se ponen en práctica las llamadas 'clawback'

El BdE obliga a los directivos de banca a devolver sus bonus por mala gestión

Entra en vigor una nueva circular sobre las cláusulas 'clawback' que exige a los consejos de administración reintegrar la retribución variable cobrada durante los tres últimos años

Foto: Sede del Banco de España. (EFE)
Sede del Banco de España. (EFE)

Los bancos deberán asegurarse muy bien de que lo que hacen es acorde a la ley de contabilidad y a las buenas prácticas. De lo contrario, como ha pasado en los casos de Bankia, CAM, Banco de Valencia o más recientemente Banco Popular, que tuvieron que reformular sus cuentas o sus balances, sus directivos tendrán que devolver la retribución variable o bonus e incluso hasta parte de sus pensiones. A partir del 1 de enero de 2017, el Banco de España les obliga a aplicar las llamadas cláusulas de recobro o ‘clawback’.

Siguiendo las directrices de la Autoridad Bancaria Europea (EBA por sus siglas en inglés) sobre políticas de remuneración, el Banco de España ha elaborado una circular para que las retribuciones variables de 2016, que los beneficiarios cobrarán durante el primer trimestre del próximo año, ya estén sometidas a las 'clawback'. La normativa ha sido consensuada con el Ministerio de Economía y con las propias entidades ante las dudas que generaron las recomendaciones del supervisor europeo.

Aunque algunos bancos se han mostrado reticentes a aplicar esta normativa de forma inmediata, entidades como BBVA y Santander ya las pondrán en marcha contra los bonus de sus directivos correspondientes a 2016. En general, la norma afecta a un colectivo de unos 2.050 ejecutivos, los considerados claves por las cinco primeras entidades. Pero también podría ser extendida a los más de 5.000 empleados de segundo nivel que asimismo están adscritos a planes de retribución variable.

Oficina del Banco Santander. (Reuters)
Oficina del Banco Santander. (Reuters)

Las ‘clawback’ están en plena discusión en Europa y en Estados Unidos tras los recientes escándalos destapados en Wells Fargo y en Deutsche Bank. El consejo de administración de la entidad estadounidense pidió en septiembre a su presidente y consejero delegado, John G. Stumpf, que renunciase a los derechos acumulados por 41 millones de dólares después de conocerse que habían creado 1,5 millones de cuentas bancarias y repartido 565.000 tarjetas de crédito sin la autorización del cliente bajo su mandato. Stumpf dimitió el 13 de octubre con 133,4 millones de dólares de compensación tras el escándalo que llevó a la cotización al nivel más bajo en dos años.

Actualmente, el consejo de administración de Deutsche Bank está analizando con una firma de abogados solicitar a sus antiguos presidentes y consejeros delegados la devolución de los bonos cobrados durante los últimos años después de ponerse de manifiesto que la solvencia —y los resultados— del grupo alemán era muy inferior a la que se decía en las cuentas.

Los ocho millones de Ron, en peligro

En España, el caso más latente es el de Banco Popular, cuyas acciones se han hundido hasta un 90% una vez reconocidas pérdidas de 2.000 millones por su exposición inmobiliaria. Curiosamente, esta entidad es la única que ya incluía en la regulación de su gobierno corporativo la posibilidad de exigir a sus consejeros ejecutivos y directivos la devolución de la retribución variable e incluso compensar dicha devolución contra otras remuneraciones de cualquier naturaleza a que el beneficiario tenía derecho.

Esta cláusula está vigente durante los tres años siguientes a la liquidación y abono del bonus anual, "en el caso de que el beneficiario haya sido sancionado por un incumplimiento grave del código de conducta y demás normativa interna, cuando se ponga de manifiesto que la liquidación de la retribución variable se ha producido total o parcialmente en base a información cuya falsedad o inexactitud grave quede demostrada 'a posteriori', de forma manifiesta, o afloren riesgos asumidos durante el período considerado u otras circunstancias no previstas ni asumidas por el Banco, que tengan un efecto negativo material sobre las cuentas de resultados de cualquiera de los años de período de 'clawback'.

A principios del próximo año, la comisión de retribuciones del Popular deberá determinar si el todavía presidente Ángel Ron, el ex consejero delegado, Francisco Gómez Martín, y el secretario del consejo, Francisco Aparicio Valls, deben devolver los bonus correspondientes a los ejercicios 2013 a 2015, tanto los recibidos en metálico como en acciones.

La EBA aconseja que los bancos deberían asegurarse de que las cláusulas 'clawback' y 'malus' son aplicadas, no solo sobre el bonus, sino también sobre los derechos de pensiones y cualquier otro elemento que suponga una remuneración extraordinaria. Si el nuevo presidente del Popular, Emilio Saracho, lleva esta recomendación al extremo, Ron perdería los ocho millones de euros acumulados en pensiones. En total, los actuales consejeros del Popular acumulan 42,69 millones de euros en retribuciones una vez acaben su actividad profesional.

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