la peculiar historia del amigo de cebrián

Zandi, el agasajador de caviar a ministros, presidentes, editores y futbolistas

La ostentosidad y la vida a todo lujo van paralelas a los problemas con sus socios y su capacidad de agasajo. Así es el socio de Cebrián que le ha puesto en un compromiso

Foto:  Massoud Zandi junto a Cristina Salvador, la administradora de sus sociedades. (EC)
Massoud Zandi junto a Cristina Salvador, la administradora de sus sociedades. (EC)

Obsesionado con su físico, amante de la comida japonesa y de los productos quemagrasas, Massoud Zandi, el hombre que ha puesto en un aprieto a Juan Luis Cebrián, presidente de Prisa, es un 'agasajador' de profesión. Hasta el punto de que cuando las inspectoras de la Agencia Tributaria entraron en su casa sin previo aviso a las 8 de la mañana del 1 de junio de 2015, en busca de documentos con los que demostrar sus presuntos delitos fiscales, el español de origen iraní se ofreció a llevarlas a sus respectivas casas cuando, horas más tarde, dieron por concluido el registro de la mansión de 2.165,87 metros cuadrados que tiene en la lujosa urbanización La Finca, en el Paseo de los Lagos, en Pozuelo de Alarcón (Madrid).

[Lea aquí: Cebrián acuerda pagar 14,69 millones a una 'offshore' de Zandi en un banco suizo]

Las inspectoras de Hacienda se quedaron atónitas cuando Zandi les abrió las puertas del Bentley Mansory del que se encaprichó al verlo un día en Londres. Por supuesto, las funcionarias rechazaron el ofrecimiento de Zandi, que en todo momento estuvo tranquilo, amable, transmitiendo a los empleados de su casa y de sus empresas calma total porque, según sus palabras, “no van a encontrar nada”. En parte, porque a sabiendas de que la Agencia Tributaria iba detrás de él por simular presuntamente su domicilio fiscal para no pagar impuestos en España, ya se había encargado de sacar en cajas determinada información comprometida.

Antes de intentar ganarse a las inspectoras de Montoro, Zandi (Teherán, 16 de mayo de 1962) engatusó a empresarios de máximo nivel de España y Oriente Medio, a ministros, expresidentes de gobierno, editores de medios de comunicación y hasta militares. Sirva como ejemplo la invitación que el 26 de noviembre cursó a Antonio Brufau, presidente de Repsol, para acudir a una exposición esponsorizada por la petrolera, en el Real Jardín Botánico, de “mi amigo personal Saif El -Islam Gaddafi”, el heredero de Muamaar El Gaddafi, el presidente de Libia, condenado a pena de muerte en 2015 por “crímenes de guerra”.

En la carta, enviada desde Trade Petroleum, una empresa participada por Zandi, Javier Merino y Joaquín Arespacochaga desde sociedades en paraísos fiscales, el empresario español le anunciaba que tras la exposición había organizado una cena en Santceloni, uno de los mejores y más caros restaurantes de Madrid, a la que asistirían “Felipe González, Juan Luis Cebrián, Miguel Sebastián y, probablemente, José Montilla”. En esos momentos, Sebastián era director de la Oficina Económica del presidente José Luis Rodríguez Zapatero, mientras que Montilla ejercía como ministro de Industria. El objetivo de la invitación a Brufau era que tuvieran "una conversación previa para tratar varios asuntos que cree que se han de impulsar”, en relación a varios proyectos que el adulador de casi 54 años había pactado con Alfonso Cortina, el antecesor del todavía presidente de Repsol.

A todos ellos, Zandi les agasajaba con caviar que compraba en Black Pearl, una pequeña tienda situada en Ricardo León, una calle próxima a la Gran Vía madrileña, al lado del Mercado de Los Mostenses. Por gramos y por kilos se llevaba el Beluga (el más normal), el Beluga Imperial (gama media) y el Beluga 000, la hueva de esturión del mar Caspio más deseada, que se vende a 290 euros los 50 gramos. El medio kilo ronda los 2.900 euros y los citados comensales, más otros como Rodrigo Rato, Antonio Hernández Mancha, Pedro J. Ramírez y Rafael Ansón, los recibían en sus viviendas o en sus despachos profesionales. También los Martínez Berrocal, los reconocidos empresarios taurinos y dueños de la compañía de autobuses La Sepulvedana, con lo que finalmente ha acabado con reclamaciones judiciales.

