llega josé maría orihuela, ex de sacyr

Duro Felguera pone un CEO en la sombra a la espera de la dimisión del presidente

José María Orihuela, ex número dos de Sacyr, ha sido contratado junto a otros tres exdirectivos de la constructora para intentar sacar la compañía asturiana del atolladero

Foto: Fotografía de archivo de la exministra de Fomento Ana Pastor (c) y el ex número dos de Sacyr José María Orihuela (i) en el Canal de Panamá. (EFE)
Fotografía de archivo de la exministra de Fomento Ana Pastor (c) y el ex número dos de Sacyr José María Orihuela (i) en el Canal de Panamá. (EFE)

Duro Felguera ha decidido ponerse en manos externas para intentar evitar el concurso de acreedores al que se puede ver abocada tras anunciar unas pérdidas y una falta de liquidez que ahogan su futuro. Según han informado fuentes próximas a la compañía de ingeniería, José María Orihuela, ex número dos de Sacyr, ha sido contratado junto a otros tres exdirectivos de la constructora para intentar sacar a la compañía asturiana del atolladero en que se encuentra. Una labor para la que también se ha fichado a Senén Touza, el consultor de Deloitte que salvó a Pescanova de la quiebra.

Orihuela, ex consejero delegado de la filial de construcción de Sacyr y número dos 'de facto' de la constructora hasta el pasado mes de abril, aterrizó la semana pasada en la sede de Duro Felguera para revisar los proyectos en los que estaba involucrada la compañía y que, tras un informe de Deloitte, se ha descubierto que tenían unos problemas mayores de los que el grupo comunicó a los inversores de la reciente ampliación de capital de 125 millones.

Sin embargo, la sociedad no ha hecho oficial su nombramiento ni su rol dentro del grupo, que desde hacía meses estaba buscando un consejero delegado que ayudase al presidente, Acacio Rodríguez. Tampoco el de sus tres colaboradores, lo que ha generado una gran confusión en la organización sobre la labor de Orihuela dentro de Duro Felguera y sobre si su desembarco tiene el apoyo de todo el consejo de administración y del todavía presidente.

El presidente de Duro Felguera, Acacio Rodríguez (3d), durante la reunión de la junta de accionistas. (EFE)
El presidente de Duro Felguera, Acacio Rodríguez (3d), durante la reunión de la junta de accionistas. (EFE)

Según distintas fuentes, la llegada de Orihuela ha sido propuesta por algunos de los nuevos accionistas de Duro Felguera, como Indumenta Pueri, los dueños de la cadena de ropa infantil Mayoral y la familia Urquijo. Ambos inversores suscribieron parcialmente la ampliación de capital, una operación que, sumada a la quita asumida por la banca acreedora, evitó la suspensión de pagos oficial —lleva más de un año sin poder cumplir con sus obligaciones financieras— de la multinacional de la ingeniería.

En apenas dos meses, han visto cómo su aportación vale la mitad por el incumplimiento a las primeras de cambio del plan de negocio que Acacio Rodríguez comunicó a los inversores en la operación de rescate. La cotización respondió el pasado viernes —los resultados del primer semestre fueron comunicados en la medianoche del jueves— con un desplome del 47%, lo que provocó que la negociación de las acciones se estrangulase por exceso de órdenes de venta y escasez de peticiones de compra. Muchos de los fondos que entraron en la ampliación de capital tuvieron que vender a la carrera al superar los límites de pérdidas estipulados en sus contratos con clientes.

Nuevo rescate

De momento, Orihuela y Deloitte están revisando cada uno de los proyectos que Duro Felguera tiene en marcha para perimetrar sus nuevas necesidades de liquidez y de capital para poder seguir operativa. Lo que han concluido ya es que, a falta de concretar algunos cobros procedentes de un litigio en Australia y los costes adicionales de varias obras en el exterior, la compañía requiere un nuevo esfuerzo por parte de la banca acreedora y de los accionistas.

El problema, según fuentes próximas a Duro Felguera, es que el grupo no puede volver a solicitar un segundo rescate con el mismo equipo gestor. Uno de los asesores de la sociedad resume la situación con la siguiente aseveración: “El mercado te da una oportunidad, pero dos no”. Con ello, se refiere a la necesidad de cambiar el ‘management’ de la multinacional, lo que podría suponer la salida de Acacio Rodríguez como presidente. Algunos inversores ya lo han solicitado y, según otras fuentes, varios miembros del consejo de administración admiten asimismo que no es posible continuar con un primer directivo que ha mentido al mercado y a la Comisión Nacional del Mercado de Valores (CNMV).

A Rodríguez, un veterano exdirectivo del Instituto Nacional de Industria (INI), se le acusa de haber anunciado la entrada de tres accionistas —la americana Metco, la catarí ACEC y la asturiana TSK— comprando hasta el 25% del capital social. Pero lo cierto es que la primera no suscribió ninguna acción, la segunda apenas tomó el 2,5% y TSK se quedó en el 3% que ya tenía. Además, se le echa en cara que comunicase que la banca iba a aportar 100 millones de euros adicionales en avales, dinero que tampoco ha aparecido y que ha dejado la empresa sin capacidad de ir a por nuevos contratos.

Por ello, se da por hecho que Orihuela y su equipo han llegado para tomar las riendas de Duro Felguera en cuanto se finiquite la salida del actual presidente, al que ya no se considera válido para pedir una nueva ayuda dadas las circunstancias.

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