Noticias del Grupo Prisa: Los acreedores rechazan el plan de Cebrián y su bonus millonario por rescatar Prisa. Noticias de Empresas
condición 'sine qua non' para la ampliación

Los acreedores rechazan el plan de Cebrián y su bonus millonario por rescatar Prisa

Los tenedores del 70% de la deuda no aceptan las condiciones de la reestructuración de la deuda, lo que deja en el aire la ampliación de capital de 450 millones de euros

Foto: El presidente de Prisa, Juan Luis Cebrián. (EFE)
El presidente de Prisa, Juan Luis Cebrián. (EFE)

A falta de una semana para que Prisa celebre la junta general extraordinaria de accionistas para aprobar la ampliación de capital que permita al grupo salir de la insolvencia, las posiciones entre la compañía y los acreedores están alejadas. Según han confirmado fuentes próximas a las negociaciones, los fondos oportunistas, dueños del 70% de los 1.548 millones de euros que adeuda el editor de ‘El País’, no han aceptado la quita que les propone Rothschild, el banco que ha contratado el grupo de medios de comunicación para alcanzar un acuerdo. Un asunto vital, puesto que se trata de una condición sin la cual no habrá rescate.

Varias fuentes cercanas a las conversaciones han ratificado que las posturas son cualquier cosa menos amistosas. Los acreedores, entre los que se encuentran los ‘hedge funds’ Angelo Gordon, Och Ziff Capital Management, Monarch Alternative Capital, Centerbridge y Mancuria King Street, no aceptan el descuento de 50 millones de euros que Prisa les ha puesto encima de la mesa para alargar el plazo de pago de la deuda. El grupo dueño de Cadena SER les propone que acepten esa pérdida y que cambien 100 millones de deuda por acciones de la compañía, dos factores sin los cuales no podrá llevarse a cabo la ampliación de capital de 450 millones.

Con esos 450 millones, más los 100 del canje de deuda por capital, la quita de 50 millones y la venta de Media Capital por 321 millones, Juan Luis Cebrián, todavía presidente de Prisa, considera que la compañía se quedará con un balance más saneado y una relación entre el beneficio bruto de explotación (250 millones) y el pasivo de algo menos de tres veces frente a las más de seis actuales. Pero lo cierto es que la sociedad todavía no ha conseguido las autorizaciones legales para el traspaso de su televisión portuguesa a Altice la operación fue anunciada en julio—, y que los acreedores no están por la labor de aceptar una penalización teniendo en cuenta que el grupo cuenta con activos relevantes como Santillana.

La teoría de los fondos 'distress' que fueron comprando con grandes descuentos la deuda que vendieron bancos como Santander y Bankia es que, antes de aceptar una quita, la compañía debe vender todos los negocios por los que ha recibido ofertas suculentas, como la propia editorial de libros educativos. Como adelantó El Confidencial, Prisa ha mantenido conversaciones avanzadas para traspasar Santillana al fondo de capital riesgo Rhône Capital por cerca de 1.250 millones, importe que a parte del consejo de administración le pareció insuficiente.

Las mismas fuentes consideran “improbable” que en una semana se alcance un acuerdo entre los fondos oportunistas y la compañía, un factor indispensable, ya que en el orden del día de la junta general extraordinaria se considera una “condición suspensiva". Así se describe en el apartado 9 del punto quinto de la citada reunión con los accionistas, en el que se señala que “la eficacia del aumento de capital queda sujeta… a que se alcance un acuerdo con la totalidad o parte de las entidades acreedoras titulares de deuda financiera”. Un acuerdo que, a juicio del consejo de administración, “permita una refinanciación de la deuda, incluyendo en relación con los préstamos participativos existentes, en términos satisfactorios para la sociedad y que asegure su estabilidad financiera”.

Las conversaciones están siendo lideradas por Houlihan Lokey, el mayor banco del mundo en reestructuraciones corporativas, en nombre de los acreedores, y por Rothschild, en representación de Prisa. El banco anglofrancés fue el asesor de Isolux, que finalmente cayó en concurso de acreedores, y trabaja en el plan de rescate de Duro Felguera.

Rechazo al megabonus

Otro de los desencuentros entre la empresa y los acreedores es el punto octavo de la junta, en el que Prisa propone conceder un bonus de 1,6 millones de acciones a Juan Luis Cebrián por sacar adelante el plan de refinanciación. Un punto polémico al que se oponen los fondos por considerar que bajo el mandato del actual presidente la cotización de la compañía ha caído un 90%.

Así lo han puesto de manifiesto Glass Lewis & Co e Institutional Shareholder Services Inc, en dos informes encargados por los acreedores y publicados por Bloomberg. Glass Lewis explica que es "generalmente escéptica de cualquier tipo de bonificación extra que recompense a individuos por acciones que consideramos intrínsecas a los deberes de un ejecutivo, como negociar ventas y transacciones de capital". ISS añade que Prisa "no ha logrado justificar de manera suficiente por qué el plan de incentivos es lo que les conviene a los accionistas".

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