Algo muy habitual en las relaciones de Zandi con sus socios, como Javier Merino, que le reclama los 30 millones de euros que presuntamente le prestó para Star Petroleum, su petrolera con yacimientos en Sudán del Sur, o Alberto Cortina, que le pide los 18 millones que le cedió para explotar una mina en Chad. Para una de estas aventuras, el empresario fichó a Luis Figo, el exjugador del Real Madrid, que se dejó llevar por sus encantos a cambio de una suculento contrato para, supuestamente, construir escuelas de fútbol en mitad del continente africano. Unas academias de las que saldrían jóvenes talentos que después entrenarían en el club blanco y en el Barcelona, donde el portugués es persona 'non grata', según el comunicado y el vídeo oficial, que aún se puede ver.

Juan Luís Cebrián, con Antonio Navalón, Massoud Zandi y altos cargos del Gobierno de Dubai
Juan Luís Cebrián, con Antonio Navalón, Massoud Zandi y altos cargos del Gobierno de Dubai

El iraní, que ha aparecido en los papeles de Panamá vinculado a cerca de 10 sociedades 'offshore', también se las tuvo tensas con Cebrián, tras darle un millón de euros para crear la Fundación Atmán, un 'think tank' vinculado a personas influyentes del PSOE, como el propio Felipe González y el editor, miembros de su consejo rector. Acabado el dinero, se cerró la organización, dirigida por Teresa Aranda, exmujer del filósofo y periodista. Pero, gracias a su capacidad de convencimiento, el presidente de Prisa volvió a su redil. Hasta el punto de que le donó el 1% del capital en 2014 y otro paquete similar en 2015, cuando la Agencia Tributaria ya le pisaba los talones.

Fue entrar los técnicos de Hacienda en su mansión y en las oficinas de sus compañías y dimitir Zandi como presidente, y la administradora de sus múltiples sociedades, Cristina Salvador Perucha, como consejera de Star Petroleum, en una junta extraordinaria convocada en Luxemburgo. Sus puestos fueron ocupados por Cebrián, Antonio Navalón, uno de los 'lobistas' más reconocidos de la España de los noventa, Miguel Angel Remón, exdirector general de Repsol, y Brian Mathiew Mckinley, un banquero inglés con nacionalidad venezolana, todos ellos accionistas de la petrolera. Aunque fueron elegidos por tres años, hasta 2018, a finales de diciembre de 2015 dimitieron en cadena para que Zandi, acompañado con Remón, se quedara como administrador único desde mediados de enero de este ejercicio.

Pese a las continuas denuncias por impago de sus empleados de confianza, como su abogado Ignacio Lacasa, el empresario sigue haciendo vida normal

Pese a las continuas denuncias por impago de sus empleados de confianza, como su abogado Ignacio Lacasa, el empresario sigue haciendo vida normal. Se le ve con frecuencia por Valdemarín, uno de los barrios de más renta per capita de Pozuelo de Alarcón, conduciendo su Ferrari 612 Scaglieti. Separado de su mujer, Dolores Mas, y padre de dos gemelos, ahora está enamorado de la colombiana Andreina Español, cerca de 30 años más joven que él. Está al corriente de la hipoteca, concedida por La Caixa por importe de cuatro millones de euros, para financiar su lujosa vivienda, valorada, según información del registro de la propiedad, en ocho millones, lo cual indigna aún más a sus acreedores.

No le preocupa lo que el llama “inspección tributaria ordinaria” de “mi persona como varias sociedades en las que ostento participación con intereses en España”, porque está convencido de poder demostrar que no declaró sus bienes a la Agencia Tributaria al residir formalmente en Dubái. Un emirato donde tiene alquilada una suite de 1.000 metros en el Burj al Arab, donde ha invitado a consejeros de Gas Natural, como Carlos Kinder, periodistas 'premium', directores de cine y otros 'lobistas' a los que les convidaba a bufé de caviar.

Empresas

El redactor recomienda

Escribe un comentario... Respondiendo al comentario #1
4 comentarios
Por FechaMejor Valorados
Mostrar más comentarios