Economía investiga a Fortress por blanqueo de capitales en la compra de Lico Leasing
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exige un informe detallado del origen del dinero

Economía investiga a Fortress por blanqueo de capitales en la compra de Lico Leasing

El Servicio Ejecutivo de Prevención de Blanqueo de Capitales ha pedido al fondo americano que identifique a los compradores reales de la gestora de las cajas

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Banco de España (EFE)

Fortress, uno de los fondos conocidos como buitres que ha hecho muchos negocios en España con la compra de préstamos y deuda impagada de entidades, está bajo el foco del Servicio Ejecutivo de Prevención de Blanqueo de Capitales e Infracciones Monetarias (Sepblac). El organismo dependiente del Ministerio de Economía y tutelado por inspectores del Banco de España le ha solicitado un informe donde se especifique la identidad final de los inversores que financian la adquisición de Lico Leasing , la división financiera de las cajas de ahorro.

Según documentos a los que ha tenido acceso El Confidencial, el Banco de España ha solicitado al Sepblac un informe en el que Fortress detalle los procedimientos internos que usa para prevenir el blanqueo de capitales y la financiación del terrorismo. En concreto, el organismo supervisor hace hincapié en las diligencias adecuadas para la identificación de la actividad profesional o empresarial y el origen lícito de los fondos invertidos por Fortress.

La pesquisa del Banco de España se debe a que la entidad americana, que administra más de 50.000 millones de euros en activos problemáticos, va a comprar Lico Leasing a través de once filiales domiciliadas todas ellas en Delaware (Estados Unidos) y las Islas Caimán, dos paraísos fiscales por donde transitan grandes fortunas de dudosa procedencia. La mayoría de los países europeos han acordado prohibir estas zonas oscuras a las entidades que operan en el Viejo Continente para evitar las evasiones fiscales.

La operación se va hacer a través de Valdivia Leasing Limited, una sociedad irlandesa de nueva creación cuyas acciones son titularidad de determinados fondos de inversión gestionados y controlados por Fortress Investment Group. Para autorizar la toma de control de Lico Leasing, que era propiedad de BBVA, Banco Sabadell, Mapfre, Ibercaja, Unicaja, CECA, Novagalicia, CatalunyaCaixa y Bankia, Economía ha pedido que el grupo estadounidense haga una “declaración expresa firmada por persona que ejerza cargo de administración en el grupo Fortress” de que aplica los procedimientos adecuados sobre “los inversores de todos y cada uno de los Fondos Fortress accionistas de Valdivia”. Asimismo, les insta a que les aseguren que los fondos aportados para financiar la adquisición de Lico Leasing “no guardan relación con el blanqueo de capitales o la financiación del terrorismo.

Entre los vehículos utilizados por Fortress para adquirir Lico Leasing, por la que pagará unos 127,26 millones de euros, están Fortress Credit Opportunities Fund III, con sus cinco filiales denominadas A, B, C, D, E; Super FCO MALP; FCO MA Centre Street y Worden Master Fund. Economía quiere saber quiénes están realmente detrás de estos fondos, por lo que le ha pedido a la institución americana que detalle el origen y los movimientos de los que van a aportar más de un 5% del precio acordado para la compraventa.

Se debe aportar para ellos los datos identificativos de todas las entidades bancarias, cuentas y países o jurisdicciones por las que transitarán, desde su origen hasta su ingreso final en la cuenta establecida en el contrato de compraventa”, indica el informe solicitado por el Sepblac. “En el caso de las cuentas utilizadas, debe informarse como mínimo de la identidad de todos los titulares y autorizados en dichas cuentas”, prosigue.

Según distintas fuentes, la solicitud del Banco de España, cuyos inspectores investigan estos casos pese a que el organismo depende de Economía, es un trámite normal para autorizar este tipo de operaciones. Sin embargo, fuentes del organismo supervisor han apuntado que “un asunto de blanqueo de capitales no es lo más habitual y si se ha pedido –han declinado confirmar o desmentir nada– será porque se quiere aclarar cualquier sospecha”. Por su parte, Allen & Overy, la firma de abogados que asesoró la operación, ha rechazado hacer ningún comentario.

Fortress no solo ha comprado Lico Leasing, sino también Geslico, la filial de recobro de morosos, por lo que la operación asciende a cerca de 220 millones. Pero, además, ha protagonizado algunas de las adquisiciones de carteras impagadas más importantes de la banca española, como los 1.100 millones que le tomó al Banco Santander en 2012. Por si fuera poco, también se ha convertido en el máximo acreedor de Realia, al comprar cerca de 540 millones de euros de deuda en manos del propio Santander, de CaixaBank, de BBVA y de la Sareb.

Los fondos denominados buitre se han convertido en los nuevos propietarios de montañas de créditos impagados –se calcula en 50.000 millones– procedentes de los balances de la banca española, que se los ha traspasado por un precio muy inferior a su valor facial. Después, gestionan estos créditos tratando de negociar con el moroso el pago a largo plazo para recuperar el importe inicial prestado. Algunos como Fortress han protagonizado algún escándalo sonoro, como cuando intentó vender 300 viviendas compradas a la Sareb a un precio muy superior al que el banco malo del Estado había acordado traspasarlas a un grupo de particulares.

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