Rothschild y Cuatrecasas ponen en órbita los nanosatélites catalanes de Aistech Space
  1. Empresas
ronda de financiación de 30 millones

Rothschild y Cuatrecasas ponen en órbita los nanosatélites catalanes de Aistech Space

El banco de inversión y el bufete de abogados lanzan una ronda de financiación para financiar el crecimiento de esta empresa salida de la Universidad Politécnica de Cataluña

placeholder Foto: Página web de Aistech Space.
Página web de Aistech Space.

En los últimos años, gracias a los bajos tipos de interés, los inversores se han lanzado a comprar activos de infraestructuras, como autopistas y redes de distribución de electricidad, de gas y de telecomunicaciones. Ahora, Rothschild y Cuatrecasas han puesto en el mercado Aistech Space, una empresa española de reciente creación cuyo activo principal es una red de nanosatélites espaciales capaz de dar información a las compañías aéreas o a las navieras sobre cualquier cosa que ocurre alrededor de la Tierra para mejorar su seguridad.

Según han confirmado fuentes próximas a la compañía, creada en 2015 con la aportación de 100.000 euros por parte de los socios fundadores y la colaboración de Barcelona Activa, ha dado el mandato a Rothschild y Cuatrecasas para levantar una ronda de financiación de hasta 30 millones de euros después de lanzar al espacio su primer satélite experimental. El banco será el encargado de buscar los inversores institucionales, principalmente europeos y americanos especializados en el sector, mientras que el despacho de abogados será el responsable de los asuntos legales de la transacción.

Foto: Foto de familia del consejo de administración de Cuatrecasas.

Debido al éxito conseguido, los accionistas de la compañía, liderada por Carles Franquesa y Guillermo Valenzuela, han puesto en marcha una ampliación de capital puente de dos millones de euros a través de un instrumento financiero convertible y vinculado al precio y condiciones de la colocación principal. Esta primera inyección tendrá un descuento sobre el precio que se fije en la ronda de financiación final y que se espera cerrar en la próxima primavera.

Aistech Space nació gracias a la apuesta de la Agencia Espacial Europea (ESA) por apoyar a emprendedores de la Politécnica de Cataluña

Aistech Space nació gracias a la apuesta de la Agencia Espacial Europea (ESA) por apoyar a emprendedores españoles de la Universidad Politécnica de Cataluña. Con este apoyo inicial y el de Barcelona Activa, Franquesas y Valenzuela se pusieron a desarrollar una red de pequeños satélites que cubriesen las zonas oscuras que todavía existen en el globo terráqueo y que hacen imposible encontrar, por ejemplo, aviones que han caído al mar tras sufrir un accidente.

Así ocurrió con el vuelo MH370 de Malasya Airlines del 8 de marzo 2014, en el que murieron 227 personas, un misterio todavía hoy por resolver, ya que la aeronave no dejó rastro alguno. Situación similar vivió un avión militar ruso el pasado mes de septiembre, cuando el aparato desapareció del radar sobre el mar Mediterráneo y nunca más se supo de sus 14 ocupantes. Accidente parecido sucedió con un aparato militar chileno y a finales de octubre con una aeronave de la compañía indonesia Air Lion en el que se dieron por desaparecidas a 189 personas.

Foto: Ibercaja. (Efe)

Los nanosatélites de Aistech Space tienen tres líneas principales de investigación: el seguimiento de activos y comunicación bidireccional, la captación de imágenes térmicas desde el espacio y el seguimiento de aviones y su posición. Para ello, la compañía tiene previsto lanzar una red 25 satélites en los dos próximos años que permitanuna cobertura global del planeta.

Los nanosatélites poseen una masa de entre 1 y 10 kg, frente a cientos o incluso miles de kilogramos de un satélite comercial típico

¿Pero qué tienen de especial los nanosatélites desarrollados por Aistech Space comparados con los tradicionales? Según Franquesa, socio fundador, los suyos son cien veces más baratos por utilizar el estándar Cubesat. Un prototipo creado en el prestigioso Massachusetts Institute of Technology (MIT) de Estados Unidos y que fue denominado Synchronized Position Hold Engage and Reorient Experimental Satellite

Los nanosatélites poseen una masa de entre 1 y 10 kg, frente a cientos o incluso miles de kilogramos de un satélite comercial típico. Hasta noviembre de 2013 solo había 75 nanosatélites. Otros 94 fueron puestos en órbita en 2014. El crecimiento de estos dispositivos se ha disparado en los últimos años gracias, precisamente, a su coste, que ronda los 200.000 dólares, frente a los cientos de millones a los que asciende uno tradicional.

Cuatrecasas Instituto Tecnológico de Massachusetts (MIT) Rothschild Ampliación de capital
El redactor recomienda