el regulador portugués se opone

Cebrián pide dinero a Pallete, Fainé y Botín ante el nuevo revés al rescate de Prisa

El presidente del grupo de comunicación ha llamado a sus homólogos de Telefónica, Criteria y Banco Santander ante la dificultad para vender Media Capital en Portugal por 334 millones

Foto: El presidente de Prisa, Juan Luis Cebrián. (EFE)
El presidente de Prisa, Juan Luis Cebrián. (EFE)

La junta general extraordinaria de accionistas que Prisa ha convocado para el próximo 15 de noviembre incluye como segundo punto del orden del día la aprobación de la venta de Media Capital, la televisión portuguesa del grupo, a la estadounidense Altice por 334 millones de euros. Una operación vital para sacar a la compañía de su actual estado de insolvencia que, sin embargo, se ha encontrado con que las autoridades han negado por segunda vez la aprobación de la desinversión. La consecuencia inmediata ha sido la caída de la cotización y una ronda de llamadas de Juan Luis Cebrián a los presidentes de Telefónica, Criteria CaixaCorp y Banco Santander.

El pasado viernes, la Entidad Reguladora para la Comunicación Social (ERC) emitió un comunicado en el que aseguraba que los miembros del consejo no habían alcanzado un acuerdo para autorizar la venta de Media Capital a Altice, transacción anunciada el 14 de julio. La del viernes fue la segunda vez que el ente público rehusaba dar luz verde a la operación después de que el 19 de septiembre ya hiciera públicas sus reticencias a aprobar una adquisición que supuestamente dañaría la competencia del mercado de las telecomunicaciones en Portugal.

La última esperanza que le queda a Prisa es el informe que deberá emitir la Autoridad de la Competencia del país vecino, que no tiene fecha oficial de publicación y que, por tanto, podría no llegar a tiempo a la junta general extraordinaria que el editor de ‘El País’ celebrará en tres semanas. La junta estaba prevista inicialmente para el 30 de octubre y ya se retrasó al 15 de noviembre. Si el traspaso no se llega a hacer, el plan de reestructuración de la multinacional se caería a las primeras de cambio, puesto que los 334 millones de euros procedentes de esta enajenación representan cerca del 40% de los fondos propios estimados para recuperar el equilibrio patrimonial y la solvencia financiera.

Junto a la venta de Media Capital, Prisa pretende hacer una ampliación de capital de 450 millones de euros y que los acreedores canjeen 100 millones de deuda en acciones de la sociedad. Para la primera parte, cuenta con el apoyo del 48% de los accionistas actuales, un respaldo relevante según fuentes financieras, pero todavía insuficiente para garantizar el éxito de la emisión. La segunda parte de la reestructuración está aún más complicada, porque los fondos oportunistas tenedores de los 1.548 millones en préstamos de Prisa no están actualmente por la labor de aceptar una quita en la conversión de la deuda por el capital.

El resultado de la segunda negativa del regulador portugués es un desplome del 12% de la cotización del dueño de la Cadena SER en dos días, caída que se amplía hasta el 25% si se toma como referencia el 13 de octubre, día en que el consejo de administración de Prisa acordó la operación acordeón, incluido un reconocimiento de pérdidas de 2.201,52 millones de ejercicios anteriores. El valor se cambia a cerca de 2,66 euros, lo que ha reducido la capitalización bursátil del grupo a apenas 200 millones de euros.

El millonario regalo, en juego

La venta de Media Capital no solo es fundamental para completar con éxito el rescate de Prisa. La operación también es un factor esencial para Juan Luis Cebrián, a quien el consejo de administración ha propuesto darle 1,6 millones de acciones con dos condiciones suspensivas: sacar adelante el plan de recapitalización y “el cierre satisfactorio de la operación de enajenación del 100% del capital social de Vertix, SGPS, SA”, la editora de la cadena de televisión portuguesa. De no producirse esta operación, Cebrián se quedará sin su incentivo, valorado actualmente en 4,16 millones de euros.

Ante la complicada situación y tras la fallida propuesta a Javier Monzón para hacerse cargo de la presidencia compartida de Prisa, Cebrián ha hecho una ronda de llamadas a sus homólogos de Telefónica, Criteria CaixaCorp y Santander para que le apoyen en este momento tan delicado. Según han confirmado fuentes próximas a las conversaciones, el septuagenario periodista se comunicó con José María Álvarez-Pallete, Isidre Fainé y Ana Botín para explicarles el desencuentro con Monzón, propuesto por estos tres accionistas del grupo, y requerirles un nuevo esfuerzo tras los 443 millones de euros que ya desembolsaron para salvar al editor de 'El País' en 2012. La reacción ha sido fría, pero los afectados reclaman paciencia, dados los muchos factores que aún siguen en el aire y de los que depende el buen fin del rescate.

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