las noches en el burj al arab de dubÁi

Las facturas de Zandi en el hotel de siete estrellas más caro del mundo

El peculiar empresario, íntimo amigo de Felipe González y socio de Juan Luis Cebrián, gasta casi 6.000 euros al día en invitar a sus más conocidos a pasar noches en el Burj Al Arab

Foto:  Hotel Burj Al Arab en Dubái.
Hotel Burj Al Arab en Dubái.

-“Hola Massoud. Estoy en Dubái. Si estás por aquí, si te apetece nos vemos”.

- ¿En qué hotel te alojas?

- En este que está un poco alejado del centro.

- No, hombre. Recoge ahora mismo tus cosas y en media hora te espera una limusina en la puerta que te va a llevar al Burj Al Arab. Allí tiene una suite. Todo corre de mi cuenta. Después te llamo y nos vemos para cenar.

Así relatan varios de los empresarios que solían viajar al emirato de Oriente Medio por motivos de negocios la generosidad de Massoud Zandi, el socio de Juan Luis Cebrián y amigo íntimo de Felipe González, un hombre de profundas contradicciones. Al tiempo que tiene numerosas demandas por impago por parte de sus trabajadores, así como reclamaciones millonarias por parte de algunos de sus 'partners' más famosos, el empresario español de origen iraní es una persona muy dadivosa. Los que le conocen bien cuentan que sus propinas a los camareros en los restaurantes más de moda de Madrid pueden exceder los 100 euros, cantidad que suele darles como el que deja unas monedas tras pagar la cuenta.

Desembolsó 35.270 euros por seis noches en el Burj Al Arab en 2006, cuando intentaba convencer a Brufau para que le ayudase a su aventura en mitad de África

Su facilidad para agasajar a sus invitados es de tal magnitud que a sus amigos que visitaban Dubái, donde Zandi asegura residir fiscalmente en contra de lo que cree la Agencia Tributaria, que le acusa de graves delitos, les dejaba una de las 'suites' que tenía casi de forma permanente en el Burj Al Arab, el siete estrellas más caro del mundo. Conocido por su diseño como la vela, sus habitaciones de alto 'standing' tienen dos plantas de 300 metros cada una. Un espacio que el empresario que vive en la lujosa urbanización de La Finca (Pozuelo de Alarcón) cedía de forma totalmente altruista, incluido un delicioso bufé de caviar.

Prueba de ello es una de las facturas pagadas por Zandi en dicho hotel, por donde pasaron Javier Merino y Mar Flores, además de algún que otro consejero de Gas Natural, a las que ha tenido acceso El Confidencial. El peculiar aspirante a productor de petróleo y explotador de minas en Sudán del Sur y en Chad desembolsó 35.270 euros por seis noches en el Burj Al Arab a principios de febrero de 2006, cuando intentaba convencer a Antonio Brufau para que le ayudase a su aventura en mitad de África. Abonó dos reservas, una de tres noches y otra de dos, en sendas 'suites' de tres y dos dormitorios, respectivamente, amén de otro tipo de servicios como cenas privadas, bebidas y el uso diario de un servicio de limusinas. Según la factura, cada noche en las 'suites' valía 16.500 dírhams, la moneda local, que convertida a euros eleva la factura a 4.005 euros. Por cada día de estancia, Zandi pagó de media 5.878 euros, incluidos 400 euros por el servicio diario de habitaciones. En una de las cenas llegó a gastarse unos 6.000 dírhams, cerca de 1.500 euros. La factura completa la abonó a través de una tarjeta Visa, sin que tuviera que pagar el IVA, ya que según la documentación que aquí se muestra tenía un régimen especial de las agencias de viajes.

Ferrari de Massoud Zandi en su garaje.
Ferrari de Massoud Zandi en su garaje.

Mancha, víctima de Zandi

Probablemente porque el cargo, organizado por Cristina Salvador Perucha, su administradora de confianza, ahora viviendo en el sur de Madrid con presunta depresión, corría a cargo de Baker Enterprises Corp, una de sus numerosas sociedades 'offshore', domiciliada primero en el paraíso fiscal de Niue -el mismo que utilizaba Imanol Arias- y posteriormente en Samoa. A través de esta firma, Zandi contrataba los servicios de personas como Rafael Anson, el periodista, asesor de Adolfo Suárez y presidente de la Real Academia de Gastronomía, y de Antonio Hernández Mancha, expolítico de Alianza Popular.

El empresario hispano-iraní Massoud Zandi y Felipe González. (EC)
El empresario hispano-iraní Massoud Zandi y Felipe González. (EC)

El dueño del bufete MGM Mancha-Asesores ha reconocido que Zandi le requirió sus servicios para el proyecto de un gaseoducto, pero niega rotundamente que haya sido apoderado de ninguna sociedad fiscalmente opaca. Asimismo, rechaza la acusación de que haya dispuesto de ningún dinero en ningún país ajeno al control de la Agencia Tributaria nacional. Según documentación mostrada a El Confidencial, Hernández Mancha trajo a España en 2004 la sociedad panameña que le vendió el piso donde actualmente habita, pagando todas las liquidaciones requeridas por el fisco de la república latinoamericana y el español.

Según su declaración, él es una de las víctimas de los encantamientos de Zandi, que además de su mansión de ocho millones de euros en La Finca cuenta con otra vivienda de lujo en la Urbanización Rodeo Playa de Marbella, en pleno Puerto Banús, al lado del Hotel Guadalpín. De uso inicialmente para oficinas, el apartamento ha sido disfrutado por Cebrián y Felipe González, entre otros.

Hernández Mancha ha reconocido que Zandi le requirió sus servicios pero niega ser apoderado de ninguna sociedad fiscalmente opaca

Ambos activos inmobiliarios están a nombre de Golden Vending, su empresa inmobiliaria, que al mismo tiempo alquilaba el piso en la Costa del Sol a Lempicka SA, otra sociedad constituida bajo las leyes de Samoa. Esta compañía, opaca a todas luces, abonaba 5.000 euros mensuales por el alquiler al propio Zandi, según documentación en mano de este periódico. La Agencia Tributaria tiene a sendas empresas en el punto de mira.

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