miedo entre los inversores extranjeros

Los fondos internacionales paran inversiones en Cataluña y ponen en rojo a toda España

Los grandes inversores internacionales están dando órdenes generalizadas de parar inversiones en Cataluña y poner en cuarentena al resto de España

Foto: Los grandes fondos internacionales han ordenado masivamente parar inversiones en Cataluña.
Los grandes fondos internacionales han ordenado masivamente parar inversiones en Cataluña.

El desafío independentista de Cataluña ha vuelto a desatar el temor hacia nuestro país entre los inversores internacionales, un nerviosismo no visto desde los años de la crisis, cuando los cuarteles generales de Londres y Nueva York pedían diariamente a sus equipos en la Península reportes sobre el riesgo de salir del euro, al tiempo que apretaban el botón de venderlo todo en la piel de toro.

Ahora, la situación es menos crítica, pero el miedo vuelve a extenderse a gran velocidad entre los fondos extranjeros, que desde las semanas previas al referéndum ilegal del 1-O estaban pidiendo informes a Madrid y Barcelona sobre todos los posibles escenarios. Pero la realidad que se está viviendo desde el pasado domingo ha superado hasta los peores augurios, y sus consecuencias económicas se están dejando notar ya tanto en las bolsas como en la economía real. Algunos servicios de estudios empiezan a cifrar el impacto de una prolongación de la tensión durante meses en casi un punto del PIB.

El Ibex sufrió ayer la mayor caída desde el Brexit, del 2,85%, con lo que perdió los 10.000 puntos, y la prima de riesgo se fue hasta 132 puntos básicos, máximos desde marzo, pese a los esfuerzos del BCE para taponar la hemorragia. “Aunque en España los brókeres estaban ayer encantados con el discurso del Rey y pensaban que con eso se iba a acabar el problema, en Londres, de lo único que se hablaba era del anuncio de declaración de independencia que hizo Puigdemont en la BBC, y eso da pánico a los inversores”, explica un 'trader' español afincado en la capital británica.

Los analistas y gestores de fondos de la City han decidido poner la bolsa española en cuarentena y reducir posiciones, ante el miedo a que el conflicto en Cataluña tenga consecuencias para el país; mientras que las inversiones directas en la comunidad autónoma se han congelado prácticamente por completo, a la espera de acontecimientos, según reconocen varias firmas de capital riesgo.

La inversión en Cataluña, congelada

Uno de los mejores escenarios para medir la subida de temperatura de los inversores internacionales hacia nuestra economía ha sido la feria inmobiliaria Expo Real, que se celebra esta semana en Múnich, donde el 'stand' de Cataluña apenas recibió ayer visitas, según han confirmado varios asistentes a la cita inmobiliaria a este medio.

"Aquí, la lectura que estamos sacando es: 'Ni un duro para Barcelona y focalizarse en Madrid'. El 70% de los fondos ha decidido parar operaciones en Cataluña, salvo los oportunistas, que van a tratar de aprovechar la situación para comprar chollos", señala un directivo español presente en la feria y que pide guardar el anonimato. "Ahora mismo, no puedo presentar a mis inversores ninguna operación de compra en Cataluña, quieren mantenerse fuera hasta que vuelva la normalidad", señalan desde uno de los 15 mayores fondos de inversión inmobiliaria del mundo.

En la feria inmobiliaria internacional que se celebra estos días en Alemania, se vio ayer una imagen reveladora: el 'stand' de Cataluña sin apenas visitas

El mercado de las infraestructuras también está sufriendo el embiste del desafío independentista, con una oleada de órdenes de parar operaciones. "Nadie quiere invertir en un activo sin saber qué administración va a tener y bajo qué regulación", explica un directivo del sector. "El dinero se mueve muy rápido y a un país inestable le borran del mapa en días", señala otro alto ejecutivo del negocio de las infraestructuras.

Aunque el escenario de una Cataluña independiente, por el momento, es el menos plausible, los inversores siempre anticipan riesgos y están empezando a conceder ciertas probabilidades a este escenario, ya que esta comunidad representa el 19% del PIB español.

Pero, aunque no se llegue a un divorcio, el impacto en el consumo catalán ya se está dejando notar, según reconoce un gestor de centros comerciales, caída que se vio agravada este martes por la huelga general, y que podría empezar a arrojar cifras dramáticas si se repitieran estos paros. Los tráficos de las autopistas también se están resintiendo ya, y el impacto que las imágenes de los últimos días, unido a la incertidumbre sobre los venideros, amenaza con hacer mella en el turismo.

El Ibex 35 sufrió ayer su mayor caída desde el Brexit.
El Ibex 35 sufrió ayer su mayor caída desde el Brexit.

Riesgo de recesión y elecciones generales

“El riesgo ahora es que la crisis regional se ha convertido en nacional, en el sentido de que el Gobierno está presionado en casa [el PSOE no le apoya al 100%] y fuera [la opinión internacional, la ONU y la UE están en contra del uso de la fuerza, incluso para defender el Estado de derecho]”, explica el banco de inversión Kepler Cheuvreux. Esta firma considera muy poco probable una solución negociada y abre la puerta a nuevas elecciones generales, en las que cree que Rajoy será la principal víctima de esta crisis. “Podemos obviamente se está frotando las manos porque tiene una oportunidad única de echar a Rajoy”, añade.

Un posible Gobierno de coalición PSOE-Podemos aterroriza a los inversores más todavía que la improbable independencia catalana. Y que se abra esa posibilidad es una de las principales razones para la reducción de su exposición a España. Kepler Cheuvreux añade que “las tensiones acabarán teniendo implicaciones negativas para la economía española”. A su juicio, la incertidumbre seguirá presionando a la prima de riesgo y a la bolsa en general, no solo a las empresas catalanas. Por eso recomienda “evitar nombres puramente domésticos, bancos, inmobiliarias, eléctricas, televisiones...”.

En la misma línea se manifiesta Saxo Bank, para quien “España se encuentra en un callejón sin salida”. “La supervivencia (probablemente) del Gobierno español en Madrid y la de la autoridad regional de Cataluña están en el aire. Dado el tumulto y la aparente imposibilidad de llegar a un acuerdo, el golpe a la estabilidad económica de España está obligando a los mercados a reaccionar”. Por eso, concluye que el Ibex puede caer a 9.500 puntos a corto plazo, arrastrado por los bancos.

Como señala un empresario español: "no pierdas de vista a los bancos. La evolución de su cotización te va a anticipar la magnitud del desastre o de la recuperación de la confianza".

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