afectará a cerca del 40% de la plantilla

Fortress prepara otro ERE para la empresa de recobro de morosos de las cajas

El fondo estadounidense ya hizo un duro ajuste de puesto de trabajo en Lico Leasing, sociedad compradas a las cajas por 220 millones de euros.

Foto: Fortress prepara otro ERE para la empresa de recobro de morosos de las cajas

Fortress, el fondo de inversión alternativa que compró el negocio de financiación de las cajas de ahorro, ha anunciado a los trabajadores que va a realizar un expediente de regulación de empleo (ERE) en Geslico, la filial dedicada al recobro de créditos. Aunque la entidad estadounidense no ha cifrado a cuántos afectará la drástica medida, fuentes próximas a la firma aseguran que podría ir a la calle cerca del 40% de la plantilla.

Geslico, grupo formado por tres filiales con sedes en Madrid, Valencia y Zaragoza, cuenta a día de hoy con 450 trabajadores, de los que cerca de 200 podrían ser despedidos a través del ERE. Si bien Fortress todavía no ha explicado los motivos reales para adoptar este ajuste de personal, fuentes cercanas a la sociedad explican que el recorte de puestos de trabajo se debe a la pérdida de negocio derivado de las fusiones de las cajas de ahorro.

El anuncio se hace desde Paratus, el centro de negocios montado por Fortress en Barcelona para gestionar todas las adquisiciones que ha realizado en España desde que empezó a comprar créditos fallidos a entidades financieras como Banco Santander o la deuda de la inmobiliaria Realia. Posteriormente, entre 2012 y 2013, se hizo con Lico Leasing, el holding de financiación a empresas de la Confederación Española de Cajas de Ahorros (CECA), y Geslico, por las que pagó cerca de 220 millones de euros.

No obstante, el nombre de Fortress tomó relevancia en España cuando intentó vender 300 viviendas compradas a la Sareb a un precio muy superior al que el banco malo del Estado había acordado traspasarlas a un grupo de particulares. Este tipo de fondos, conocidos como oportunistas o buitre, se han convertido en los nuevos propietarios de montañas de créditos impagados –se calculan en 50.000 millones– procedentes de los balances de la banca española, que se los ha traspasado por un precio muy inferior a su valor facial. Después, gestionan estos créditos tratando de negociar con el moroso el pago a largo plazo para recuperar el importe inicial prestado.

El ERE en Geslico no es el primero que plantea Fortress, que a finales de 2013 ya ajustó de forma significativa la plantilla en Geslico. En aquel momento, Paratus comunicó a sus trabajadores que 174 de los 470 empleados iban a ser despedidos mediante la extinción de los contratos. Otros 40 se verían afectados por una suspensión temporal de empleo, un ERTE, por lo que hasta 210 de los asalariados perdieron su trabajo de una forma definitiva o provisional. Finalmente, tras las negociaciones internas, la lista quedó reducida a 120.

Antes, en 2012, los accionistas de Lico Corporación, entre los que se encontraban BBVA, Banco Sabadell, Mapfre, Ibercaja, Unicaja, CECA, Novagalicia, CatalunyaCaixa y Bankia, ya había aplicado un severo ajuste que afectó a  95 de los 230 trabajadores de esta sociedad de financiación.

En el último informe anual depositado por Fortress, el fondo aseguraba que tenía “confianza en el sólido futuro de la actividad de Geslico, debido a su amplia cartera de clientes y a la tendencia a la externalización de la actividad de recuperación de créditos impagados”. No obstante, avisaba que la previsión para el 2014 era que “el recobro anual pueda disminuir levemente respecto a las cifras de 2013, como consecuencia de la reestructuración del sector bancario y la menor actividad crediticia durante los últimos años”. La realidad ha sido peor que las estimaciones y las consecuencias la pagarán los empleados.

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