios y fiscales para amortiguar la desaceleración del crecimiento.

Pero la vía de la devaluación, que tanto preocupó al mercado en 2015 y 2016, está limitada por la intención de China de que el yuan sea una moneda de referencia en la región, algo así como el marco alemán en Europa en los años noventa. Tampoco tiene capacidad de amenazar a Estados Unidos con su tenencia de deuda pública —es el segundo mayor acreedor—, ya que es la forma que tiene de mantener a raya el yuan frente al dólar y de rentabilizar la enorme reserva de divisas que consigue con las exportaciones. Trump, según los expertos, parte en mejor posición que su homólogo, Xi Jinping, a costa de la preocupación de empresas como Telefónica y si el nerviosismo de Wall Street no lo impide.

Industria estrecha lazos con China

En medio de esta guerra comercial entre Estados Unidos y China, la ministra de Industria, Reyes Maroto, se ha desplazado a Shenzhen, una ciudad de China conocida como el Silicon Valley del gigante amarillo, en la que se ha reunido con Lixing Wang, vicealcalde de la ciudad. “Shenzhen es un área prioritaria en la estrategia de internacionalización de la empresa española, y por eso queremos ampliar la participación en futuros planes de mejora de las infraestructuras de la ciudad y de la gran bahía, como la red de metro o el sistema de tratamiento de aguas, así como en sectores como el de 'smart cities' o energías renovables”, señaló Maroto.

Además, se da la circunstancia de que Shenzhen es la ciudad en la que Huawei tiene su sede central, junto a otras importantes compañías como ZTE, BYD o Tencent. Wang recordó a la ministra los fuertes vínculos que unen a Indra y Telefónica con Huawei y se emplazó a "profundizar" en esas relaciones económicas y comerciales.

En el caso de Indra, la compañía señala que Huawei es uno de sus 7.400 proveedores y que el volumen de negocio con la compañía china se mueve entre los 600.000 euros y el millón, el 0,04% y el 0,07% del total. El año pasado, la inversión ascendió a los dos millones por la compra de 25.000 'tablets' extra. De forma paralela, Indra admite que también vende sistemas tecnológicos a Huawei, si bien también representa una parte pequeña de la tarta de ventas.

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